lunes, 2 de mayo de 2016

Conoce la fórmula del Liderazgo: L=[(AM + IE)(P+ x M)/E]BC

Hay muchas definiciones de un buen líder, las cuales se asocian de manera intrínseca al concepto de liderazgo (lo contrarío se asemeja más a la tiranía, propio de los mediocres y los inmaduros emocionalmente). Personalmente, entre las cientos de definiciones sobre liderazgo, me decanto por la del empresario y escritor norteamericano Jack Welch, elegido Ejecutivo del siglo XX, quien afirmó que: “si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y a ser mejores, eres un líder”. Pero definiciones a parte, todos tenemos claro que los beneficios de un buen liderazgo repercuten en el conjunto de un colectivo, ya sea social o empresarial.
Veamos, pues, de manera sencilla, sintética y práctica, cuáles son los componentes que conforman la fórmula del Liderazgo:
L=[(AM + IE)(P+ x M)/E]BC
El Liderazgo (L) es igual a la suma de productos de la Autoridad Moral (AM) por la Inteligencia Emocional (IE) multiplicado por el Pensamiento Positivo (P+) y la Motivación (M), dividido por el factor de la Estrategia (E), elevado al valor del Bien Común (BC).
1.-Autoridad Moral (AM)
Si algo caracteriza a un líder es, justamente, su Autoridad Moral, que es aquella conducta que le otorga credibilidad dentro de un colectivo determinado. Una conducta que se manifiesta mediante cuatro actitudes clave:
I.-Coherencia, entre el hacer y el ser, y que es el resultado de una práctica efectiva de unos valores;
II.-Responsabilidad, que deviene de una conducta coherente al ser fiel a dichos valores;
III.-Honestidad, que no es más que la buena praxis de la responsabilidad;
y IV.-Confianza, que es la suma resultante del cómputo entre coherencia, responsabilidad y honestidad.
2.-Inteligencia Emocional (IE)
Pero no hay líder, por mucha Autoridad Moral que tenga, si no es capaz de percibir, asimilar, comprender y regular las propias emociones y la de los demás, pues no está solo sino que su función es la de guiar a un grupo. Cualidades que conocemos hoy en día como Inteligencia Emocional, y que se despliegan en tres habilidades de gestión emocional fundamentales:
I.-Empatía, que es la capacidad que tiene el líder para conectarse con otra u otras personas y saber responder adecuadamente a las necesidades de éstos, a saber compartir sus sentimientos e ideas de tal manera que logra un bienestar compartido;
II.-Asertividad, que es la capacidad que tiene todo líder para transmitir a otros sus posturas y opiniones de manera eficaz y sin sentirse incómodo, mostrándose hábil en el momento de comunicar sus ideas, de tomar una decisión y de relacionarse con los demás;
y, III.-Resilencia, que es la capacidad que tiene el líder -muy vinculada a la autoestima- de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando un futuro compartido con su grupo.
Una triada de habilidades que conllevan en sí mismas comunicación y humanidad.
3.-Pensamiento Positivo (P+)
Pero no solo de una buena gestión emocional se hace el líder, sino también de una buena gestión mental, donde los pensamientos positivos como actitud existencial es muy relevante (lo contrario generaría un ambiente tóxico y perjudicial para el grupo que lidera). Sobre pensamientos positivos nos emplazaremos al artículo “Conoce la fórmula del Pensamiento Positivo: P+=(P+/S+.CD)LLC” dentro de la serie de artículos de Las Fórmulas de la Vida.
No obstante, en este punto debemos destacar tres cualidades del pensamiento positivo de todo líder:
I.-Entusiasta, una actitud refleja de una buena higiene mental que potencia la audacia;
II.-Mente Abierta, propio de una persona con una autoestima saludable capaz de conectar elementos aparentemente inconexos entre sí sin prejuicios ni estereotipos prefijados;
y III.-Realista, pues la mente de un líder, aunque positiva, debe focalizarse en materializar la idea o propósito a conseguir de manera colectiva en el mundo material.
4.-Motivación (M)
Un Pensamiento Positivo del líder que debe proyectarse hacia los miembros de su grupo, de manera contagiosa, en lo que conocemos como Motivación. Pues es la Motivación lo que hace posible que un conjunto de personas trabajen en equipo, bajo la dirección del líder, para cohesionarse y superarse individualmente y como grupo en pos de alcanzar un objetivo que lo sienten como común. Siendo la Motivación, en este caso, un estado de ánimo colectivo que el líder debe cultivar cada día mediante una adecuada gestión de la Inteligencia Emocional y la gestión del Pensamiento Positivo con su grupo.
5.-Estrategia (E)
Pero el líder no solo está para enarbolar a su tropa, sino para guiarlos a la consecución de un objetivo concreto, por lo que requiere de capacidades de estratega. Una actitud estratégica que conlleva una decena de habilidades intransferibles e irrenunciables:
I.-Visión, de lo que quiere conseguir;
II.-Definición de Objetivos, que le permita concretar la visión;
III.-Organización, para estructurar y rentabilizar los recursos a su mano que le lleven a alcanzar los objetivos fijados;
IV.-Flexibilidad, para adaptarse inteligentemente a los retos que le deparará cada nuevo paso;
V.-Paciencia, para armonizarse con los tiempos de ejecución determinados por factores propios y ajenos;
VI.-Persistencia, para ser constante en el esfuerzo necesario que requiere conseguir con éxito todo nuevo proyecto;
VII.-Creatividad, para resolver óptima e imaginativamente los problemas de ejecución que se vayan planteando;
VIII.-Coraje, para tomar las acciones necesarias, imprescindibles e ineludibles en cada momento;
IX.-Resolución, para cerrar con éxito las diversas fases de ejecución que conlleve el proyecto;
y X.-Guía, para indicar a todos y cada uno de los miembros de su grupo los movimientos estratégicos a seguir en el transcurso de la aventura.
6.-Bien Común (BC)
Una Estrategia con la que, al fin y al cabo, más allá del objetivo concreto a lograr, el líder siempe busca un Bien Colectivo (que es la suma de los bienes individuales) para los miembros de su grupo liderado. En este sentido -y en este contexto-, podemos decir que el Bien Común en un proceso de liderazgo no es más que la relación existente entre la totalidad de esfuerzos individuales y los niveles óptimos de calidad de vida obtenidos por éstos; ya sean en modo retributivo, de prestigio social, o de bienestar emocional y/o espiritual, según cual sea el leitmotiv del liderazgo. (Para el factor del Bien Común de liderazgos en el ámbito empresarial, recomiendo la lectura del artículo “La empresa es Sostenible, Nutritiva y Comunitaria, o no es empresa” de mi obra abierta “Vademécum del Ser Humano”).
Esperando que esta síntesis del concepto de liderazgo bajo la nomenclatura de la presente fórmula sirva para reivindicar la figura de los líderes verdaderos, he aquí los factores claves de todo buen líder para chequear nuestro entorno más inmediato y desenmascarar a los falsos líderes que no buscan más beneficio que el propio, obstaculizando así el buen desarrollo de nuestras sociedades y de sus miembros como personas individuales. Fiat Lux!