miércoles, 24 de diciembre de 2014

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no promover la cultura y la economía para asegurar a todos una calidad de vida digna, incumpliendo así el Preámbulo de la Constitución.

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no velar por la dignidad de las personas, los derechos inviolables que nos son inherentes y el libre desarrollo de nuestra personalidad, conforme a la Declaración Universal de Derechos Humanos, incumpliendo así el artículo 10 de la Constitución.

[Ya que España es el tercer país desarrollado con más niños pobres y en riesgo de exclusión social a nivel mundial]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no garantizar que todos los españoles seamos iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, incumpliendo así el artículo 14 de la Constitución.

[Ya que los costes judiciales, directamente relacionados con su calidad de servicio, no son asumibles de manera igual por parte de todos los ciudadanos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por permitir que no todos contribuyan al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad, incumpliendo así el artículo 31.1 de la Constitución.

[Ya que la crisis la estamos soportando fiscalmente los más débiles]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no velar por el deber y el derecho al trabajo de todos los españoles, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción al trabajo y a una remuneración suficiente para garantizar nuestras necesidades y las de nuestras familias, incumpliendo así el artículo 35.1 de la Constitución.

[Ya que uno de cada cuatro españoles vive en la pobreza] 

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no garantizar que los poderes públicos aseguren la protección social, económica y jurídica de las familias, incumpliendo así el artículo 39.1 de la Constitución.

[Ya que casi el 30% de las familias españolas se encuentra en riesgo o exclusión social]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no aseguran, asimismo, la protección integral de los hijos, incumpliendo así el artículo 39.2 de la Constitución.

 [Ya que 2.306 millones de niños viven bajo el umbral de la pobreza en España]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no promueven las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica, y de una política orientada al pleno empleo, incumpliendo así los artículos 40.1 y 131.1 de la Constitución.

[Ya que en España existen 700 mil familias en la que ninguno de sus miembros tiene ingresos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no fomentan una política que garantice la formación y readaptación profesionales, incumpliendo así el artículo 40.2 de la Constitución.

 [Ya que España cuenta con un 24% de la población activa en paro]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional al no garantizar que los poderes públicos mantengan un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo, incumpliendo así el artículo 41 de la Constitución.

[Ya que el millón y medio de enfermos de hepatitis C, por poner como ejemplo a un colectivo español visible, no disponen de derecho a tratamiento]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional al no velar por que los poderes públicos promuevan y tutelen el acceso a la cultura, a la que todos tenemos derecho, incumpliendo así el artículo 44.1 de la Constitución.

[Ya que el IVA cultural se grava con el 21% frente al 4% de IVA del porno o el 10% de IVA del deporte, haciendo inviable en situación de crisis las iniciativas culturales privadas]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional al no promover la ciencia y la investigación científica y técnica por parte de los poderes públicos en beneficio del interés general, incumpliendo así el artículo 44.2 de la Constitución.

[Ya que la ciencia española ha retrocedido en inversión una década hasta niveles de 2005, provocando una fuga de investigadores nacionales al extranjero]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no garantizar que todos los españoles tengan derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, siendo los poderes públicos quienes deben promover las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, incumpliendo así el artículo 47 de la Constitución.

[Ya que en España se realizan 160 desahucios al día -517 diarios en 2012-, creando una situación de relación directa de suicidios desde el año 2008 que se ha convertido en  primera causa de muerte no natural en España]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no promueven las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural, incumpliendo así el artículo 48 de la Constitución.

 [Ya que España es el país de Europa con más jóvenes que ni estudian ni trabajan -el 20% de la juventud entre 15 y 29 años-, y donde 6 de cada 10 jóvenes españoles planean emigrar en busca de empleo]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional ya que los poderes públicos no realizan una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que deben prestar la atención especializada que requieren y ampararlos especialmente, incumpliendo así el artículo 49 de la Constitución.

[Ya que los recortes en servicios sociales a disminuidos, ya sean niños o adultos, con el cierre incluido de centros, están poniendo  en peligro tanto la asistencia, como la integración laboral y social de estos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional ya que los poderes públicos no garantizan, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad, ni promueven su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atienda sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio, incumpliendo así el artículo 50 de la Constitución.

[Ya que uno de cada cuatro jubilados vive bajo el umbral de la pobreza en España]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional porque los poderes públicos no garantizan la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos, incumpliendo así el artículo 51.1 de la Constitución.

[Ya que vivimos dentro de un mercado monopolista en los sectores de las finanzas, las energías, las comunicaciones y la alimentación, por remarcar los más destacados, haciendo posible que la fortuna de los 100 empresarios más ricos de España represente el 15% del PIB nacional, con un aumento anual de sus riquezas del 19%]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no exigir que toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general, incumpliendo así el artículo 128.1 de la Constitución.

 [Ya que -por poner un ejemplo-, el coste de rescate a la banca en España dobla la media europea, con un coste de 2.300 euros por español, sin que ello haya beneficiado a la capacidad de consumo real de los ciudadanos]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no exigir mediante ley la  reserva al sector público de recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general, incumpliendo así el artículo 128.2 de la Constitución.

[Ya que, como muestra, más de tres millones de hogares viven en situación de pobreza energética por no poder pagar la electricidad o el gas, teniendo como efecto el corte de suministro por parte de las compañías]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por imponer que el pago de la deuda pública goce de prioridad absoluta y que quede supeditada a criterios de la Unión Europea, en cumplimiento del recién estrenado artículo 135.3 de la Constitución.

[Ya que incumple, a su vez, los artículos fundamentales de la Constitución 128.1 y 1.2, respectivamente, relativos a que la riqueza del país está subordinada al interés general y que la soberanía nacional reside en el pueblo español]

Nosotros, los pobres, acusamos al Estado de Inconstitucional por no velar por las diferencias entre las distintas Comunidades Autónomas que no pueden implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales, incumpliendo así el artículo 138.2 de la Constitución.  

[Como se demuestra en la diferencia de costes por usuario en materia de servicios de educación o de sanidad entre comunidades]

Por todo ello,
Nosotros,
los pobres,
acusamos al Estado de Inconstitucional,
por no proteger los derechos fundamentales que garantizan el desarrollo de una vida digna de sus ciudadanos.

Nosotros,
los pobres,
acusamos.

Acusamos que un Estado Inconstitucional,
es profundamente antidemocrático.
Y en pro de un estado Social y Democrático,
acusamos la necesidad de crear un nuevo Estado.


España, 25 de diciembre de 2014

Fuentes datos 2014: Instituto Nacional de Estadística (INE) / Encuesta de Población Activa (EPA) / Fondo Monetario Internacional (FMI) / UNICEF / Hays-Oxford Economics / Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (PLAHC) / Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) / Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) / Instituto para la Sociedad y las Comunicaciones de Vodafone / Banco Central de España (BCE) / Comisión Europea (CE) / Organización Mundial de la Salud (OMS)


domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Dinero o Personas? ¿Mercado o Personas? Una cuestión de dignidad humana

¿Dinero o Personas? He aquí la nueva cuestión shakesperiana de nuestro tiempo.  Aunque a todas luces es evidente que ya hemos decidido: primero el dinero, y luego las personas. De hecho, si una persona no tiene dinero, no tiene valor en nuestra sociedad. No vale nada. Por no valer, no tiene valor ni su derecho natural a una vida digna como ser humano, ni incluso su propia vida como ser de nuestra especie.

Lo paradójico de la situación es que el dinero no basa su valor en la existencia de una contrapartida en oro, plata o cualquier otro metal noble o valores, ni en su valor intrínseco, sino simplemente en su declaración como dinero por el Estado. Sin esta declaración, la moneda no tendría ningún valor: el dinero sería entonces tan poco valioso como el pedazo de papel en el que está impreso.

Así pues, la pregunta es obligada: ¿por qué el Estado otorga más valor a la vida del dinero que a la vida de las personas?

Es entonces que entran en juego los juristas del dinero, los economistas, para proclamar desde sus púlpitos sacrosantos que el valor del dinero no sólo radica en su declaración como tal por parte del Estado, sino también por su valor (especulativo y usurero) concedido por el crédito de los Mercados. Y que son éstos los que gobiernan los Estados.

Y aquí nos preguntamos de nuevo: ¿por qué el Estado otorga más poder a los Mercados que al poder democrático que emana de su propio pueblo?

Y otra vez entran los sacerdotes del dinero para explicarnos las leyes incomprensibles (-mente inhumanas) del propio Mercado, que nada tiene que ver con las leyes naturales de la realidad diaria de las personas de calle que somos el pueblo.  

Llegados a este punto, queda en evidencia que Mercado y Democracia dejan de ser compatibles si el pueblo pierde su poder soberano de garantizarse un estado de bienestar social hasta el punto que la vida de las personas que lo integran deja de tener valor.

¿Hasta dónde hemos llegado?

¿En qué punto del camino el dinero, que era un medio para facilitar la vida digna de las personas, convirtió a las personas en su propio medio para garantizarse su existencia?

¡Hasta aquí hemos llegado!

Es hora que prioricemos a las personas sobre el dinero.

Es hora que otorguemos a las personas un valor mayor que el valor que otorgamos al dinero.

Es hora que elijamos Estados que velen por el bienestar de sus pueblos, por encima del bienestar del Mercado.

Es hora que el poder soberano del pueblo marque los límites rojos de los Mercados para que no vulneren los derechos fundamentales democráticos de sus ciudadanos.

Es hora de volver a reinventar los valores y principios del dinero para que sea un medio útil y social para el progreso y desarrollo del bienestar de la vida de todo ser humano.

Es hora de sociabilizar el dinero.

Es hora de revindicar la dignidad humana.

Es hora de reinventar un nuevo modelo de humanidad.

Ha llegado la hora del cambio.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Un PIB para ricos y un PIB para los demás con un “Índice de Sufrimiento Nacional Bruto”

De igual manera que la llamada Economía de Mercado es diferente, y por ende sus reglas de juego, para el puñado de ricos de nuestro país (20 personas acumulan los ingresos totales de 14 millones de personas) y el resto de los ciudadanos (que al menos aún mantenemos el título de “ciudadanos”, herencia por derecho de la Roma esclavista). Así mismo, el tan manoseado Producto Interior Bruto, PIB, es diferente, y por ende sus consecuencias a corto, medio y largo plazo, para el puñado de ricos de nuestro país y el resto de ciudadanos. ¡Que no nos hagan PIBilusionismos tras ninguna pantalla de plasma!

Cuando se vocifera que el PIB en nuestro país está creciendo, incluso por encima de la media europea, en una España con la segunda tasa de desigualdad más alta de toda Europa, tras Letonia; en una España con el tercer lugar de pobreza infantil y en riesgo de exclusión social de los 41 países “más desarrollados” del planeta, tras Grecia y Letonia; y en una España donde uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza, tasa que incrementa la proporción de uno a cuatro en menores de 16 años; y, por contra, en una España donde los ricos aumentan en un año su riqueza el 9,2% de media frente a la hambruna generalizada; ese vociferado PIB, con todos su indicadores económicos, se materializa de manera diferente en la realidad del puñado de ricos, que en la realidad del resto de los mortales.

Ante esta cruda y fría (aún más si cabe en el invierno de la “pobreza energética”) radiografía social, propongo añadir un nuevo indicador socio-económico al PIB de los nuevos pobres españoles (antaño, clase media trabajadora): el Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB).

Este Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB) tendría como objetivo medir la calidad de vida del ciudadano en un PIB en economía de crisis estructural como la actual, sobre el principio que valores subjetivos como el Bienestar son más relevantes e importantes para la vida de una persona que los valores objetivos como el Consumo. (Filosofía Humanista versus Filosofía de Mercado). 

Un Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB) que mediría en una escala del 0 al 10, mediante un sistema de encuesta, diversas facetas de la vida de una persona a través de las cuales nos permitirían medir los factores que alteran el concepto de bienestar de una sociedad. Las dimensiones de la vida a valorar podrían ser tales como:

1.-Bienestar Psiciológico
2.-Capacidad de alimentarse adecuadamente
3.-Capacidad de vestirse adecuadamente
4.-Capacidad de usar óptimamente las energías domésticas
5.-Seguridad de mantener una vivienda
6.-Capacidad de mantener la familia
7.-Capacidad de recibir una atención sanitaria adecuada
8.-Capacidad de ahorro para una futura jubilación
9.-Capacidad de autorealización personal
10.-Nivel de autoestima personal

Así pues, mercadoeconomistas y plasmapolíticos, a la hora de continuar vendiéndonos la estafa de la estampita de una mejoría social inminente con las macro cifras del PIB, para continuar justificando las prebendas de una sociedad desigual que permite mantener el estatus de privilegios de unos pocos, háganos el favor de diferenciar entre un PIB para ricos y un PIB para el resto de ciudadanos en el que se incluya dicho Índice de Sufrimiento Nacional Bruto (SNB). Sólo así sabrán, si es que desean conocer en espíritu de servicio de gestores del bien común, si la economía real genera realmente Bienestar o, por el contrario, los famosos brotes verdes solo aparecen en los balances de explotación de las grandes fortunas de un puñado de personas y empresas que dirigen ese ente llamado Mercado. Ya que sólo conociendo, y queriendo conocer, se puede gestionar diligentemente.  

lunes, 6 de octubre de 2014

A los supervivientes de la clase media

Quizás la clase media no sea más que un eufemismo de la clase obrera de toda la vida.

Quizás la clase media no llegó a existir nunca,
mas solo fuera una etiqueta arrogante de los pobres,
que los ricos consintieron alimentar,
para que con nuestra hambre de consumo alimentásemos sus carteras. 

Quizás la clase media no sea más que un eufemismo del pobre con estudios.

Quizás la clase media dejó de interesar
(y aún más, comenzamos a molestar),
cuando crecimos y nos reproducimos en demasía,
y enarbolando la bandera de los derechos fundamentales del ser humano,
y embriagados por la cómoda vida de los estados del bienestar social,
e hipnotizados por el credo de que todos somos iguales en democracia,
nos atrevimos a exigir a los ricos la redistribución equitativa de sus rentas .

Quizás la clase media no sea más que un eufemismo de un índice de productividad del Mercado.

Quizás la clase media sólo se podía quedar a medias,
para regresar por inercia gravitatoria,
tras el espejismo de una o dos generaciones,
al origen de su bajo estrato social,
arrastrado de nuevo a la pobreza por el peso de por vida de la deuda familiar,
(la gran estafa del prestamista que ahora te da un poco para después quitártelo todo)
donde los ricos se hacen más ricos comprando hambrunas a precio de saldo.

Quizás la clase media no sea más que un eufemismo de los ciudadanos de tercera.

Quizás la clase media no es más que un desahucio social anunciado,
por exceso de productividad de una economía global,
donde se devalúan a las personas para proteger al Capital,
rescindiendo trabajo, subsidios, prestaciones, e incluso derechos fundamentales a corto plazo como la vivienda, la salud, la educación o la alimentación, e incluso derechos a futuro como puedan ser el reposo final de ese lujo de antaño al que llamaban jubilación.

Quizás la clase media sea un eufemismo en el diccionario del poderoso caballero Don Dinero.

Quizás sea un eufemismo,
pero  los supervivientes de la clase media no lo somos,
y en nuestra real existencia nos volvemos a levantar
para hacer magia de la miseria,
hallar belleza en las imperfecciones de la carencia,
y construir un nuevo mundo donde la abundancia se reparte entre todos.

Quizás sea un eufemismo la clase media,
hasta que los supervivientes reclamemos nuestra propia identidad,
y ya no haya eufemismos, ni medias clases,

sino hombres y mujeres en pleno uso de derecho por nacimiento de nuestra Libertad.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El hombre moderno no sabe vivir en sociedad

El hombre moderno no sabe vivir en sociedad, porque vive desde el Ego y el Ego es la supremacía de la individualidad.

Y todo el mundo sabe que la individualidad no busca alcanzar ningún pacto social en beneficio de la comunidad, fórmula rousseauniana que define la sociedad, sino que busca alcanzar su propio y exclusivo beneficio por encima y a costa del conjunto de los demás.

Toda sociedad que se configura des de la suma de sus individualidades, sin mayor ideal de transcendencia personal por parte de sus conciudadanos que la exaltación de su Ego, no puede más que desarrollarse de manera amorfa y desigual, engendrando insolidaridades humanas e injusticias sociales.

Y en dichas sociedades amorfas y desiguales, el medio natural del Ego para poder realizarse en su máximo esplendor no es otro que el Poder (cada cual a su escala). Un espacio donde el Ego se retroalimenta y a la vez, en un íntimo proceso simbiótico, retroalimenta al mismo Poder para hacerlo cada vez más grande y más fuerte en beneficio y supervivencia propio.   

El hombre moderno no sabe vivir en sociedad, porque vive desde el Poder del Ego y el Poder del Ego es la supremacía de la injusticia social. Un desequilibrio social que ha convertido la sociedad en un mercado, donde los ratios de competitividad y rentabilidad económica marcan los índices de éxito del Ego en la exaltación de su individualidad.

El hombre moderno, sin darse cuenta, dejó de vivir en una sociedad para coexistir en un mercado (con falso y barato envoltorio social, como marcan los cánones del marketing de ventas).

Pero aún hay tiempo.
Porque siempre hay tiempo de reiniciar las historias de nuevo.
Si se quiere y hay consenso, claro! …Y valentía para reinventarse de nuevo.

Aún hay tiempo para que el hombre moderno reaprenda a vivir en sociedad.

Aún hay tiempo para que el hombre moderno sea capaz de desarrollar su individualidad desde un ideal personal de transcendencia colectivo, donde el fin es el bienestar social de todos, que no es más que velar los unos por los otros.

Aún hay tiempo para redimirse y cuidar de nuevo por la pareja de ancianos que se acaba de desahuciar, dejándolos en la calle y sin casa.

Aún hay tiempo para redimirse y cuidar de nuevo por la familia que no tiene ni para dar de comer a sus hijos.

Aún hay tiempo para redimirse y cuidar de nuevo del enfermo en estado crítico al que se le ha retirado la medicación por criterios económicos.

Aún hay tiempo para redimirse y cuidar de nuevo del jovensénior parado que marchita su esperanza al pasar los días y no encontrar trabajo.

Aún hay tiempo para redimirse y cuidar de nuevo de tantas y tantas injusticias sociales, que todas, absolutamente todas, son historias reales de familias con nombres y apellidos que acaban convirtiéndose en espectáculo y entretenimiento televisivo.

Aún hay tiempo para redimirse y cuidar de nuevo. Porque eso es lo que debe ser y se debe hacer en una sociedad común: cuidarse los unos de los otros.

Porque si no, ¿qué sentido tiene formar parte de una comunidad en la que no velan por ti?

El hombre moderno sabrá vivir en sociedad, cuando viva por y para el bienestar social de todos y cada una de las personas que forman su comunidad.

El hombre moderno sabrá vivir en sociedad, cuando sepa transcenderse a sí mism@.


...(Y no hay trascendencia de sí mism@ sin una dimensión espiritual de la existencia)

jueves, 18 de septiembre de 2014

La Vida, para ser vida, debe ser frágil y efímera

La vida es frágil porque debe reinventarse cada día, sino no sería vida, sino sería la nada.

La vida es continuo movimiento en constante evolución, pero para que haya evolución debe haber nacimiento y muerte, pues sino no sería vida continua, sino vida punto y aparte donde se abocaría a la nada.

La fragilidad de la vida es la esencia de su propia fortaleza, de la fuerza continua de la vida por actualizarse constantemente en una mejor y renovada versión de sí misma.

La fragilidad de la vida hace posible la continuidad de la vida, ya que se perpetúa en el espacio-tiempo a través del ciclo continuo de muerte y renacimiento.

La fragilidad de la vida nos convierte a todos y todo en prescindibles, pues nuestra prescindibilidad retroalimenta la continuidad de la propia vida en su regeneración eterna.

La fragilidad de la vida se mueve sobre las coordenadas existenciales de la dualidad, cuyas fuerzas de polaridad opuesta permiten la acción de movimiento de la propia vida en el continuo espacio-tiempo.

Nuestro mundo dual, -donde la noche no puede ser sin el día, ni el invierno sin el verano, ni la inspiración sin la expiración, ni la tristeza sin la alegría, ni la luz sin la oscuridad-, es la estructura cosmogenética de la fragilidad de la vida que en su continua rotación pendular en su dualidad permite la acción de movimiento necesaria para su existencia.

La vida es movimiento, pero para que haya movimiento debe haber contrastes de causa-efecto, de acción-reacción, en un sistema existencial de referencias dual y polarizado, donde la concatenación e interrelación múltiple de diversos planos dimensionales de vidas frágiles –y, por tanto efímeras-, generan el engranaje de movimiento de la propia Vida.

La muerte en la fragilidad no es más que el revulsivo en que se reafirma la vida para continuar existiendo en su efimirez.

Cada aliento de vida desencadena la existencia a otra vida…

Por ello, sé que soy frágil en mi esencia. Porque formo parte del movimiento de la vida que se impulsa a través de mi efímera existencia.

Y en la aceptación de esta realidad me siento liberado de las cargas circunstanciales de mi humilde historia. Pues es en el desapego donde radica mi fuerza, ya que permite armonizarme con el flujo natural, frágil y efímero de la propia Vida.


Inspiro y expiro en mi efímera fragilidad.

viernes, 12 de septiembre de 2014

No hay ninguna realidad igual a otra. Revindica la diferencialidad de la tuya propia!

Cada planeta es una realidad. Cada continente de ese planeta es una realidad. Cada país de esos continentes es una realidad. Cada ciudad de esos países es una realidad. Cada familia de personas de esas ciudades es una realidad. Cada persona de esas familias es una realidad. Tú eres una realidad. Una realidad que cambia, se modifica y transforma cada vez que inspiras y expiras. Al igual que el resto de realidades.

Todos somos realidades diferentes e individuales que convergemos y divergemos con ópticas cóncavas y convexas, según nuestra posición con respecto al resto de realidades referentes de nuestro entorno más inmediato, en un mismo espacio real poliédrico cuya naturaleza se pierde en su estructura holográfica a lo largo, ancho y alto del universo infinito, y cuya textura diferencial nos viene dada por el determinismo biológico, cultural, social, psicológico y de evolución espiritual personal.

No hay realidad igual a otra. Como no hay dos copos de nieve idénticos. Pensar lo contrario es del loco que aún cree que la Tierra es plana, el tiempo absoluto y que el hombre viene del mono. No hay realidad igual a otra. Pero sí diferentes realidades en un mismo espacio que luchan por fogacitarse las unas a las otras, intentando cada cuál imponer la catedral de su verdad “real”, como bacterias en guerra convulsiva por expandirse sobre un mismo cuerpo cuya relevancia vital es equiparable a la conquista sobre una molécula de agua de una de las millones de gotas que dibujan el horizonte del océano.

Somos múltiples realidades oliendo de mil maneras diferentes una misma flor, viendo de mil maneras diferentes un mismo cielo, y experimentando de mil maneras diferentes un mismo amanecer. Múltiples diferentes realidades que cambiamos constantemente en el pequeño intervalo de tiempo para la eternidad que va desde ese mismo amanecer a su propio ocaso. Múltiples diferentes realidades impermanentes intentando vivir en una realidad común.

Somos realidades diferentes, que aun viviendo una misma experiencia, la respiramos, sentimos, integramos y transmitimos de manera diferente.

Así pues, amig@, nuestro es el derecho por ley natural de identificarnos y posicionarnos en la diferencialidad de nuestra realidad, aunque sea la que más difiera de su entorno, pues es nuestra y de nadie más. Y justamente en esa identificación radica la esencia de reconectarnos con nuestra naturaleza verdadera, que no puede ser de otra manera que diferente a todas las demás.


Y por otra parte, no te preocupes por nada más, pues tu realidad será enterrada en el olvido de los tiempos tras tu muerte. Así pues, vive con valentía tu diferencialidad!, sabiendo que solo debes preocuparte cuando dejes de ser diferente, pues es el claro síntoma de que has dejado de ser Tú mism@.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Somos engranajes biológicos

Nuestro cerebro está siendo desmontado y vuelto a montar todos los días (…) En una semana a partir de hoy , nuestro cerebro estará compuesto de proteínas totalmente diferentes de lo que es hoy, nos dicen los biólogos moleculares de nuestro siglo.  Y lo mismo pasa con nuestro Universo, que se desmonta y vuelve a montar todos los días, como sabemos con lo poco que conocemos de su funcionamiento.

Ahora, además, nuevas investigaciones nos revelan que las galaxias que forman el Universo conocido están unidas entre sí por un filamento de gas, creando una imagen macrocósmica similar a la conexión de neuronas que tenemos en nuestro cerebro. Como si las galaxias fueran las neuronas de un cerebro superior, y nuestros planetas y estrellas, asimismo, los elementos protéicos de esas neuronas cósmicas.

Si esto fuera así, ¿dónde quedan nuestros pensamientos? ¿Y nuestros sueños? Y, por si fuera poco, uno no puede dejarse de preguntar ¿en qué estadio de la existencia se haya el ser humano? Lo que parece evidente, es que la respuesta apunta hacia a una escala muy pequeña. Aunque comparados con la escala de existencia de un microscópico ácaro (una subclase de arácnido), cuya alguna clase de ellos viven incluso en nuestro cuero cabelludo, debemos parecerles dioses. Al igual que sucede con una hormiga, que seguramente puede llegar a presentirnos sin poder concebirnos en nuestra totalidad por la diferencia de escalas de tamaños. ¿Quién no se ha parado a ver una hilera de hormigas, incluso de interceder en su recorrido, sin que puedan saber de nuestra presencia?

Quizás la naturaleza de nuestra existencia como seres humanos (una más en el vasto universo desconocido), con todas nuestras luchas de luces y sombras, no esté más que predeterminada por nuestra aportación en la función protéica de las neuronas del cerebro cósmico. Cuya escala no podemos más que intuir, al igual que le pasa a la hormiga con nosotros. Y de cuya finitud no podemos llegar ni a imaginar en un Universo que parece ser infinito en el espacio cuatridimensional (anchura, longitud, profundidad y tiempo).

Sea como fuera, lo que queda subyacente es que todo lo que existe en el Universo tiene una funcionalidad, como engranajes perfectos de un gran reloj biológico, en que cada pieza tiene su lugar, posición y función. En este sentido, a escala humana, profundamente humana, tan sólo cabe entender cuál es la función exacta de nuestra existencia en la vida a título personal. O, dicho en otras palabras, ¿qué hemos venido a hacer en este mundo? Parece pues que alcanzar dicha búsqueda nos hará sentir realizados en nuestra humilde existencia.


Así pues, solo cabe desear una feliz Bitácora personal, viajeros buscadores.   

Recolectando flores en el desierto

UNO:
Recolectando flores en el desierto

(y) UNO:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el parado,
cuando cada día se levanta buscando hallar la esperanza
en un cuarto cerrado de su casa sin puertas ni ventanas. 

DOS:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el estudiante,
cuando estudia y estudia para rasgar un poco de suerte
de vivir soñando mientras sirve copas en un bar de temporada.

TRES:
Recolectando flores en el desierto es como se sienten los padres,
cuando el lloro hambriento de los hijos hace eco en su nevera desahuciada
mientras los restaurantes de lujo extasían en sus reservas a un año vista.

CINCO:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el ciudadano de tercera,
cuando lucha desde el último bastión de la resistencia de la dignidad humana
convencido en su agonía que la democracia nos hace a todos por iguales.    

OCHO:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el nuevo pobre,
cuando en su riqueza de espíritu no queda magia para crear nuevas realidades
pues las cárceles de los endeudados se entierran bajo tierra por generaciones.   

TRECE:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el desamparado,
cuando se dirige con porte humilde y humillado a la puerta dorada de la solidaridad
y se percata que a cada paso que da se empequeñece y desvanece el portal.

VEINTIUNO:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el que se sabe no jubilado,
cuando ya conoce de antemano que no suma y sigue los selectos años cotizados
reconociéndose en vida un proscrito de nichos, cementerios y lugares santos de descanso.

TREINTA Y CUATRO:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el inmigrante,
cuando su condición de humano viene determinado por la (des)gracia de un papel
que le condena a la maldición de la invisibilidad mientras se suicidevora la mente.

CINCUENTA Y CINCO:
Recolectando flores en el desierto  es como se siente un hombre cuerdo,
cuando se halla asediado por una multitud de desequilibrados emocionales
que gritan desgarradamente una realidad falsa para intentar hacerla más real.

OCHENTA Y NUEVE:
Recolectando flores en el desierto es como se sienten los hombres justos,
cuando los desalmados se enseñan con alevosía y malas artes en su mediocridad
comprando y retorciendo la justicia hasta convertirla en injusta.

CIENTO CUARENTA Y CUATRO:
Recolectando flores en el desierto es como se siente el sabio,
cuando habla, visiona y explica y nadie lo entiende
porque en el mundo de los monos un diamante tan solo es una piedra.  

DOSCIENTOS TREINTA Y TRES:
Recolectando flores en el desierto es como se siente una madre,
cuando desesperada llora de rodillas en la cama de su casa malhayada
en medio de una encrucijada de bombas de banderas que sangran las sábanas.   

TRESCIENTOS SETENTA Y SIETE:
Recolectando flores en el desierto es como se siente un Guerrero de Luz,
cuando el ejército de la oscuridad avanza sin agotamiento en la ancestral batalla
devorando todo Bien e imponiendo el Mal en un momento decisivo de la Humanidad.

…377, 233, 144, 89, 55, 34, 21, 13, 8, 5, 3, 2, 1

                                [silencio, se respira]
UNO:
Recolectando  flores en el desierto

(y) UNO:
Recolectando flores en el desierto es como me siento,
cuando de las cenizas hago abono para fertilizar la tierra
y de la arena yerma, con paciencia, tesón, defensa y decisión,
creo nuevamente vida eterna con el aroma que embaraza el aire de una sola primera flor.

DOS:
Recolectando flores es como me siento,
cuando replico TRES,
CINCO,
OCHO,
TRECE,
VEINTIUNO,
TREINTA Y CUATRO,
CINCUENTA Y CINCO,
OCHENTA Y NUEVE,
CIENTO CUARENTA Y CUATRO,
DOSCIENTOS TREINTA Y TRES,
TRESCIENTOS SETENTA Y SIETE,
y N secuencias sucesivas creando nuevamente Luz en un Universo duplicado y expansivo!



viernes, 1 de agosto de 2014

Los sueños se desvanecen, cuando el espíritu se rompe

Los sueños están al alcance de todos, pero no todos alcanzan sus sueños. El iniciar el camino que te lleva hacia la consecución de un sueño, al contrario de lo que nos han hecho creer en esta cultura hedonista (búsqueda del placer y supresión del dolor y las angustias) y express (desear que las cosas se hagan ipso facto), es un verdadero camino iniciático cargado de pruebas personales donde solo los perseverantes y fieles a sí mismos lograrán completar el viaje (al igual que los héroes de la cultura clásica).  Y es justamente en este viaje donde queda patente si el espíritu del soñador es digno de su sueño o, por el contrario, tan solo es un soñador cuyo espíritu aún no está suficiente templado ni tiene la madurez necesaria  para practicar la maestría de la alquimia que hace posible que un sueño se materialice en el mundo de las formas. He aquí la prueba definitiva que convierte al iniciado en maestro.

Muchos son los llamados y pocos los elegidos. Y no hay más examen que el propio camino. Un camino que pone a prueba la fortaleza y madurez del espíritu del soñador, pues solo consiguen sus sueños aquellos que están preparados y son dignos para ello. Y aunque la materialización del sueño pueda parecer ser, a primera vista,  el regalo al esfuerzo realizado, lo cierto es que el verdadero premio es el camino de aprendizaje de sabiduría personal que el soñador ha ido recorriendo a lo largo de su viaje iniciático.

El viaje del soñador es luminoso y alegre, fruto de las esperanzas focalizadas en una nueva y mejorada realidad de sí mismo, pero se torna oscuro y triste cuando el espíritu del soñador se rompe en su viaje, haciendo desvanecer el sueño en múltiples pedazos esparcidos por la inmensidad del Universo.  Y es que el espíritu del soñador (el espíritu del que se presenta como promesa de guerrero y héroe de su propia vida) se rompe y quiebra en su camino iniciático cuando aún no está preparado para el mismo, haciendo patente su falta de Conciencia, Templanza y Autoridad Interna (madurez interior) y muchas veces falta de Preparación suficiente en la materia a la que se está enfrentando (profesionalidad), lo que le impide llegar a los objetivos marcados. Y es entonces, en medio de esa incapacidad personal, que se desencadena un estado de angustia que lleva al iniciado a la impotencia y debilita su fuerza  vital, una impotencia que le arrastra hacia la tristeza, una tristeza que le conduce a la rabia, y una rabia que le sumerge en la oscuridad cuya falta de vida fagocita (ingiere y destruye) todo sueño.

…Y es entonces que el soñador quebrado (el aprendiz fallido de guerrero y héroe), bajo los efectos de la angustia y el dolor de su propia impotencia e incompetencia, en vez de mostrar altura de miras siendo realista, responsable y consecuente  de sus propios actos, suele mostrar la parte más débil de su espíritu en forma de mediocridad humana creando realidades alternativas (con la desesperada complicidad de terceros para sentirse reforzado en su autoengaño, como el niño que busca consuelo) que le exculpen de su propia responsabilidad y cuyo parecido con la verdadera historia del viaje realizado es meramente pura casualidad.

Muchos son los llamados y pocos los elegidos. Y cuando el espíritu se rompe, no solo los sueños se desvanecen, sino que la propia realidad se corrompe. He aquí una muestra más de la capacidad del hombre por crear realidades alternativas, aunque en este caso no construyan nada, sino que destruyen y encarcelan a su propio creador en una fantasía irreal y a su medida, retroalimentada por actores secundarios captados para decorar con una pátina de falsa realidad la película de ciencia ficción. ¡Qué imposible tarea es para los espíritus débiles, inmaduros y vulgares, contaminados por el mordisco de la rabia, el diferenciar entre lo que es real y lo que no lo es!

Amig@, si quieres alcanzar tu sueño, templa y fortalece tu espíritu, al igual que te precedieron guerreros o héroes clásicos en la superación de sus pruebas vitales (como los doce trabajos de Heracles/Hércules), ya que los sueños, sueños son, si no te preparas para ser dign@ de conseguirlos. Pues no hay camino sin pruebas, ni pruebas sin esfuerzo de superación, ni capacidad de superación sin una mente clara, un corazón templado y un espíritu fuerte. Pues como decía Platón, “los espíritus vulgares no tienen destino”.

Así pues, amig@, ¿estás preparado y eres digno de alcanzar tus sueños? En caso de duda, miedo o negación, sé realista del camino que vas a emprender, sé sincero de tus propias capacidades, y prepárate a conciencia antes de iniciar tu propio viaje iniciático hacia la consecución de tu sueño. Pues una vez decidido y comprometido, debes ser fiel a tu compromiso, y no cabe pararse a medio camino para dar vuelta atrás rompiendo todo compromiso y llorando como un niño lo que no se supo hacer como un hombre (referencia de la Sultana Aixa a su hijo Boabdil, cuando perdió Granada).



sábado, 21 de junio de 2014

Aceptación no es sumisión, es afianzarte en tu Autoridad Interna

Nos toca vivir tiempos convulsos socialmente, inmersos dentro de un intenso período de tránsito energético del propio planeta, donde la actitud de la Aceptación está a la orden del día como refugio en busca de cordura y paz interior de última instancia. No obstante, la Aceptación no es más que un concepto cuya manifestación en nuestras vidas diarias difiere mucho según con qué carga emocional la acompañemos: victimismo o responsabilidad ante la vida.

Así pues, he aquí un par de apuntes para resituar la Aceptación en su justa medida:

1.-Si la Aceptación representa ceder nuestro poder personal ante terceros, es sumisión, y por tanto va asociado con el universo de emociones vinculadas al victimismo: Yo no puedo, Yo no valgo, Yo no me lo merezco.    

2.-Si la Aceptación representa fluir constantemente desde el aquí y el ahora sin un objetivo marcado que de sentido a nuestra propia existencia en el mundo, como marinero en mar sin rumbo determinado y a la merced del vaivén de las olas, es sumisión, ya que igualmente estamos cediendo nuestro poder personal a cada instante ante terceros, ya sean personas o circunstancias.

3.-En cambio, si la Aceptación representa la Templanza que requiere una circunstancia para proseguir el camino que nos conduce a nuestro objetivo, esto es Autoridad Interna, ya que sabemos Ser y Estar en ese justo tránsito sin ceder nuestro poder personal.

Aceptación como sumisión es resignación, y por tanto cedemos nuestra Autoridad Interna al mundo.

Aceptación como Templanza es Presencia, y por tanto no cedemos nuestra Autoridad Interna al mundo. Ya que para que haya Autoridad Interna debe haber Templanza; para que haya Templanza debe de haber Presencia; y para que haya Presencia debe de haber Aceptación del momento presente. Una Aceptación del que se sabe Responsable de su propia Vida, y no una víctima de la misma.


Si un@ no se responsabiliza de su propia vida, si un@ no coge las riendas de su Autoridad Interna, nunca podrá alcanzar sus sueños, sino que participará ya sea de manera activa o pasiva en la consecución de los sueños de otros. Pero aún más grave, sin Autoridad Interna se le pasará el tiempo de su existencia viviendo la vida de terceros sin llegar a descubrir, y por tanto sin poder realizarse, en lo que un@ Es y para lo que hemos venido a Hacer. Nuestra es la decisión. Nuestra es nuestra vida, que nadie va a vivir por nosotros. Feliz existencia!

domingo, 20 de abril de 2014

Ponencia en la UB sobre cómo gestionar el fracaso

Nos enseñan a alcanzar el éxito, pero no a gestionar el fracaso. Y sin una buena gestión del fracaso, que entre otras cosas comporta desapego y aceptación, no podemos reinventarnos. Una asignatura pendiente, la gestión del fracaso, que debería ser de obligada impartición en cualquier facultad que se precie en formar futuros profesionales que aporten valor a la sociedad, ya que la emprendería conlleva fracaso (el 80% de las nuevas empresas a nivel mundial quiebran en sus primeros cinco años de vida), conscientes que el fracaso no es más que es una experiencia de aprendizaje. 

En un momento donde los empresarios, cuadros directivos y mandos intermedios del tejido productivo español se encuentran en un espacio indefinido, dejando atrás un escenario controlable al que no pueden regresar, y en cuyo horizonte se divisa un nuevo y desconocido escenario que se debe alcanzar, ahora más que nunca hay que apostar por una concepción cultural positiva del fracaso que deje atrás las estigmatizaciones sociales y que apueste por la capacidad de reinvención e innovación de las personas como seres humanos. Es por ello que hablar de gestión del fracaso es hablar, en definitiva, de desarrollo personal o competencial, puesto que la capacidad de superar los fracasos y de reinventar realidades alternativas se encuentra en la propia fuerza vital interna de las personas que todos, sin excepción, tenemos de manera innata desde el preciso momento que nacimos.

Si te interesa el tema, ya puedes apuntarte la fecha de la ponencia en tu agenda:

Título: La Gestión del Fracaso, clave para Reinventarse e Innovar

Fechas y horario: Jueves, 29 de mayo de 2014, de 19.00h a 21.00h

Lugar: Universidad de Barcelona / Instituto de Formación Continua (http://www.il3.ub.edu)

Inscripciones: Universidad de Barcelona-IL3

Ponente: Jesús A. Mármol


viernes, 28 de marzo de 2014

Reivindiquemos la Eco Aldea como nuevo modelo de desarrollo social rural

En nuestro país hemos pasado de una situación de plena libertad constructiva en terreno rústico, a mitad del siglo pasado, que generó en un descontrol urbanístico en nuestro país conocido como “movimiento parcelista” que evolucionó posteriormente en las urbanizaciones de segunda residencia que conocemos hoy (las que se construyeron nuestros padres), a una absoluta rigidez de tolerancia cero que nos lleva hasta la actualidad en pleno primer cuarto del siglo XXI (las que padecemos nosotros, los hijos).

Un replanteo legal de protección del medioambiente y de organización social que podría pasar desapercibido si no fuera porque nos encontramos en una situación estructural económica de pobreza generalizada (España, segundo país de la UE con más niños pobres después de Rumanía. Y Catalunya, 88 nuevos pobres al día desde que se inició la crisis económica), lo que se traduce en una imposibilidad de acceder al mercado de obra nueva (ya sea como comprador o autopromotor), de mantener las viejas hipotecas sobredimensionadas de viviendas recientemente desvalorizadas, e incluso… de poder volver al campo (en el sentido más amplio del término) a construirte una vivienda digna con tus propias manos en busca de un nuevo modelo de vida más natural y humano.

Y todo ello ante la realidad desértica de nuestro mundo rural: En España, el 80% de la población se concentra en el 12% de sus municipios; mientras que más específicamente en Catalunya, donde se ubica la Escuela de Arquitectura de la Tierra, el 50% de su población se concentra en su litoral (zona urbano-turística) que representa el 4,4% del conjunto de su territorio. Y a esto se le llama modelo sostenible.

Todos tenemos conciencia, a estas alturas de nuestra evolución como especie, de la importancia del respeto por el medio ambiente, asimismo que por avanzar en un modelo de desarrollo social equilibrado y más justo humanamente.  Y todos tenemos claro, de igual manera, que la legislación debe adaptarse a las necesidades sociales, y no a la inversa.

Por todo ello, debemos reivindicar a nuestros políticos (que elaboran las leyes desde despachos ubicados en las grandes urbes con gran desconocimiento del vasto mundo rural), para que modifiquen la actual Ley de Urbanismo relativa a suelo rústico con el objetivo que permitan el desarrollo de Eco Aldeas (a día de hoy inexistentes en nuestro ordenamiento jurídico), lo que facilite a las personas el regreso ordenado y voluntario al mundo rural para autorealizarse como seres humanos.

Si algún activo tiene nuestro país en la actualidad es una generación altamente cualificada, la mayor de toda su historia, por lo que sobran ingenieros y arquitectos capaces de implementar nuevos modelos urbanísticos cien por cien ecológicos, sostenibles y autosuficientes, que por otro lado ya cuentan con experiencias reales demostrables a escala local. En otras palabras, existe la técnica suficiente, tal y como enseñamos en la Escuela de Arquitectura de la Tierra, para construir un proyecto de vivienda ecológico que cumpla con todos los criterios del Código Técnico de Edificación (resistencia de estructura y materiales), de urbanización (planificación de saneamientos sin impacto ambiental) y de eficiencia energética (autoconsumo de energías renovables).

Ante esta realidad social y de conocimiento técnico, el legislador tiene a su pleno alcance el crear la figura de la Eco Aldea bajo parámetros urbanísticos cien por cien ecológicos, sostenibles y autosuficientes, pudiendo integrar otros factores como variables de superficie de las Eco Aldeas y de sus unidades de bioconstrucción, variables de permacultura, servicios mínimos, etc., tal y como ya se realiza de manera pareja en las normativas relativas a campings rurales en suelo rústico no urbanizable.


Con el empuje del legislador en pos de las Eco Aldeas, las generaciones que formamos la sociedad occidental actual dispondremos de un recurso más en este nuevo siglo -basado en la gestión del conocimiento en armonía con la propia Tierra-, para proseguir nuestra evolución por un mundo más equilibrado y sostenible humana y medioambientalmente.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Os presento mi última obra: “Cómo Reinventarse en Tiempos de Cambio (y sin dinero)”, de Ediciones Supérate

Es un placer poderte presentar mi última obra que acaba de salir a la luz y que tiene como título “Cómo Reinventarse en Tiempos de Cambio (y sin dinero)”, publicado por Editorial Supérate.

El libro, estructurado en tres grandes capítulos: Descubre, Descúbrete y Reinvéntate, es un canto de exhortación a creer en el enorme potencial innato del ser humano, y por extensión en la fuerza de la magia de la propia vida de la que formamos parte.

Personalmente considero que toda persona está suficientemente capacitada para crear su propia realidad, y 
por tanto perseguir y alcanzar sus sueños, ya que somos seres emprendedores y creativos por naturaleza desde el instante incluso anterior a nuestro nacimiento. Pero para poder Crear antes hay que soñar, ya que solo soñando podemos transgredir la realidad conocida para imaginar una nueva realidad alternativa, sabedores que es nuestro Corazón quien Crea y nuestra Mente quien materializa, y que solo siendo fieles a nosotros mismos podemos alcanzar nuestros sueños.

A la espera que esta pequeña obra pueda serte utilidad e inspiración en estos tiempos de cambio que nos toca experimentar, te deseo a ti, amig@ lector, una feliz y mejorada reinvención de ti mism@ y de tu propia vida, pues tuyo es el poder de crear tu propia realidad y el derecho natural de ser feliz, pues no hay nada inteligente en no ser feliz (que no te digan lo contrario).

Libertas Capitur, Sapere Aude
(La libertad se conquista, atrévete a saber).

Para adquirir el libro: Editorial Supérate

miércoles, 8 de enero de 2014

Casas de Tierra, la apuesta por un nuevo modelo de vida autosostenible

Si algo aporta la crisis actual por la que atraviesa el mundo occidental, aparte de generar una mayor pobreza y aumentar las diferencias sociales, es la evidencia de la insostenibilidad de un sistema económico productivo que antepone el dinero a las personas.

No obstante, son muchas las personas que en vez de rendirse ante la situación se reafirman en su creencia de un mundo mejor posible, en el que el ser humano y la naturaleza viven en armonía y donde toda persona puede construirse una vivienda digna con sus propias manos y con ayuda de los elementos de la naturaleza. Como es el caso del grupo de jóvenes, mayoritariamente ingenieros y arquitectos, que se han unido en pos de divulgar y enseñar el conocimiento ancestral de la autoconstrucción sostenible mediante la creación de la Escuela de Arquitectura de la Tierra (www.arquitecturadelatierra.com)

La Escuela, que enseña a diseñar y construir hábitats mediante el uso consciente y responsable de la Tierra, compagina saberes ancestrales anteriores a la era del cemento (s. XX) con técnicas vanguardistas y ecológicas que aseguran el nivel de calidad de las viviendas modernas, porque para los promotores de la Escuela de Arquitectura de la Tierra valores como respeto por la naturaleza, confort y libre acceso a una casa digna no son incompatibles sino complementarios.

Inicio de las clases en marzo

La Escuela de Arquitectura de la Tierra abre sus puertas el próximo 17 de marzo de 2014 con el inicio del curso de Técnico en Diseño y Construcción de Hábitats de Tierra. El curso, con una duración total de 976h y 60 créditos (ECTS), da opción a cuatro titulaciones profesionalizadoras diferentes, pudiendo cada alumno elegir la que más se adapte a sus prioridades y sin necesidad de preocuparse por tener conocimientos previos de arquitectura.

El curso, estructurado en módulos formativos, cuenta con matrículas económicas donde se incluye, a parte del material formativo y los materiales y herramientas necesarias para las clases prácticas, el alojamiento en la Casa de Estudiantes durante su estancia.

Los alumnos aprenderán a construir un Hábitat a escala estándar
El objetivo del curso es capacitar profesionalmente a las personas que trabajan o quieren trabajar en el ámbito de los Hábitats de Tierra, tanto a nivel privado como público, proporcionando los conocimientos y las habilidades necesarias para una correcta construcción de Hábitats de Tierra. En particular, se enfoca desde la construcción de estructuras de superadobe, con una especial atención a la conexión entre el ser humano y la Tierra.


Para ello, la metodología pedagógica del curso se basa en la integración de conocimientos teóricos mediante la interactividad directa en prácticas de trabajo de campo, en la ejecución integral de un Hábitat de Tierra con cúpula geodésica a escala estándar, con el objetivo que el alumno quede capacitado profesionalmente para la realización técnica completa de un Hábitat Unifamiliar bioclimático y completamente ecológico. Toda la enseñanza y práctica del Curso de Técnico en Diseño y Construcción de Hábitats de Tierra va a estar basada en el modelo de “Hábitat Ananda”. 

Más información en: www.arquitecturadelatierra.com