jueves, 22 de octubre de 2015

El emprendedor español urge protección social y beneficios fiscales

Emprender no es fácil en España. Tanto es así, que se ha llegado a afirmar que España no es país para emprendedores. De hecho, tenemos tan solo un 5,4 por ciento de tasa de emprendedoría (según un informe de la Global Entrepreneurship Monitor con datos del 2014), del que  menos del 30 por ciento es por necesidad frente a más de un 65 por ciento que es por motivos de oportunidad empresarial. ¡Así no hay quién levante un país! Cifra que contrasta, por otro lado y en un escenario actual de carencia generalizada de empleo, con el 7 por ciento de tasa de emprendedoría que nuestro país registraba con anterioridad a la crisis. Una paradoja a todas luces que evidencia que algo no funciona bien.

Dicha radiografía obliga a enunciar un axioma clarificador: Si un país necesita de su actividad económica productiva para vivir bajo parámetros de calidad de vida social, y dicha actividad económica productiva la genera la emprendedoría empresarial, ergo un país necesita de emprendedores para garantizar sus parámetros de calidad de vida social.

En otras palabras y extrapolándolo al contexto socio-económico actual: para salir de la crisis necesitamos potenciar la emprendedoría. Así pues, ¿por qué en vez de facilitar la cultura emprendedora en España le ponemos todo tipo de trabas para que no se desarrolle, como reflejan las estadísticas? He aquí la pregunta del millón.

No obstante, con independencia de la voluntad y la capacidad de alturas de miras de los gobernantes (que es otro tema de inquietante estudio), llegados a este punto debemos preguntarnos cuáles son las medidas necesarias para reactivar la cultura de la emprendedoría. Respuesta de sencilla solución si reformulamos la cuestión desde la perspectiva del propio emprendedor: ¿Cuál es el entorno de cultivo básico que requiero para poder desarrollar mi empresa en su fase de startup?

A criterio de cualquier emprendedor español con experiencia, el entorno básico para el buen geminar de una empresa simiente debe contener dos características claves inexistentes en la actualidad:

1.-Protección social frente al fracaso
Ya que una de las causas principales de la baja tasa de emprendedoría en España es, justamente, el miedo a fracasar. No solo porque el fracaso se aborda desde una concepción cultural negativa en nuestra sociedad, sino porque sobretodo deja desprotegido al emprendedor sin una cobertura social que le permita poderse volver a levantar tras un importante desgaste físico, emocional y económico (el 70% no vuelve a intentarlo); obviando de este modo el dato objetivo de que el 80 por ciento de las empresas del planeta quiebran en sus primeros 2 a 5 años de vida, y que se requiere de unos primeros fracasos para cosechar los primeros éxitos empresariales, pues el fracaso no es más que una experiencia de aprendizaje.

Una carencia de protección social frente al fracaso en España que contrasta, por poner un ejemplo, con el caso del emprendedor francés que tan solo con el alta de su actividad, y sin pagar ningún tipo de tasa en el primer año, tiene derecho gratuito a asistencia sanitaria, jubilación, incapacidad temporal y pensiones de viudedad e invalidez.

Y, 2.-Beneficio fiscal como empresa simiente
Ya que uno de los problemas importantes en la puesta en marcha de una nueva empresa son las cargas fiscales y tributarias que toda actividad emprendedora en España debe acarrear en una fase que, por ser inicial de despegue –para posteriormente poderse consolidar en un nicho de mercado concreto-, resulta complicada. Puesto que en nuestro país, todo emprendedor debe hacer frente a la cuota mensual de autónomo, así como a las declaraciones trimestrales de IVA y de IRPF.

Una realidad española que contrasta, por poner algunos ejemplos, con la tasa cero del emprendedor francés en su primer año, con la cuota única anual de 50 euros del emprendedor holandés, con la inexistencia de IVAs trimestrales en el caso del emprendedor inglés que solo paga al final del ciclo fiscal dependiendo de sus ganancias, o con el caso del emprendedor italiano que solo paga en función de las ganancias que tenga y con una tasa máxima del 20 por ciento a pagar.   

Así pues, salvando la necesidad de concretar medidas para la reactivación del emprendedor en España (tema propio para un artículo futuro), queda patente el hecho que nuestros emprendedores –ya sean juniors o seniors- necesitan, como el aire que respiran, un entorno natural por diseñar que les proteja socialmente del fracaso y que les brinde beneficios fiscales de ayuda a su titánico esfuerzo inicial, como es el crear un negocio sostenible económicamente con un alto valor añadido para el conjunto de la sociedad. Pues la cultura de la emprendedoría no se sustenta únicamente, como muchos nos quieren hacer creer, en tan solo una actitud positiva por parte del emprendedor. Si pedimos proactividad al emprendedor, exijamos proactividad al Estado.

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miércoles, 21 de octubre de 2015

Las 5 razones del por qué necesitamos un Banco Público

El dinero es un facilitador de la vida, ya que con él podemos adquirir, como medio de pago en un proceso de intercambio comercial, aquellos productos y servicios básicos que garantizan el buen desarrollo de una vida digna de toda persona y su familia. Es decir, y siendo realistas, con dinero podemos vivir en nuestra sociedad, mientras que sin dinero nos vemos arrastrados al inframundo de la pobreza y la miseria. Y este no es un planteamiento materialista malentendido, sino un análisis de crudo pragmatismo social.

Es por ello que en una situación de acueducto de crisis como el actual, donde el flujo del dinero brilla por su ausencia con las graves consecuencias socio-económicas que ello conlleva, necesitamos un instrumento de regulación social del dinero como es la creación de un Banco Público, de acuerdo a 5 razones principales:

1.-La Banca Privada, que actualmente monopoliza el control sobre el flujo del dinero, tiene cerrado el grifo de los créditos a empresas y particulares, haciendo caso omiso a las peticiones de apertura de los gobiernos de turno –ya sean de Madrid o de Bruselas-, y responden tan solo a sus propios intereses partidistas de búsqueda de beneficios privados. Lo que se traduce en una caída generalizada del consumo y en un bloqueo en la reactivación económica del país.

2.-El Banco Público, por su parte, se distingue en su naturaleza frente a la Banca Privada en que sus acciones son motivadas por el interés público, es decir, son de profundo carácter social. Y se distingue de otros actores ya existentes, como el ineficaz Instituto de Crédito Oficial, en que no depende de las entidades financieras privadas para conceder los préstamos, puesto que la Banca Pública cuenta y dispone de su propio capital público.

3.-El Banco Público tiene como objetivo principal el ser un instrumento de regulación de la liquidez del sistema, tan necesario en el actual escenario de fragante desequilibrio social entre ricos y pobres.

4.-El Banco Público es el único garante en una situación de crisis, frente a la negación sistemática de la Banca Privada, de reanimar el flujo de liquidez en forma de préstamos de naturaleza social a las empresas para que puedan reactivar la economía productiva del país, y a las personas y sus familias para que puedan volver a tener una vida digna como ciudadanos de pleno derecho.

Y, 5.-La Banca Pública, en definitiva, es un instrumento de gestión democrática de los recursos de un Estado frente a la dictadura inhumana en la que acaba convirtiéndose la Banca Privada en un Mercado Liberal sin más control que los tuertos Tribunales de Defensa de la Competencia, cuya acción siempre es tardía, a destiempo, e ineficaz para resolver los problemas de desigualdad social de la riqueza de un país de manera efectiva y a tiempo real.  

Así pues, no debemos demonizar un Banco Público como una entidad contraria a los principios básicos de un mercado de libre competencia, sino como un elemento clave de regulación para el buen desarrollo de un Estado de Bienestar Social y, por tanto, un instrumento esencialmente democrático.  

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martes, 20 de octubre de 2015

Los 5 acuerdos clave para recuperar el Estado de Bienestar Social en España

España es un país de paradojas, con un marcado contraste entre realidades sociales diferentes desde la última década. Pues si bien es uno de los diez países más ricos del mundo, la brecha actual entre ricos y pobres se ha convertido en un abismo, como resultado de haber dinamitado los cimientos de los pilares del Bienestar Social en un fragante y amplio delito continuado de inconstitucionalidad del propio Estado con sus ciudadanos.

Es por ello que para recuperar el espíritu del Estado del Bienestar Social, España necesita con urgencia llevar a cabo cinco grandes acuerdos políticos a nivel nacional que complementen los actuales derechos democráticos en materia de prestaciones sociales:

1.-Elevar a estatus de Ley la Dación en Pago en materia de viviendas hipotecadas, para prohibir que ninguna familia quede endeudada financieramente de por vida, y por extensión sus descendientes, tras la pérdida de su vivienda; pues ello atenta contra la dignidad de vida de cualquier ser humano.

2.-Elevar a estatus de Ley la Prohibición de los Desahucios de Viviendas y la Obligatoriedad en la Reubicación de un nuevo hogar social a los sin techo, para prohibir que ninguna persona y su familia se quede en la calle tras una pérdida de su vivienda principal; pues ello atenta contra la dignidad de vida de cualquier ser humano.

3.-Elevar a estatus de Ley la Prohibición del Corte de Suministros Energéticos a familias en situación de pobreza económica y en riesgo de exclusión social; pues ello atenta contra la dignidad de vida de cualquier ser humano.

4.-Elevar a estatus de Ley la Renta Básica Universal para que ninguna persona y su familia se quede sin ninguna capacidad de subsistencia mínima, como es poder comer o comprar ropa y  medicamentos, tras la pérdida de cualquier tipo de ingresos económicos por falta de empleo; pues ello atenta contra la dignidad de vida de cualquier ser humano.  

5.-Elevar a estatus de Ley Medidas Proactivas de Reinserción Laboral que favorezcan fiscal y crediticiamente el autoempleo social, y que prohíban la limitación de contratación por edad en los procesos de selección laboral, a personas en situación en desempleo y especialmente a los parados de larga duración; pues lo contrario atenta contra la dignidad de vida de cualquier ser humano.

Cinco medidas de carácter político solo apto para gobernantes valientes que velen por la dignidad de la vida de sus ciudadanos frente a la piratería de una soberanía impuesta, usurpadora, antidemocrática y no suscrita de un Mercado antihumanista dictado por intereses de terceros.

Es hora que la Política marque las reglas del juego a una Economía capitalista que engulle los derechos sociales a su paso en pos de su propio beneficio. Es hora que España retome el sendero de la Política Social y garantice un Estado de Bienestar de pleno derecho para todas y cada una de sus familias, con nombres y apellidos e historias humanas reales. Es hora que humanicemos el Mercado Liberal y devolvamos la dignidad de vida a las personas. Es la hora, en nuestra historia como país, que suscribamos por Ley los cinco acuerdos clave para recuperar el Estado de Bienestar Social en España.

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jueves, 15 de octubre de 2015

La Política, y sus políticos, culpables de la pobreza en España

Imagen de la campaña anti pobreza "El bocadillo mágico" (pan con pan)
Más de 10 millones de personas en España, el 22 por ciento de la población total, sufren la lacra de la pobreza. Realidad que se ve aumentada hasta los 13,6 millones de personas, el 30 por ciento nacional, si hablamos de la tasa de la población en riesgo de pobreza y exclusión, según datos europeos hasta 2014. Cifras que, contrariamente a lo que se puede pensar, crecen año tras año desde el inicio de la actual crisis económica. Un panorama demoledor que se suma al hecho que el 14 por ciento de los trabajadores españoles son pobres, al no superar los poco más de 600 euros mensuales.

Ante la evidencia de este panorama, en el que incluso la ONU ha manifestado su voluntad de obligar a España a reducir a la mitad el número de personas en riesgo de pobreza para que así pueda cumplir con sus obligaciones con la nueva agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, está claro que la política que se está aplicando no es válida.

Tras ocho años de crisis, ya no podemos dar por aceptable los argumentos trasnochados que se aferran a defender la existencia de millones de personas actualmente en situación de pobreza en España por causas de Mercado. Una tesis que los malos gobernantes pueden defender, tras reponerse del shock inicial de convulsión social –y siendo generosos-, hasta los tres o cuatro primeros años posteriores al principio de la crisis económica (tiempo suficiente para ponerse las pilas). Pero, tras cerca de una década de la caída del banco norteamericano Lehman Brothers, ¿dónde están las medidas de choque contra la pobreza social? Sencillamente, no existen.

En otras palabras, a estas alturas de la situación, no vale achacar el drama de millones de familias españolas a cuestiones económicas, sino a cuestiones políticas. Pues es responsabilidad de la Política, y por extensión de los políticos, garantizar la dignidad de vida de sus conciudadanos en un Estado que se considera democrático y de Bienestar Social mediante una óptima gestión colectiva de los recursos nacionales disponibles. Puesto que España no es que sea un país pobre, sino más bien muy rico –según el último y reciente informe publicado por el banco Credit Suisse-, los que son pobres son gran parte de sus ciudadanos a causa de una distribución no equitativa de la riqueza del país. Lo cual responde a la pregunta de: ¿cómo es posible que el número de ricos haya crecido en España un 40% durante la crisis, y que incluso en este último año 2014 haya crecido por encima de la media tanto europea como mundial?, en contraposición directa al aumento de pobreza nacional.

Ya sabemos que para el Mercado, la pobreza no es más que una variable en sus ecuaciones de productividad. Pero para la Política, la pobreza no puede reducirse a un simple índice demográfico, sino a una necesidad imperante por resolver. A no ser que los políticos, como parece ser por la cruda y flagrante realidad de ausencia de iniciativas legislativas en materia social, no hagan política sino economía de mercado.

Todos sabemos, ya en materia de economía doméstica, que los recursos –muchos o pocos- en el seno de una familia se redistribuyen de acuerdo a las necesidades de sus miembros. Y esa acción de priorizar y redistribuir se le llama "hacer política" (gestión del bien común). Es por ello, que a escala nacional, podemos afirmar que el culpable de la pobreza en España no es otro que la Política. Que es lo mismo que señalar con el dedo inculpatorio de la actual situación de precariedad social a aquellos gobernantes que aplican dicha Política.

Señores políticos, por favor, dejen de jugar a pseudoeconomistas para beneficio de los Mercados y dedíquense a hacer de una vez por todas Política de verdad para bien de su pueblo. Pues la Política, en mayúsculas, es por esencia de profundo carácter social.

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martes, 13 de octubre de 2015

¿Quo vadis Catalunya vs España vadis quo?

Manifestación frente al TSJC en el día de declaración por el 9-N
Casi todo el mundo sabe –no diremos todo el mundo para no pecar de inocentes-, que las relaciones, ya sean de pareja o paterno filiales, se basan en cinco principios básicos de relación interpersonal:

1.-Comunicarse (primera regla de oro), y hacerlo de manera amable y respetuosa.

2.-Expresar y demostrar el sentimiento de afecto mutuo.

3.-Desarrollar la confianza apoyando las inquietudes del otr@.

4.-Reconocer los errores y pedir disculpas si nos equivocamos.

Y, 5.-Ser empáticos, es decir, reconocer y valorar los sentimientos de la otra parte.

Unos principios que bien pueden extrapolarse a la relación entre Administraciones, en este caso aplicables a las relaciones entre Estado y una autonomía como es la catalana. Puesto que al fin y al cabo, la representación e interlocución tanto del Gobierno Central como del Gobierno de la Generalitat se concretan en la relación entre personas. Así pues, haciendo un ejercicio de extrapolación de dichos principios en el ámbito institucional entre ambas Administraciones a lo largo de los últimos cuatro años, es evidente a los ojos de todos los ciudadanos españoles que valores como la comunicación, el afecto, la confianza, el perdón y la empatía, han brillado por su ausencia entre el ejecutivo central y el ejecutivo catalán. Y ya sabemos que cuando dichos principios de relación humana básica se deterioran –íntimamente ligados al mundo de la inteligencia emocional (diplomática)- se produce final e irremediablemente una ruptura, ya sea el divorcio en las parejas, ya sea la separación entre padres e hijos, ya sea la fractura social a nivel político.

Y en medio de todo este proceso de una relación en estado emocional quebrado, cada cual se enrosca en sus razones subjetivas que le distancian progresivamente más del otro, buscando aquellos apoyos -en este caso, tanto ciudadanos como instituciones varias- que refuercen su verdad sesgada (pues la verdad, al final, siempre se encuentra en el punto medio), en cada nuevo capítulo por emisiones:

LOS UNOS: -Que si tú durante muchos años has llevado a cabo una política desleal de inmersión independentista en el pueblo catalán utilizando los recursos públicos.

LOS OTROS: -Que si tú promoviste que el Tribunal Constitucional declarase inconstitucional parte de mi Estatuto, cuando dichas partes idénticas son legales en la actualidad en el Estatuto de Andalucía.

LOS UNOS: -Que si tú promoviste una consulta como el 9-N ilegal, a sabiendas que no lo podías hacer.  

LOS OTROS: -Que si tú me has denunciado ante la Justicia, en contra del voto de todos los fiscales de Catalunya, habiendo obligado a hacerlo a la Fiscalía General del Estado.

LOS UNOS: -Que si tú te estás manifestando frente al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya y eso es inadmisible y atenta contra la independencia del poder judicial.  

Y así una, tras otra… ¿Un poco cansino, verdad?

Mientras tanto, los problemas reales de la ciudadanía de Catalunya sin resolverse, como así lo atestiguan los altos índices de pobreza y precariedad social. Además de generar una fractura social inédita en la historia de la democracia española en la que la mitad de los catalanes están divididos frente a la relación que se debe de mantener con el resto del Estado.

Llegados a este punto, está claro que, si algo falta en esta situación es, justamente, comunicación. Para, seguidamente, reconstruir los puentes que permitan un nuevo escenario de diálogo basado en los principios básicos de toda relación humana saludable. Pero para ello se requiere voluntad y, asimismo, políticos que sepan estar a la altura de las circunstancias históricas y que no se limiten a imitar –aunque sea por despecho- la actitud de los tres monos místicos del no veo, no oigo, no hablo (y, por tanto, no me muevo). Es decir, las personas que conformamos España y Catalunya no necesitamos en estos momentos monos inmóviles, sino gobernantes de altura que trasciendan a sus intereses electorales y que se enfrenten a la pregunta existencial de hacia dónde vamos, para poder actuar con responsabilidad colectiva y en consecuencia social.   

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Noticia del 13/10/2015
Noticia del 15/10/2015-Declaración Artur Mas


domingo, 11 de octubre de 2015

La Economía sin Filosofía genera Mercados absolutistas

Todos sabemos que la economía es el sistema de producción, distribución, comercio y consumo de bienes y servicios de una sociedad o de un país. Así pues, todos estaremos de acuerdo, asimismo, que depende de qué tipo de economía apliquemos obtendremos un tipo u otro de sociedad, ¿verdad?. Tanto es así que la Política –en mayúsculas-, cuando desea cambiar el rumbo de una sociedad, las primeras medidas que toma son de carácter económico. En otras palabras, dime qué tipo de economía aplicas, y te diré qué tipo de sociedad tienes.

No obstante, para discernir qué tipo de sociedad queremos, hemos tenido que realizar un ejercicio de reflexión previo. O, lo que es lo mismo, hemos tenido que filosofar sobre los posibles modelos de sociedad en los que pueden derivar nuestras decisiones económicas. Pues la filosofía no es más, ni menos –ya desde tiempos ancestrales en que el ser humano tiene conciencia de sí mismo y su entorno-, que la acción de reflexionar sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos que afectan especialmente sobre el hombre y el/su universo.  Entonces, ¿por qué en España acabamos de eliminar la filosofía de la ESO y la hemos relegado a una asignatura optativa de Bachillerato, cuando desde hace siglos atrás formaba parta del núcleo de la educación humanista de nuestra civilización? Un acto, a todas luces, inconsciente por parte de nuestros gobernantes. O, ¿se trata de un acto consciente?...

Eliminar prácticamente la asignatura de filosofía de nuestro sistema educativo obligatorio es sinónimo a no querer que las futuras generaciones desarrollen la capacidad de pensar por sí mismos, en un mundo ya de por sí sobresaturado en inputs de información paquetizada y a la carta, dentro de una cultura hedonista que crea realidades paralelas a través de la exaltación de los sentidos. Si es así, ¿quiénes serán aquellos que piensen, reflexionen, y por tanto filosofen sobre el sistema económico que determine una u otras sociedad posible? Seguramente, la élite, que es lo mismo que señalar a aquellos que manejan el Mercado.

Es curioso observar el hecho que la filosofía, a lo largo de siglos, ha sido materia obligada en todos los sistemas educativos del mundo occidental justamente cuando, la educación y por extensión la cultura, eran privilegio de unos pocos. Y ahora, cuando la educación y la cultura se han sociabilizado como valores universales propios de los derechos fundamentales de todo ser humano, la filosofía –materia que enseña a pensar-, se elimina de las aulas.

Al eliminar la filosofía de la Enseñanza, estamos formando a futuros adultos que, desde el momento anterior a su propia concepción, han heredado el compromiso de sus padres (nosotros) de ceder al Mercado la capacidad de pensar qué modelo de sociedad quieren. Y ya sabemos que el Mercado entiende la economía como aquel sistema de creación de riqueza que beneficia sus propios intereses, por encima de los derechos, la equidad y la justicia social. Es decir, por encima de las necesidades de las personas como seres humanos. Aunque de ceder nuestra soberanía como pueblos para decidir el futuro de las sociedades ya sabemos un poco, al haber dejado desde hace tiempo el control de la creación del dinero como moneda en manos de los bancos privados.

Si al ser humano se le niega incluso la oportunidad de aprender a filosofar en un mundo donde la economía impera sobre cualquier otro valor, incluso el de la propia vida, quedamos abocados a una nueva era donde las sociedades democráticas quedan a la sombra del poder de un Mercado absolutista, por lo que tendremos que redefinir el concepto de democracia del pueblo, así como los principios de igualdad de oportunidades y dignidad de las personas.

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viernes, 9 de octubre de 2015

Diario Paranormal, nueva obra de descarga gratuita

Diario Paranormal es una obra estructurada en un total de 21 relatos, expuestos de manera más o menos cronológica, cuya coherencia narrativa se fundamenta en que todas son experiencias personales vividas por un mismo protagonista: yo. Así pues, podemos decir que esta es una obra estrictamente (auto)biográfica, aunque discontinua en la narración de la vida de una persona, pues solo pone el acento en aquellos acontecimientos que en este siglo se consideran como paranormales, es decir, que a día de hoy se encuentran al margen del campo de las experiencias normales explicables científicamente.

El motivo de recopilarlas ahora, al final de mis 43 años, en vez de esperar a la vejez, es básicamente porque la huella de la intensidad de la experiencia vivida comienza a desdibujarse en mi memoria, por lo que antes que puedan perderse en el olvido me apetece recuperarlas y compartirlas, sabiendo que alguna me dejaré en el tintero.

Esta agrupación de relatos sueltos, unidos por un mismo hilo existencial, no tiene como objetivo reivindicar ningún tipo de importancia personal, ni rescindir un ego insatisfecho, sino tan solo revelar la dimensión profunda del ser humano, tan profunda –en términos espacio-temporales- que no podemos ver, ni entender, tan solo percibir su vastedad. Mostrando, para los que quieran ver, que somos más que aquello que tocamos y gozamos en ese tocar.

Y con ello no quiere decir que personalmente haya comprendido la profundidad de las dimensiones del ser humano –aunque en mi interior juego con unas teorías que resuenan más que otras-, ni que estas experiencias me hayan servido para los devenires de una vida cotidiana, tal y como la puede entender cualquier persona. Al contrario, en muchas ocasiones estas vivencias personales, profunda e intransferiblemente personales, me han alejado (o, mejor dicho despegado) de la realidad más inmediata que me rodeaba, con todas las consecuencias que ello conlleva, ya que la eternidad no tiene cabida en el pragmatismo del beneficio del presente.

Aunque tampoco no es menos cierto que este diario sirve para quitarme una carga personal, y así, de alguna manera, caminar un poco más liviano de equipaje en lo que me quede de camino.

Espero que disfrutéis de la lectura, que está disponible en descarga gratuita.

Ficha Técnica

Título: Diario Paranormal
Autor: Jesús A. Mármol
Editor: Bubok
Fecha de Publicación: 2015
Págs: 32
Dimensión: 150 x 210
Formato: Acabado en Rústico (de Pago) / eBook en PDF (gratuito)
Link de Acceso: Diario Paranormal

viernes, 2 de octubre de 2015

¿Qué es el respeto?

Pintura de Tonia R. Alvarez. Berlín
De fondo, la música de Bliss. Sobre la mesa, la explosión de sabores de historias personales -que se entremezclan con el placer culinario y la degustación de un buen tinto- insufla alma propia a una noche de tormentas. Sin quererlo, un ilustrador (hugo), una consultora de feng-shui (berni), una pintora (tonia) y un escritor (alter ego), habíamos quedado atrapados por azar en el apasionante reto de definir qué es el respeto. Y así, al calor de las confidencias y bajo el sesgado tamiz de la realidad particular más inmediata como sistema referencial a nuestras líneas argumentales, fuimos dando corporeidad al concepto de respeto hacia los demás (en contraposición hacia uno mismo, que es otro cantar), a medida que las horas transcurridas se hacían sueño y el sueño, in vino veritas, se hacía vida.

La improvisada cena filosófica, no exenta de un manto de intimidad cargada de emociones reencontradas, si algo nos ayudó a entender sobre el respeto fue, básicamente, el levantar el velo sobre tres de sus características principales:

1.-Que el respeto, en sí mismo, no es más que el cascarón vacío de una palabra cuyo contenido semántico y trascendente sobre la vida se la da cada cual conforme a sus vivencias personales. Por lo que el concepto de respeto es altamente subjetivo y cultural (íntimamente dependiente del triple determinismo que tiene toda persona: biológico, ambiental y psicológico), y que por tanto no se puede considerar como un valor universal.

2.-Que a la hora de llenar de contenido y significado el cascarón vacío de la palabra respeto, hay que echar mano de ingredientes de otros conceptos tales como amor, empatía, contención o moral, por poner un ejemplo. Como si la palabra respeto no existiera sola per se en una especie de dimensión plana, sino que su estructura formal fuera poliédrica, cuyas aristas y vértices naturales fueran, asimismo, partes de otros elementos conceptuales. Y solo pudiera existir, a su vez, como parte intrínseca de un sistema referencial de conjuntos conceptuales de una cultura determinada.   

Y, 3.-Que más allá del contenido conceptual de la palabra respeto, su continente (el cascarón que le otorga identidad propia) limita con el exterior, es decir con los demás, a través de una línea roja que es la dignidad humana. En otras palabras, por muy desigual que sea la relación de nivel de poderes entre dos personas (jefe-empleado, padre-hijo, rico-pobre, etc.) si no se vela por la dignidad de la vida del otro como ser humano, no se puede hablar de la existencia de respeto.

Y así transcurrió la primera noche del nuevo y renovado mes de octubre, sabedores que la vida es sueño y los sueños, muchas veces no respetados por los más allegados, sueños son. Y que, por muy agradable sueño que hayamos tenido, no existe mayor certeza de que no hay nada nuevo bajo el sol.

Beati hispani, qvibvs vivere bibere est