miércoles, 6 de julio de 2016

Conoce la fórmula del Engagement: E=[P+(IP/RL)]M

Una de las preocupaciones de todo empresario es contar con empleados comprometidos e implicados, pues ello es una de las garantías de éxito de toda aventura empresarial, más si cabe en los tiempos presentes de gran volatilidad de los mercados. Pero el empleado engaged, ¿nace o se hace?. Lo cierto es que, a pesar de la pasividad y despreocupación sobre este tema por parte de muchos directivos, el empleado engaged se hace, pues el Engagement es un estado mental positivo frente a un entorno laboral y no un rasgo de personalidad de los trabajadores. Así pues, veamos, de manera sencilla y sintética, cuáles son los factores claves de la nomenclatura de la gestión del Engagement para integrarlo en la cultura organizativa de nuestras empresas:
E=[P+(IP/RL)]M
El Engagement (E) es igual al Pensamiento Positivo (P+) por el producto de la Iniciativa Personal (IP) dividido por los Recursos Laborales (RL), elevado a la potencia de la Motivación (M).
1.-Pensamiento Positivo (P+)
El rimer factor que nos encontramos en la formulación del Engagement es, indiscutiblemente, el Pensamiento Positivo, ya que como bien hemos definido al principio del artículo: el Engagement es un estado mental positivo frente al trabajo. Un estado que en el trabajador engaged se manifiesta por manifestar un mostrario de emociones (propio del Modelo de Afecto de Russell) relacionadas con:
I.-La excitación, de afrontar nuevos o renovados retos profesionales.
II.-El entusiasmo, de participar de un proyecto laboral motivador.
III.-La felicidad, de sentirse realizado profesionalmente, y por extensión socialmente.
y,IV.-El placer, de trabajar en algo que da sentido a su vida personal.
Manifestaciones emocionales que caracterizan a los trabajadores engaged por tres actitudes de comportamiento muy cocretas y visibles:
I.-Vigor, como resultado de la energía necesaria que implica la persistencia física y mental para la consecución de cualquier proyecto.
II.-Dedicación, como resultado de la involucración que conlleva el comprometerse con un nuevo reto.
y, III.-Concentración, como resultado de la acción consciente e inteligente de realizar una tarea con vigor y dedicación a merced de alcanzar un objetivo.
En este punto no me voy a extender más, ya que los factores del Pensamiento Positivo los tenemos ya conceptualizados en la formulación correspondiente dentro de la serie de artículos de "Las Fórmulas de la Vida": "Conoce la fórmula del Pensamiento Positivo: P+=(P+/S+.CD)LLC", a la cual debemos remitirnos. No obstante, tan solo añadiremos que el factor del Pensamiento Positivo facilita los Recursos Personales imprescindibles para potenciar y promover el espíritu de Engamenent en el trabajador: autoestima, optimismo y autoeficacia.
2.-Iniciativa Personal (IP)
Al mencionar la autoeficacia como uno de los Recursos Personales del trabajador engaged (fruto de un estado de autoestima emocional saludable), estamos haciendo referencia a uno de los factores claves de la formulación del Engagement: la Iniciativa Personal, que no es más que una conducta proactiva y que va directamente relacionada con el nivel de productividad del trabajador. En otras palabras, si por algo se definen los trabajadores engaged es que no son sujetos pasivos en el trabajo, sino que cambian activamente su entorno laboral (ya sea a nivel de funciones o rol) si es necesario, para beneficio de la empresa.
La Iniciativa Personal de un trabajador engaged se caracteriza y desarrolla en cuatro actitudes proactivas claves:
I.-Aprendizaje, fruto de la inquietud por mejorar una situación o afrontar con éxito un nuevo reto profesional. (Véase aquí la fórmula de Gestión del Conocimiento, de la serie “Las Fórmulas de la Vida”).
II.-Creatividad, que no es más que la innovación manifestada del aprendizaje aprehendido, que permite al trabajador engaged generar sus propios recursos a partir de la utilización de la totalidad de recursos y posibilidades a su alcance que le ofrece la empresa. Máxima manifestación de un trabajador proactivo. (Véase aquí la fórmula de la Creatividad, de la serie “Las Fórmulas de la Vida”).
III.-Personalización del Trabajo, derivado de la necesidad de cambiar el enfoque del trabajo, ya sea física o cognitivamente, con el objetivo de sentir que se hace algo importante. Qué decir que no hay posibilidad de Personalizar el Trabajo sin oportunidad -como potestad adquirida o concedida por la empresa- de hacer cambios.
y, IV.-Transferencia de Compromiso, como actitud de responsabilidad corporativa con aquellos más allegados laboralmente, fruto de unos Recursos Personales reforzados.
Como podemos ver: Aprendizaje, Creatividad, Personalización del Trabajo y Transferencia de Compromiso son conductas proactivas que configuran y retroalimentan la Iniciativa Personal y, por tanto, están conectadas de manera directa y transversalmente con la naturaleza propia del Engagement.
3.-Recursos Laborales (RL)
Pero no hay Iniciativa Personal, y por extensión autoeficacia profesional, sin unos Recursos Laborales que lo permitan. Como apunta la Teoría de la Conservación de Recursos de Hobfoll: Los Recursos Laborales estimulan la Iniciativa Personal de un trabajador y, con el tiempo, la Iniciativa Personal del trabajador produce más Recursos Laborales para la empresa. Pero, ¿cuáles son los Recursos Laborales que una empresa tiene que poner al alcance de un empleado para que desarrolle la iniciativa Personal que lleve a convertirlo en un trabajador engaged?. Principalmente, destacaremos cuatro líneas de recursos:
I.-Autonomía Laboral, que significa conceder un margen de autogestión laboral necesario al trabajador para la consecución de sus objetivos prefijados.
II.-Orientación por supervisión, que significa atender las actitudes proactivas de los trabajadores bajo una acción tutelada.
III.-Reatroalimentación del desempeño, que significa permitir al trabajador autorealizarse profesionalmente en consonancia con la evolución positiva de sus habilidades laborales (Muy relacionado con la Personalización del Trabajo).
y, IV.-Oportunidades de desarrollo profesional, que significa permitir al trabajador crecer orgánicamente dentro de la empresa (Desarrollo de competencias).
Recursos laborales todos ellos que requieren de una actitud activa, consciente y despierta de los mandos intermedios, directivos y empresarios en el ámbito de las relaciones laborales y la cultura organizacional en la empresa.
En definitiva, como podemos observar, el Engagement no es más que la suma de los Recursos Personales y los Recursos Laborales, estando directamente relacionado con el Desempeño Laboral, la Conducta Proactiva y el Pensamiento Positivo.
4.-Motivación (M)
Pero como todo en la vida, y el Engagement no es ninguna excepción, no hay trabajador engaged sin una motivación previa, pues esta es la fuerza motriz que activa la acción de todo ser humano. ¿O podemos imaginarnos aplicar la cultura del compromiso y la implicación en una empresa sin garantizar la cobertura de alguna de las necesidades que tiene una persona como recompensa a su esfuerzo? En este sentido, y sin intención de extendernos más, nos remitiremos a la “fórmula de la Motivación: M = [O (S.A.R.A / C.P+)] F” de la serie “LasFórmulas de la Vida”.
A la espera que el trabajo de síntesis de la formulación del Engagement sea provechosa para promover organizaciones más inteligentes laboralmente, y por tanto trabajadores más satisfechos profesionalmente y compañías más competitivas empresarialmente, sírvase de la fórmula aquellos que la requieran en su voluntad para ser más eficientes. Fiat Lux!