martes, 19 de marzo de 2013

Diccionario del Alma (Altibajos-Anulación) IIIª Entrega


Altibajos: Una constante de la vida que nos enseña la maestría de alcanzar la armonía.
Altivez: La arrogancia del ego.
Alto: Solo una referencia espacio-temporal.
Altruismo: 1. El estado evolutivo de la humanidad. 2. La esencia natural de la sociedad que yace bajo la intoxicación mercantilista que padece. 
Alucinación: Estado generalizado en la que vive la mayoría de personas.
Alucinar: Efecto producido al contrastar el mundo natural con el mundo artificial.
Alud: Aullido de la montaña.
Alumno, -a: Quien busca aprender.
Amabilidad: Característica natural del ser humano.
Amado, -a: Todos.
Amago: Propio de quien no le gusta la transparencia.
Amalgama: La riqueza del cosmos.
Amamantar: Un acto de puro amor.
Amanecer: El milagro del día.
Amapola: La fuerza de la fragilidad.
Amar: Condición natural de un ser humano sano mental, emocional y espiritualmente.
Amargar: Intencionalidad de una mente enferma.
Amargura: Emoción propia de una persona que ha olvidado quién Es.
Amarillo: 1. La vitamina vital. 2. La vida hecha color. 3. La manifestación de alegría del Universo.
Amarrar: Coartar la libertad de algo o de alguien.
Ambición: Espíritu de superación del ser humano que, en medidas desmesuradas, puede enfermar el alma de las personas.
Ambiente: 1. El hábitat que determina nuestros pensamientos y sentimientos. 2. Un reflejo de nuestro mundo interior.
Ambigüedad: El aislante de la verdad.
Ámbito: Un accidente en la historia de la vida de una persona.
Ambulante: Persona desapegada de un ámbito.
Amedrentar: Técnica de ataque contra la autoestima.
Amén: Fórmula para decretar un futuro posible.
Amenaza: La percepción subjetiva de peligro de un ser que vive en el estado de inseguridad.
Amigo, -a: Un espíritu afín.
Amistad: La magia del amor.
Amnesia: El mal inerte de las generaciones modernas.
Amnistía: El perdón institucionalizado.
Amo: Un status de poder en un mundo injusto.
Amodorramiento: Estado que produce el consumo excesivo de televisión.
Amor: 1. La energía más poderosa del Universo. 2. Dios en su esencia. 3. La fuerza creadora de realidades posibles en la vida de las personas.
Amoral: Un parámetro cultural y contextualizado de comportamiento humano.
Amordazar: Miedo a que hable.
Amorfo: Una percepción estética.
Amoroso: Quien desprende Amor.
Amortización: Un medio de mercantilización de bienes en un sistema de mercado concreto.
Amotinar: Acto de sublevación a una situación establecida.
Amplitud: El espíritu extendido.
Amputación: Acto social que arrebata la capacidad emprendedora y de soñar de los niños.
Amurallar: 1. Miedo a perder algo. 2. Lo contrario a unir.
Analfabeto, -a: El que afirma saberlo todo.
Analista: Quien ha confundido la mente como un maestro de la vida.
Analogía: Una vía de conocimiento alternativo a la literalidad de las palabras.
Anarquía: Una fantasía en nuestra dimensión.
Anatomía: El cuerpo más denso del ser humano.
Ancestral: Nuestra conexión con el origen.
Ancianidad: La posibilidad de alcanzar la sabiduría personal.
Anciano, -a: Un tesoro de la humanidad desvalorado en las sociedades occidentales.
Anclaje: Estar en el aquí y el ahora.
Ancho: Una acotación en la continuidad del espacio-tiempo.
Andar: 1. Hacer el camino. 2. Método efectivo de meditación activa.
Andrajo: La joya del pobre.
Anécdota: La vida misma.
Anestesiar: Sustraer la voluntad.
Anexo: Algo dispensable.
Ángel: El ser humano evolucionado.
Angina: Algo que no tragamos a resolver.
Ángulo: Forma geométrica que aspira a perfeccionarse en la circunferencia.
Angustiado, -a: Persona atrapada en el pasado o proyectada en el futuro.
Anhelar: Sentimiento de carencia.
Anillo: Símbolo de un compromiso libre.
Animal: Una especie hermana.
Ánimo: 1. Reflejo del nivel de desarrollo personal. 2. A mayor dependencia de las circunstancias externas mayor inestabilidad del estado de ánimo.
Aniquilar: Ceguera ante la perfección de la existencia.
Aniversario: Ritual de tránsito.
Anochecer: 1. Las horas previas al alba. 2. Tiempo de descanso.
Anomalía: Una muestra de perfección del Universo.
Anónimo: 1. Todos y nadie. 2. Depende desde dónde se mire.
Ansiedad: Efecto emocional experimentado por una persona proyectada en un futuro posible que, en la mayoría de los casos, no se cumplirá.
Antagonista: El grado opuesto de una misma naturaleza.
Antaño: La causa del presente.
Antecedente: Parte del camino recorrido.
Antepasado: Una persona que vivió su vida.
Anticuerpo: El cuerpo anteponiéndose.
Antídoto: Uno mismo.
Antifaz: 1. Careta social. 2. Tantos antifaces como polifacética sea la persona.
Antihigiénico: Todos aquellos pensamientos y sentimientos contrarios a la higiene mental y la higiene emocional.
Antipático: Persona enfadado consigo mismo.
Antisocial: 1. Persona que no comulga con esa sociedad. 2. Quien pertenece a otra sociedad, aunque no la conozca.
Antojo: Una necesidad que llama a nuestra puerta.
Antropología: La ciencia que intenta demostrar que somos de este mundo.
Anulación: 1. Acto de transformación de un volumen finito de energía determinado. 2. Sustituir una energía por otra.


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jueves, 14 de marzo de 2013

El mercado liberal y la democracia no directa deshumanizan


Todo sistema es injusto cuando deshumaniza la sociedad, y la sociedad se deshumaniza cuando no se protege los derechos fundamentales de las personas a una vida digna. Y esta es, justamente, la situación en la que nos encontramos.

La deshumanización de la sociedad que crea realidades de injusticia social es una falta de respeto a la vida, fruto actualmente de un sistema basado en una economía de libre mercado y en una estructura de gobierno de democracia no directa.

La economía de libre mercado antepone el bienestar de las personas a los intereses económicos de unos pocos, los cuales no buscan el beneficio colectivo sino el propio, como podemos observar en el estado de indignación ciudadana general de rabiosa actualidad. Hecho que constata de manera objetiva que el mercado liberal no es condición sine qua non para la constitución de un estado de bienestar social, sino que este requiere de mecanismos protectores basados en valores humanos para su sostenibilidad. Valores humanistas como la caridad, la solidaridad o la equidad social que no se contemplan en el credo económico del libre mercado.

Asimismo, la estructura de gobierno de democracia no directa antepone el bienestar de las personas a los intereses políticos de unos pocos, los cuales no buscan el beneficio colectivo sino preservar sus privilegios de poder social, muchas veces de manera maquiavélica bajo control de los instrumentos de gestión público para uso partidista de procesos administrativos, jurídicos y mediáticos con el fin de manipular la realidad. Hecho que constata de manera objetiva que la democracia no directa no es condición sine qua non para la creación de un sistema de democracia real, sino que esta requiere de mecanismos directos de participación ciudadana. Mecanismos basados en principios sociales como la transparencia, participación y fiscalización de los procesos de la gestión pública; la participación abierta, directa y limitada en los tiempos a los procesos electorales; y la evaluación de la gestión de los recursos públicos bajo criterios de beneficio y equidad social.

Hemos llegado a un punto en que, a pesar de la presión social ejercida desde las estructuras endogámicas de poder del mercado liberal y del sistema de democracia no directa, debemos reivindicar el principio humanista de que las personas son más importantes que las instituciones. Por lo que si estas se han deshumanizado, debemos volverlas a humanizar, y no hay humanización sin la participación activa de los valores humanos por encima de cualquier otro criterio. La buena noticia es que volvemos a tener esperanza, aunque hayamos tenido que ir hasta el fin del mundo para poderla recuperar.

Comencemos a servir, lo que hemos hecho hasta ahora es poco y nada
San Francisco de Asís

Habemus Sperantia
Jueves, 14 de marzo de 2013

martes, 12 de marzo de 2013

Diccionario del Alma (Aflicción-Alternativa). IIª Entrega


Aflicción: Sentimiento de culpa o de pérdida.
Aflorar: Abertura del alma.
Afonía: Bloqueo emocional de quien no puede expresar su verdad.
Afortunado, -a: Aquel que está sintonizado con el flujo mágico de la vida.
Afrontar: Responsabilizarse.
Afuera: Todo aquello que sale de dentro.
Agarrado, -a: Persona que vive en el espíritu de la carencia.
Agenda: 1. El mayor invento de hacedor de cosas, aunque no hayan cosas por hacer. 2. Embaucador del tiempo.
Agitación: La exaltación de lo sereno.
Agitador, -a: 1. Despertador de consciencias. 2. Persona que huye de la intimidad de la serenidad.
Aglomeración: Falta de respeto por el espacio personal del otro.
Agnóstico: Dios que juega a negarse.
Agobiado, -a: Estado emocional de la persona que no vive en el presente.
Agonizar: Tránsito sin conciencia entre dos vidas.
Agotamiento: Uso incorrecto de la energía vital.
Agraciar: Necesidad de sentirse querido.
Agradable: Actitud ante la vida.
Agradecer: Una de las oraciones más poderosas del Universo.
Agradecido, -a: Vivir en continuo estado de gracia.
Agravio: Síntoma de un ego sensible.
Agresor: Persona que no valora ni respeta a su prójimo como persona.
Agricultor, -a: Chamán de la madre tierra.
Agua: 1. La vida manifestada en líquido. 2. El elemento del oeste y la madurez.
Aguardar: Acción que implica respetar los ritmos de los tiempos.
Agudizar: Trabajar los sentidos.
Águila: El animal de poder de la libertad, la amplitud de miras y el renacimiento.
Aguja: Un tesoro en un pajar. 
Agujero: (plural) El estado natural de nuestra realidad.
Agustino: El que busca la verdad a través del camino de la mendicidad.
Ahí: La distancia que te separa del aquí.
Ahogado, -a: Percepción emocional subjetiva creada por una realidad reemplazable.
Aire: 1. La exhalación de la vida. 2. El elemento del este y el nacimiento.
Aislamiento: Una ilusión de los sentidos.
Ajustar: Dedicación y respeto por el trabajo bien hecho.
Ajusticiar: Continuar la cadena del dolor humano.
Alabanza: Cántico del alma.
Alado: Persona que ha superado su proceso de metamorfosis.
Alardear: Comportamiento infantil.
Alarmante: Todo aquello que atenta contra los derechos fundamentales de la vida digna de cualquier persona.
Alarmista: Persona que se alimenta del miedo.
Alba: La esperanza de un nuevo día.
Albañilería: El arte perdido de vivir en comunión con nuestro entorno.
Albedrío: 1. Un acto que, sin conciencia, no es libre. 2. Muchos hablan de él y pocos lo tienen.
Albergue: El descanso de los buscadores.
Alboroto: Situación creada por personas que viven fuera de sí.
Álbum: El mueso de la memoria emocional.
Alcalde, -sa: 1. El gestor del bienestar social a escala local. 2. Un guardián del bien colectivo.
Alcantarillado: Una parte de nosotros que nos resistimos a aceptar.
Alcohol: Un alterador de la conciencia.
Alcohólico, -a: Persona sensible que huye de su realidad.
Aldea: Un espacio de aproximación a la comunión entre el hombre y la naturaleza.
Aleatorio: Sin pauta predeterminada a los ojos del hombre.
Alegoría: El conocimiento hecho imagen.
Alegría: 1. Estado de conexión con nuestro corazón. 2. Efecto producido en quienes se permiten soñar.
Alejamiento: Un espejismo de la mente humana.
Alentar: La pauta pedagógica más importante en todo aprendizaje.
Alergia: 1. Manifestación de rechazo a alguna situación de nuestra vida. 2. Estado febril de nuestro cuerpo emocional.
Aletargamiento: Pérdida de conexión con nosotros mismos.
Alfarero, -a: Aliento creador de la tierra.
Algarabía: 1. Lugar donde se ha desterrado el espacio interior. 2. Espacio solo exterior.
Algarrobo: 1. Árbol protector del descanso y del sueño. 2. Guardián humilde que encierra saberes ancestrales de magia, gastronomía y economía.  
Alguien: Una persona
Alguno: Otra persona
Alhajar: Desvalorizar lo alhajado
Alianza: La suma de las partes.
Alias: Camuflaje del yo verdadero.
Aliciente: El alimento de la motivación.
Alienable: 1. Todo aquello que no sea sagrado. 2. Nada
Alienado: El que vive hacia fuera.
Aliento: Una de las muchas formas de respiración de Dios.
Aligerar: La práctica del sabio.
Alimentar: Acto con el que se nutre cuerpo, mente, corazón y espíritu de toda persona.
Alimento: Todo aquello visible e invisible con lo que nos alimentamos.
Alineación: El estado natural de la relación mente-corazón.
Alisar: Acción con la que se rebajan las aristas de las emociones.
Aliviar: Parte de la búsqueda del camino interior.
Alma: Lo que Soy.
Almacenar: Hábito de quien mira el futuro con recelo.
Almeja: Un Universo propio dentro del océano.
Almendra: Un símbolo crístico.
Almendro: 1. El que anuncia la primavera. 2. Árbol sanador.
Almohada: 1. El somnífero de la mente. 2. La confidente personal.
Almorranas: Incapacidad de depurar de nuestra vida lo que no nos conviene.
Alpargata: De lo poco que necesitas para hacer el viaje.
Alpinista: Una parte de la montaña.
Alquimia: 1. El arte de transformar al hombre de plomo en un hombre de oro. 2. La transformación profunda del pensador.
Alrededor: Nuestra realidad más inmediata.
Altar: Una puerta a nuestro mundo interior.
Altavoz: Un instrumento poco efectivo para quien no escucha.
Alterable: La vida misma, de manera constante.
Alteración: El Universo en continuo movimiento.
Alternativa: La puerta que vemos cuando nos paramos a mirar.


Índice-Link Retrospectivo:


jueves, 7 de marzo de 2013

Diccionario del Alma (Abandonar-Afirmación). Iª Entrega.


Esta obra es fruto de una idea que como una chispa irrumpió mi sueño hace unas semanas. Sé que va a llevar su tiempo finalizarla, ya que no le dedico un tiempo exclusivo sino que me lo tomo como un entretenimiento en los ratos libres, por lo que el único objetivo es el de disfrutar del proceso. No obstante, para no despistarme del recorrido del viaje y perderme las sorpresas que me guardan en el camino, intentaré publicar semanalmente en el blog dos páginas del diccionario por orden alfabético. Como veréis, no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma, por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio. A la espera que esta obra colabore en percibir el mundo desde otra perspectiva, comenzamos este diccionario por la palabra “Abandonar”.

A
Abandonar: 1. Dejar de ser fieles a nuestro sueño. 2. Rectificar el rumbo.
Abarcar: El diámetro que mide nuestra capacidad de atención.
Abastecimiento: Todo aquello que nos ofrece diariamente la vida para vivir, aunque no lo veamos. 2. Sentimiento de no carencia.
Abatimiento: Desprotección de nuestra autoestima
Abecedario: El código del lenguaje de la mente.
Abierto: El Universo.
Abismo: Visión limitada de la evolución completa de un proceso.
Abofetear: Pegar al otro lo que no te gusta de ti mismo.
Abominación: Toda acción fruto de nuestra desconexión con la vida.
Abono: La fuerza de la vida jugando a esconderse.
Abrazo: El beso del corazón.
Abreviar: El atajo de la cultura express.
Abrir: Dejar fluir.
Abrumador: Quien ha desistido de ser uno mismo para convertirse en parásito de otros.
Absoluto: Dios
Abstenerse: Ejercicio de higiene mental y/o emocional.
Absurdo: La lógica humana diseñando dogmas universales dentro de su mundo de creación propia.
Abuelo, -a: Estado de madurez en el que el conocimiento se hace sabiduría.
Abundancia: El secreto que guarda el velo de la carencia.
Aburrimiento: Ceguera ante el continuo espectáculo múltiple de la vida
Abusivo: Persona que se siente pobre.
Acabar: Fin de un ciclo.
Academia: La catedral de la mente.
Académico, -a: Sacerdote de la Academia.
Acampada: Necesidad de reconexión.
Acaparar: 1. Disfunción emocional. 2. Necesidad de suplir carencias.
Acariciar: Regalar cariño.
Acatar: 1. Respeto a la autoridad moral. 2. Ceder el poder personal a terceros.
Acceder: Permitir que cada uno recorra su propio camino de aprendizaje.
Accesible: Quien está seguro de sí mismo.
Accidentado: Efecto resultado de una causa previa.
Acción: Materializar una idea en el mundo de las formas.
Aceleración: Proceso natural de una mente descontrolada.
Acentuar: Poner énfasis en lo importante.
Aceptación: 1. Búsqueda de sentirse integrado. 2. Estado de presencia.
Acercamiento: Ejercicio de sanación.
Acertar: Dato estadístico dentro del proceso prueba-error.
Acobardar: Acto represivo de un cobarde.
Acoger: Compartir amor.
Acomodación: La oxidación de la capacidad creativa. 
Acompañar: Caminar al lado de alguien, sin interferir en su camino.
Aconsejar: Iluminar el camino.
Acontecimiento: Lo que sucede y es.
Acordar: Ceder para acercar.
Acosar: Dícese de alguien que aún no se ha dado cuenta que es un ser completo.
Acostumbrado, -a: Estado de letargo existencial.
Acreditar: Acción propia de un mundo desconfiado.
Acróbata: Dícese de quien busca el equilibrio como punto medio.
Actitud: Lo que nos diferencia en la vida.
Activar: 1. Acción que nos permite poner en funcionamiento lo necesario para desactivar lo innecesario. 2. Acto de continua elección.
Actividad: El reflejo de lo que pensamos y sentimos.
Activo: Quien se manifiesta vivo.
Actor, actriz: 1. El rol existencial de la inmensa mayoría de las personas occidentales. 2. Quien vive una vida que no es la propia.
Actualidad: 1. Aquello que dictan los Mass Media. 2. La distracción de nosotros mismos.
Acumular: Construir una identidad propia mediante bienes materiales.
Acunar: Un acto de puro amor.
Acusador, -a: Reacción natural de una persona con complejo de inferioridad.
Adaptación: Proceso de aprendizaje.
Adecuado: Conclusión personal a la que se llega cuando mente y corazón están alineados.
Adelgazar: Prueba de voluntad.
Adición: Carencia emocional.
Adiós: El hola a un nuevo ciclo.  
Adivinar: Capacidad de conectarse con el flujo atemporal de la energía que crea los futuros posibles de nuestro Universo.
Administrar: La responsabilidad de velar por un bien propio o colectivo, tangible o intangible.
Admiración: Un reflejo de lo que anhelamos.
Admisión: Un acto de presuntuosidad.
Adoctrinar: 1. Controlar. Subyugar. 2. Proceso de despersonalización.
Adolescencia: Estado de rebeldía frente al adoctrinamiento.
Adopción: Un acto de inteligencia amorosa.
Adoración: Práctica de quien aún no ha visto a Dios en él/ella.
Adormecimiento: Estado común de una sociedad tras su adoctrinamiento.
Adornar: Incapacidad visual a la belleza de la esencia de las cosas.
Adquisición: Trofeo de valor social.
Aduana: 1. La demencia de los hombres en poner fronteras a la madre Tierra. 2. Reflejo del grado de evolución de humanidad del hombre.  
Adueñarse: Tomar como propio algo ajeno.
Adulterar: Modificar su naturaleza primera.
Adulterio: Un concepto cultural dependiendo de cada sociedad.
Adulto: Aquella persona que crece por dentro.
Aeropuerto: Puertas de interconexión planetaria.
Afable: El estado natural del espíritu humano.
Afectuoso, -a: Muestra de una persona afable.
Afeminado: Persona con mayor energía femenina que masculina.
Afianzar: 1. Miedo a perder. 2. Voluntad de perdurar.
Aficionado, -a: El que aún no se ha convertido en iniciado.
Afiliado, -a: 1. Persona adoctrinada. 2. Peón de una estructura de poder.
Afinidad: Cuando dos energías vibran en la misma frecuencia.
Afirmación: Declaración absoluta que no implica que sea verdad.

La vida solo te enseña a través de lo que vives


La vida nos enseña a través de unas asignaturas personalizadas cuya aula de experimentación y de examen es nuestra propia vida. Por eso nos sucede lo que justamente estamos viviendo, porque estamos aprendiendo.

-¿Aprendiendo el qué, a saber vivir sin dinero?, -podemos preguntarnos manifiestamente enfadados en estos tiempos de crisis.  

La respuesta exacta es aprender a ser sabios. Una asignatura que no se aprende con la cantidad de dinero o de carreras que podamos acumular, sino por la calidad de las experiencias transformadoras que vivimos, por lo que la vida nos diseña un plan de estudios único, personalizado e intransferible para poder aprender. La buena noticia es que, con independencia por lo que estés pasando, tienes que tener claro tres aspectos fundamentales del proceso de aprendizaje hacia la sabiduría personal:

1.-La vida es una experiencia de aprendizaje continuo hacia el camino de la sabiduría personal.
2.-La vida solo nos enseña en cada momento aquello que sabe que podemos aprender y superar.
Y 3.-En Ti ya hay sabiduría, así que sólo falta el Sabio en Ti.

Ahora que ya sabemos que estamos inmersos en el aprendizaje de una materia tan elevada como es la sabiduría personal, debemos entender que el hecho de no aceptar la situación por la que estamos atravesando es, precisamente, resistencia a aprender. Una resistencia que puede venir motivada o bien por el miedo a perder una vieja identidad (que a lo mejor ya ni existe en nuestras vidas, por lo que no es más que apego a un pasado que fue), o bien porque optamos por retroalimentarnos en un victicismo sin voluntad real de querer avanzar.

No obstante, con independencia de la naturaleza de tu resistencia a aprender, ¿te vas a perder la oportunidad de ser más sabio? Reflexiona por un momento y piensa que verdaderamente eres un privilegiad@, ya que muchos son los llamados pero pocos los elegidos para iniciarse en el camino de la sabiduría. Y si no, mira a tu alrededor, a aquellos descartados los reconocerás porque están dormidos en unas vidas anestesiadas consumiendo su tiempo existencial sin experimentar vivencias transformadoras. Los ves, ¿verdad? Así que, a partir de ahora déjate de lamentar y acepta tu rol de iniciad@, ya que solo con la aceptación de tu situación presente podrás relacionar con sentido lúcido aquellos elementos de tu vida hasta el momento ocultos o inconexos que te ayudarán a aprender; consciente que conocimiento sin experiencia real solo es inteligencia, algo profundamente humano, pero conocimiento con experiencia real es sabiduría, una cualidad de índole divino.

Pero además, debemos ser conscientes que el proceso del aprendizaje no es inocuo y que conlleva implícito las crisis curativas propias de todo crecimiento, es decir: que no hay experiencia real sin la participación activa de tu ser emocional, ya que este es el único que tiene la llave para transformarte interiormente con la misma fuerza trasmutadora que convierte al gusano en mariposa tras su paso por la crisálida.

Bueno, todo esto está muy bien –podemos decirnos-, pero ¿cómo se sabe si uno@ está aprendiendo la asignatura de la sabiduría personal?. No te preocupes, se sabe, al igual que sabes cuando es de día y cuando de noche. No obstante, aquí tienes algunos indicios autoconstatables:

Eres un poco más sabio cuando sabes que los obstáculos en la vida no son tus enemigos, sino tu reacción emocional a los mismos.

Eres un poco más sabio cuando sabes que solo tus emociones te liberan o encadenan ante una situación difícil de la vida, y en consecuencias trabajas conscientemente tus reacciones emocionales para que tan solo sean liberadoras.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que tus pensamientos son energías enviadas a un Universo en el que lo semejante se atrae, y que por tanto tus palabras son decretos poderosos.

Eres un poco más sabio cuando sabes que corazón y mente, y no a la inversa, deben alinearse para montar la llave que abre la puerta del Universo para crear realidades alternativas en tu mundo.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que para crear hay que soñar, y que el éxito solo es merecedor de los que persisten en alcanzar su sueño.

Eres un poco más sabio cuando no gastas las energías en enfrentarte constantemente contra el mundo, sino que las aprovechas para fluir con él.

Eres un poco más sabio cuando sabes que la vida es una escuela de sabiduría personal, y que los fracasos son experiencias de aprendizaje que generan transformaciones de naturaleza alquímica.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que debes vivir con la serenidad de espíritu del que sabe que todo se transforma, y en consecuencia aprendes a fluir con los cambios.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que nadie puede vivir la vida por ti, así como entiendes que tú tampoco puedes vivir la vida por otros.

Eres un poco más sabio cuando te haces responsable de tu propia vida, y dejas de vivir como una víctima.

Eres un poco más sabio cuando decides vivir desde tu Autoridad Interna, para dejar de vivir cediendo tu poder a los demás.

Eres un poco más sabio cuando sabes que ser consciente es vivir en presencia contigo mism@, y que sólo entonces tienes libre albedrío.

Eres un poco más sabio cuando has cambiado al maestro de la Mente, que es el yo culturalizado de los otros, por el maestro del Corazón, que es tu yo verdadero conectado con la esencia del cosmos.

Eres un poco más sabio cuando te percatas que la felicidad es un estado de conciencia y una actitud ante la vida que se debe de trabajar día a día.

Eres un poco más sabio cuando sabes que tu hoy es el resultado de tu ayer, y que tu futuro comienza justamente ahora.

Eres un poco más sabio cuando vives anclado en la intensidad del aquí y del ahora, y no en la angustia de un tiempo pasado o en el estrés de un futuro inexistente.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que tú y todos somos aprendices en esta gran escuela que es la vida, lo que te capacita para perdonarte y, por extensión, poder perdonar a los demás.

Eres un poco más sabio cuando te permites ser generoso contigo mism@, así como con tu prójimo.

Eres un poco más sabio cuando respetas las decisiones de los otros, aunque no estés conforme, porque entiendes que cada uno debe de recorrer su propio camino de aprendizaje personal.

Eres un poco más sabio cuando te permites ver más allá de lo superfluo y de la intensidad de un momento, en un Universo insondable y en eterna transformación.

Eres un poco más sabio cuando entiendes que eres uno con la diversidad del mundo, y único en la diversidad de la unidad.

Eres un poco más sabio cuando cada día vives un poco más en armonía contigo mism@ y, por extensión, con el resto del mundo.

Eres un poco más sabio cuando comprendes que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior, y en consecuencia velas por tu mundo interior para mejorar tu mundo exterior.

Así como eres un poco más sabio, amig@ mí@, cuando aprendes a amar cada día un poco más, y te enfrentas a los acontecimientos de la vida como verdaderas oportunidades para tu aprendizaje personal. Ya que en Ti ya hay sabiduría y magia, y como ya sabes solo falta el Sabio y el Mago en Ti!