domingo, 30 de noviembre de 2014

Un PIB para ricos y un PIB para los demás con un “Índice de Sufrimiento Nacional Bruto”

De igual manera que la llamada Economía de Mercado es diferente, y por ende sus reglas de juego, para el puñado de ricos de nuestro país (20 personas acumulan los ingresos totales de 14 millones de personas) y el resto de los ciudadanos (que al menos aún mantenemos el título de “ciudadanos”, herencia por derecho de la Roma esclavista). Así mismo, el tan manoseado Producto Interior Bruto, PIB, es diferente, y por ende sus consecuencias a corto, medio y largo plazo, para el puñado de ricos de nuestro país y el resto de ciudadanos. ¡Que no nos hagan PIBilusionismos tras ninguna pantalla de plasma!

Cuando se vocifera que el PIB en nuestro país está creciendo, incluso por encima de la media europea, en una España con la segunda tasa de desigualdad más alta de toda Europa, tras Letonia; en una España con el tercer lugar de pobreza infantil y en riesgo de exclusión social de los 41 países “más desarrollados” del planeta, tras Grecia y Letonia; y en una España donde uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza, tasa que incrementa la proporción de uno a cuatro en menores de 16 años; y, por contra, en una España donde los ricos aumentan en un año su riqueza el 9,2% de media frente a la hambruna generalizada; ese vociferado PIB, con todos su indicadores económicos, se materializa de manera diferente en la realidad del puñado de ricos, que en la realidad del resto de los mortales.

Ante esta cruda y fría (aún más si cabe en el invierno de la “pobreza energética”) radiografía social, propongo añadir un nuevo indicador socio-económico al PIB de los nuevos pobres españoles (antaño, clase media trabajadora): el Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB).

Este Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB) tendría como objetivo medir la calidad de vida del ciudadano en un PIB en economía de crisis estructural como la actual, sobre el principio que valores subjetivos como el Bienestar son más relevantes e importantes para la vida de una persona que los valores objetivos como el Consumo. (Filosofía Humanista versus Filosofía de Mercado). 

Un Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB) que mediría en una escala del 0 al 10, mediante un sistema de encuesta, diversas facetas de la vida de una persona a través de las cuales nos permitirían medir los factores que alteran el concepto de bienestar de una sociedad. Las dimensiones de la vida a valorar podrían ser tales como:

1.-Bienestar Psiciológico
2.-Capacidad de alimentarse adecuadamente
3.-Capacidad de vestirse adecuadamente
4.-Capacidad de usar óptimamente las energías domésticas
5.-Seguridad de mantener una vivienda
6.-Capacidad de mantener la familia
7.-Capacidad de recibir una atención sanitaria adecuada
8.-Capacidad de ahorro para una futura jubilación
9.-Capacidad de autorealización personal
10.-Nivel de autoestima personal

Así pues, mercadoeconomistas y plasmapolíticos, a la hora de continuar vendiéndonos la estafa de la estampita de una mejoría social inminente con las macro cifras del PIB, para continuar justificando las prebendas de una sociedad desigual que permite mantener el estatus de privilegios de unos pocos, háganos el favor de diferenciar entre un PIB para ricos y un PIB para el resto de ciudadanos en el que se incluya dicho Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB). Sólo así sabrán, si es que desean conocer en espíritu de servicio de gestores del bien común, si la economía real genera realmente Bienestar o, por el contrario, los famosos brotes verdes solo aparecen en los balances de explotación de las grandes fortunas de un puñado de personas y empresas que dirigen ese ente llamado Mercado. Ya que sólo conociendo, y queriendo conocer, se puede gestionar diligentemente.