miércoles, 24 de diciembre de 2014

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no promover la cultura y la economía para asegurar a todos una calidad de vida digna, incumpliendo así el Preámbulo de la Constitución.

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no velar por la dignidad de las personas, los derechos inviolables que nos son inherentes y el libre desarrollo de nuestra personalidad, conforme a la Declaración Universal de Derechos Humanos, incumpliendo así el artículo 10 de la Constitución.

[Ya que España es el tercer país desarrollado con más niños pobres y en riesgo de exclusión social a nivel mundial]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no garantizar que todos los españoles seamos iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, incumpliendo así el artículo 14 de la Constitución.

[Ya que los costes judiciales, directamente relacionados con su calidad de servicio, no son asumibles de manera igual por parte de todos los ciudadanos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por permitir que no todos contribuyan al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad, incumpliendo así el artículo 31.1 de la Constitución.

[Ya que la crisis la estamos soportando fiscalmente los más débiles]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no velar por el deber y el derecho al trabajo de todos los españoles, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción al trabajo y a una remuneración suficiente para garantizar nuestras necesidades y las de nuestras familias, incumpliendo así el artículo 35.1 de la Constitución.

[Ya que uno de cada cuatro españoles vive en la pobreza] 

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no garantizar que los poderes públicos aseguren la protección social, económica y jurídica de las familias, incumpliendo así el artículo 39.1 de la Constitución.

[Ya que casi el 30% de las familias españolas se encuentra en riesgo o exclusión social]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no aseguran, asimismo, la protección integral de los hijos, incumpliendo así el artículo 39.2 de la Constitución.

 [Ya que 2.306 millones de niños viven bajo el umbral de la pobreza en España]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no promueven las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica, y de una política orientada al pleno empleo, incumpliendo así los artículos 40.1 y 131.1 de la Constitución.

[Ya que en España existen 700 mil familias en la que ninguno de sus miembros tiene ingresos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no fomentan una política que garantice la formación y readaptación profesionales, incumpliendo así el artículo 40.2 de la Constitución.

 [Ya que España cuenta con un 24% de la población activa en paro]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional al no garantizar que los poderes públicos mantengan un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo, incumpliendo así el artículo 41 de la Constitución.

[Ya que el millón y medio de enfermos de hepatitis C, por poner como ejemplo a un colectivo español visible, no disponen de derecho a tratamiento]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional al no velar por que los poderes públicos promuevan y tutelen el acceso a la cultura, a la que todos tenemos derecho, incumpliendo así el artículo 44.1 de la Constitución.

[Ya que el IVA cultural se grava con el 21% frente al 4% de IVA del porno o el 10% de IVA del deporte, haciendo inviable en situación de crisis las iniciativas culturales privadas]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional al no promover la ciencia y la investigación científica y técnica por parte de los poderes públicos en beneficio del interés general, incumpliendo así el artículo 44.2 de la Constitución.

[Ya que la ciencia española ha retrocedido en inversión una década hasta niveles de 2005, provocando una fuga de investigadores nacionales al extranjero]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no garantizar que todos los españoles tengan derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, siendo los poderes públicos quienes deben promover las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, incumpliendo así el artículo 47 de la Constitución.

[Ya que en España se realizan 160 desahucios al día -517 diarios en 2012-, creando una situación de relación directa de suicidios desde el año 2008 que se ha convertido en  primera causa de muerte no natural en España]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no promueven las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural, incumpliendo así el artículo 48 de la Constitución.

 [Ya que España es el país de Europa con más jóvenes que ni estudian ni trabajan -el 20% de la juventud entre 15 y 29 años-, y donde 6 de cada 10 jóvenes españoles planean emigrar en busca de empleo]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional ya que los poderes públicos no realizan una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que deben prestar la atención especializada que requieren y ampararlos especialmente, incumpliendo así el artículo 49 de la Constitución.

[Ya que los recortes en servicios sociales a disminuidos, ya sean niños o adultos, con el cierre incluido de centros, están poniendo  en peligro tanto la asistencia, como la integración laboral y social de estos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional ya que los poderes públicos no garantizan, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad, ni promueven su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atienda sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio, incumpliendo así el artículo 50 de la Constitución.

[Ya que uno de cada cuatro jubilados vive bajo el umbral de la pobreza en España]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no garantizan la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos, incumpliendo así el artículo 51.1 de la Constitución.

[Ya que vivimos dentro de un mercado monopolista en los sectores de las finanzas, las energías, las comunicaciones y la alimentación, por remarcar los más destacados, haciendo posible que la fortuna de los 100 empresarios más ricos de España represente el 15% del PIB nacional, con un aumento anual de sus riquezas del 19%]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no exigir que toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general, incumpliendo así el artículo 128.1 de la Constitución.

 [Ya que -por poner un ejemplo-, el coste de rescate a la banca en España dobla la media europea, con un coste de 2.300 euros por español, sin que ello haya beneficiado a la capacidad de consumo real de los ciudadanos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no exigir mediante ley la  reserva al sector público de recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general, incumpliendo así el artículo 128.2 de la Constitución.

[Ya que, como muestra, más de tres millones de hogares viven en situación de pobreza energética por no poder pagar la electricidad o el gas, teniendo como efecto el corte de suministro por parte de las compañías]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por imponer que el pago de la deuda pública goce de prioridad absoluta y que quede supeditada a criterios de la Unión Europea, en cumplimiento del recién estrenado artículo 135.3 de la Constitución.

[Ya que incumple, a su vez, los artículos fundamentales de la Constitución 128.1 y 1.2, respectivamente, relativos a que la riqueza del país está subordinada al interés general y que la soberanía nacional reside en el pueblo español]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no velar por las diferencias entre las distintas Comunidades Autónomas que no pueden implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales, incumpliendo así el artículo 138.2 de la Constitución.  

[Como se demuestra en la diferencia de costes por usuario en materia de servicios de educación o de sanidad entre comunidades]

Por todo ello,
Nosotros,
los pobres,
acusamos al Estado de Inconstitucional,
por no proteger los derechos fundamentales que garantizan el desarrollo de una vida digna de sus ciudadanos.

Nosotros,
los pobres,
acusamos.

Acusamos que un Estado Inconstitucional,
es profundamente antidemocrático.
Y en pro de un estado Social y Democrático,
acusamos la necesidad de crear un nuevo Estado.


España, 25 de diciembre de 2014

Fuentes datos 2014: Instituto Nacional de Estadística (INE) / Encuesta de Población Activa (EPA) / Fondo Monetario Internacional (FMI) / UNICEF / Hays-Oxford Economics / Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (PLAHC) / Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) / Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) / Instituto para la Sociedad y las Comunicaciones de Vodafone / Banco Central de España (BCE) / Comisión Europea (CE) / Organización Mundial de la Salud (OMS)


domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Dinero o Personas? ¿Mercado o Personas? Una cuestión de dignidad humana

¿Dinero o Personas? He aquí la nueva cuestión shakesperiana de nuestro tiempo.  Aunque a todas luces es evidente que ya hemos decidido: primero el dinero, y luego las personas. De hecho, si una persona no tiene dinero, no tiene valor en nuestra sociedad. No vale nada. Por no valer, no tiene valor ni su derecho natural a una vida digna como ser humano, ni incluso su propia vida como ser de nuestra especie.

Lo paradójico de la situación es que el dinero no basa su valor en la existencia de una contrapartida en oro, plata o cualquier otro metal noble o valores, ni en su valor intrínseco, sino simplemente en su declaración como dinero por el Estado. Sin esta declaración, la moneda no tendría ningún valor: el dinero sería entonces tan poco valioso como el pedazo de papel en el que está impreso.

Así pues, la pregunta es obligada: ¿por qué el Estado otorga más valor a la vida del dinero que a la vida de las personas?

Es entonces que entran en juego los juristas del dinero, los economistas, para proclamar desde sus púlpitos sacrosantos que el valor del dinero no sólo radica en su declaración como tal por parte del Estado, sino también por su valor (especulativo y usurero) concedido por el crédito de los Mercados. Y que son éstos los que gobiernan los Estados.

Y aquí nos preguntamos de nuevo: ¿por qué el Estado otorga más poder a los Mercados que al poder democrático que emana de su propio pueblo?

Y otra vez entran los sacerdotes del dinero para explicarnos las leyes incomprensibles (-mente inhumanas) del propio Mercado, que nada tiene que ver con las leyes naturales de la realidad diaria de las personas de calle que somos el pueblo.  

Llegados a este punto, queda en evidencia que Mercado y Democracia dejan de ser compatibles si el pueblo pierde su poder soberano de garantizarse un estado de bienestar social hasta el punto que la vida de las personas que lo integran deja de tener valor.

¿Hasta dónde hemos llegado?

¿En qué punto del camino el dinero, que era un medio para facilitar la vida digna de las personas, convirtió a las personas en su propio medio para garantizarse su existencia?

¡Hasta aquí hemos llegado!

Es hora que prioricemos a las personas sobre el dinero.

Es hora que otorguemos a las personas un valor mayor que el valor que otorgamos al dinero.

Es hora que elijamos Estados que velen por el bienestar de sus pueblos, por encima del bienestar del Mercado.

Es hora que el poder soberano del pueblo marque los límites rojos de los Mercados para que no vulneren los derechos fundamentales democráticos de sus ciudadanos.

Es hora de volver a reinventar los valores y principios del dinero para que sea un medio útil y social para el progreso y desarrollo del bienestar de la vida de todo ser humano.

Es hora de sociabilizar el dinero.

Es hora de revindicar la dignidad humana.

Es hora de reinventar un nuevo modelo de humanidad.

Ha llegado la hora del cambio.