miércoles, 1 de junio de 2016

Conoce la fórmula de Gestión para Mejorar: GM=(A/A)M

El deseo de mejorar es innato a cualquier especie viva, pues forma parte del adn de la evolución. En nuestro caso, deseamos mejorar frente a una situación que nos desagrada (de rabiosa actualidad por los fracasos personales y profesionales derivados de la crisis socio-económica) o, incluso, frente a una situación que nos puede llegar a generar apatía con independencia de si partimos de un espacio de confort (como pueda ser el caso de una persona adinerada que busca nuevos alicientes vitales). No obstante, en ambos extremos de motivaciones posibles, el deseo por mejorar requiere de una actitud activa por nuestra parte.

Veamos a continuación, de manera sintética y práctica, los elementos que conforman la formulación de la Gestión para Mejorar:

GM=(A/A)M

La Gestión para Mejorar (GM) es igual a la Acción (A) dividida por el Aprendizaje (A), multiplicado por el producto de la Motivación (M).

1.-Acción (A)

Toda Acción no es más que la materialización de una intencionalidad previa, la cual conlleva cuatro fases de desarrollo claves:

I.-Propósito, que no es más que marcar el objetivo que deseamos alcanzar en nuestro anhelo por mejorar una situación.

II.-Planificación, que es la estrategia que nos marcamos en el mundo real para alcanzar dicho propósito, idea u objetivo.

III.-Persistencia, que es la constancia que permite a la acción ser sostenible en el tiempo hasta alcanzar su objetivo.

y, IV.-Flexibilidad, que es la actitud necesaria e imprescindible para adaptar y corregir con inteligencia nuestra acción a lo largo del proceso que nos ocupa.

Una Acción que, en su práctica, se convierte en una experiencia personal; sabedores que toda experiencia es de naturaleza bipolar, donde éxito y fracaso, en una fuerza constante entre opuestos -como un motor de dos tiempos-, generan el movimiento de la propia Acción. Pero movimiento no es per se igual a desarrollo, pues esta necesita de una actitud de aprendizaje. Así pues, para poder mejorar se necesita de una relación estrecha y codependiente entre la Acción y el Aprendizaje derivado de la misma.

2.-Aprendizaje (A)

Aprender no es más que experimentar (I) mediante un tipo de conocimiento (II) concreto, dando como resultado la oportunidad de crear un nuevo yo, o lo que es lo mismo, de reinventarnos (III). Es por ello, que en un Aprendizaje activo que nos conduzca a la Mejora de nosotros mismos realizamos un proceso, que podemos rentabilizar si lo hacemos de manera consciente, de triple gestión personal:

I.-Gestión del Fracaso, pues el fracaso no es más que una experiencia de aprendizaje -en un mundo altamente impermanente- que nos ilumina el sendero haca el éxito, sabedores que no hay éxitos sin fracasos previos, y que en toda gestión del fracaso hay dos factores claves:

a.-Aceptación, de la realidad fracasada. Pues sin aceptación no hay desapego, y sin esta no existe posibilidad de reinventarnos, que es lo mismo que continuar hacia delante.

i, b.-Tiempo, para gestionar emocionalmente la experiencia de aprendizaje del fracaso y poder volver a vislumbrar nuevos horizontes.

En este punto, recomiendo la lectura de la Fórmula de Gestión del Fracaso dentro de la serie de artículos de “Las Fórmulas de la Vida”, así como la revisión de mi obra “El Poder Transformador del Fracaso”, Ed. Silva, 2011; o la visualización de la conferencia sobre la materia impartida en la Universidad de Barcelona en 2014.

II.-Gestión del Conocimiento, pues el conocimiento no es más que una información aprehendida puesta a la práctica, que mediante su experimentación nos posibilita el aprendizaje. Un aprendizaje, que desde el enfoque del conocimiento, cuenta con tres factores claves:

a.-Orientación, de hacia dónde debemos ir y buscar. En este sentido es importante en la Gestión para Mejorar el dejarnos orientar por el conocimiento de especialistas, pues nadie nace aprendido y es una manera inteligente de reducir esfuerzos y tiempo.

b.-Análisis, de la multiplicidad de información recabada que mejor se ajuste a nuestras necesidades y propósito, con el objetivo de ser lo más pragmáticos posibles y de realizar acciones efectivas en nuestro camino hacia la Mejora.

i,c.-Adaptabilidad, que no es más que la capacidad de amoldar el conocimiento a nuestra vida diaria de manera práctica y con una clara intencionalidad de Mejora.

En este punto, recomiendo la lectura de la Fórmula de Gestión del Conocimiento dentro de la serie de artículos de “Las Fórmulas de la Vida”.

i, III.-Gestión de Reinventarse, pues el fin último de aprender no es otro que reinventarnos continuamente -en una mejor, renovada y actualizada versión de nosotros mismos-, en la búsqueda de la Mejora anhelada. Una capacidad de Reinvertarse desde el Aprendizaje, que tiene tres factores claves a destacar en su proceso de gestión:

a.-Mejorar las Competencias, pues la actualización, refuerzo y/o integración de nuevas aptitudes derivadas de la Gestión del Conocimiento es imprescindible para reinventarnos en un mundo en continuo cambio y trasformación.

b.-Relaciones Sociales, pues en un mundo social las oportunidades que nos conducen a la Mejora no vienen caídas del cielo, sino vehiculadas a través de personas que nos las ofrecen, o de circunstancias brindadas gracias a la entrada de terceros.

i, c.-Movilidad, pues no hay reinvención sin una acción activa y consciente de movernos -ya sea mental, social, profesional o geográficamente- hacia el propósito de la Mejora. Lo contrario es estancamiento.

En este punto, recomiendo la lectura de la Fórmula para Reinventarse dentro de la serie de artículos de “Las Fórmulas de la Vida”, así como la revisión de mi obra “Cómo Reinventarse en Tiempos de Cambio (y sin dinero)”, Ed. Supérate, 2014.

3.-Motivación (M)

Asimismo, todos sabemos que nadie desea mejorar sin una motivación previa. La motivación es el impulso básico, la fuerza motriz que nos induce a querer transcender nuestra realidad conocida en busca de un estadio superior y, conceptualmente, mejor. Una motivación donde la Seguridad, el Reconocimiento, la Autorealización o la Felicidad son factores claves intrínsecos. En este punto no me extenderé, recomendando la lectura de la Fórmula de la Motivación dentro de la serie de artículos de “Las Fórmulas de la Vida”.

En un esfuerzo de sintetizar la nomenclatura propia de la fórmula de Gestión para Mejorar, espero que la misma ilumine el sendero de aquellas personas que desean mejorarse en cualquier aspecto de sus vidas, conscientes que en la Gestión para Mejorar el 70 por ciento son actitudes, frente al 30 por ciento que son aptitudes. Fiat Lux!