martes, 26 de febrero de 2013

Reinvéntate, tienes derecho a ser diferente de cómo eres


Ponte un hábito, y te sentirás monje.
Ponte un uniforme, y te sentirás militar.
Ponte una bata blanca, y te sentirás médico.
Ponte un traje, y te sentirás empresario.
Ponte una mochila, y te sentirás viajero.
Ponte a jugar, y te sentirás niñ@.
Ponte en circunstancias, y formarás parte natural de ese entorno circunstancial de tu vida.

Así pues, una vez que perdiste tu vieja identidad, ¿qué te impide inventarte una nueva? La respuesta, al contrario de lo que puedas pensar, no está fuera en el exterior, sino dentro ti mismo: El único obstáculo para reinventarte eres Tú; así como el único lugar donde habita la magia para reinventarse no está en otro sitio más que dentro de ti!.

Todo ser humano tiene la capacidad de readaptarse a un entorno cambiante con la misma habilidad de un camaleón, porque la adaptación al medio forma parte de nuestra naturaleza como especie, y porque, al contrario que otras especies y de lo que podamos pensar, somos polifacéticos como individuos.

No obstante, ¿te imaginas al camaleón pudiéndose adaptar a un nuevo medio natural aún aferrándose mental y emocionalmente al viejo medio del que procedía? Seguro que no. Ya que ambos sabemos que el camaleón se adapta al medio en el que se encuentra porque asume su nueva circunstancia con ese medio y, por tanto, aceptando su presencia en ese nuevo hábitat puede mimetizarse con el mismo.

Justamente, la aceptación es lo que nos permite adaptarnos a nuestras circunstancias e iniciar nuestro proceso de reinvención personal.

Pero para llegar al estado de la aceptación debemos desapegarnos de esa realidad inexistente de la que venimos y que, hasta la fecha, ha dado sentido a nuestra vida en ese pasado reciente y, en muchos casos, añorado.

Desapegarse -que representa cerrar una vieja puerta para poder abrir otra nueva-, implica aprender el hecho que nuestra identidad como personas irrepetibles en el mundo no se fundamenta en todos aquellos bienes tangibles e intangibles que hasta el momento constituían nuestra realidad, como podrían ser el estatus social, el trabajo, el currículum vitae, el coche, la casa, la pareja o el círculo de amistades, entre otras tantas cosas. Puesto que todos nosotros, como seres humanos, somos mucho más que todo aquello que podamos poseer, y por extensión creamos falsamente ser, en un momento determinado de la vida.
  
He aquí que tú tienes el poder desde que naciste para reinventarte. Porque tuyo es el derecho por ley divina a poder ser diferente de cómo eras. Porque tú, al igual que yo y todos, podemos reinventarnos en todo aquello que deseamos ser. Porque el secreto está en saber que ser es ser, no es tener. Y puestos a ser, aprovecha esta pausa que quizás te ha dado la vida, al desprenderte del medio en que se fundamentaba tu vieja identidad donde no ibas sino que te llevaban, para estar contigo mism@ y meditar qué es en lo que realmente desearías reinventarte (pues seguramente aún no lo sabes), siendo consciente que no hay mayor poder para reinventarse que saber quién es un@ y, en consecuencia, vivir siendo auténtico y fiel consigo mism@.

En resumen:
1.-Desapégate de tu vieja realidad
2.-Refuerza tu identidad como ser humano por el simple hecho de ser, no de tener.
3.-Acepta tu nueva situación
4.-Inicia tu proceso de Reinvención personal
5.-Reencuéntrate para vivir siendo Tú mism@

Y recuerda, tienes derecho a ser diferente de cómo eres ya que en ti está el poder para reinventarte y, lo que es más importante, el derecho divino de ser feliz (sabiendo que la felicidad es un estado de consciencia personal, una actitud ante la vida que hay que trabajar día a día).

Y dicho esto, amig@ mí@, tuya es la magia y la determinación para cumplir el sueño de vivir otra vida. Aprovéchalo, ya que nadie va a vivir por ti!

jueves, 21 de febrero de 2013

Engánchate a la fuerza de la vida para reinventarte más allá de los mercados


Somos la única especie, los seres humanos, que hemos creado un mundo dentro de otro mundo. Un mundo con sus propios regímenes de poder, que definen nuestras volátiles estructuras sociales. Un mundo con sus propias leyes, que cada día modificamos según conveniencia de unos, más bien pocos, más que de los otros, que somos los muchos. Un mundo con sus propios dogmas de creencias, que generan un conocimiento academizado en continua revisión. Un mundo con su propio mercado financiero, que crea unas reglas artificiales de funcionamiento para la economía real de la vida cotidiana de las personas.

Así pues, ¿qué sucede cuando salta el dispositivo de fallo en el sistema del funcionamiento de las reglas artificiales que hemos creado para la economía real de la vida de las personas? Pues que, como es evidente, se pone en peligro la capacidad económica de las personas y, por extensión, la posibilidad de vivir una vida digna. Pero, más allá de esta obviedad que es de rabiosa y triste actualidad en nuestra sociedad, el fallo de funcionamiento en la economía real representa, en una cadena de relaciones escaladas de causa y efecto, un fallo en el mercado financiero que ha sido construido bajo unos dogmas de conocimiento humano, profundo y exclusivamente humano, muy concretos.

Dicho esto, podemos afirmar que los conocimientos concretos en gestión económica y empresarial, que tan profusa y extensamente enseñamos en las universidades como principios universales, tan solo funcionan en ese mercado artificial que hemos creado los hombres. En otras palabras, sin el tablero de juego –que es el mercado- que habíamos inventado, no sirven las reglas de juego que habíamos creado expresamente para el mismo. He aquí pues el estado de la situación actual: ni existe ya ese mercado artificial para el que nos habíamos preparado, ni podemos seguir utilizando las reglas aprendidas por inservibles fuera de ese mercado ya inexistente.

Llegados a este punto, ¿cómo vamos a salir de esta? La respuesta está en apostar por la fuerza de la vida, en contraposición de seguir apostando en la aplicación sistemática de conocimientos intelectuales aprehendidos en los laboratorios asépticos de las aulas, donde los profesores –en muchos casos sin experiencia- venden y se venden con unas reglas mágicas para un mundo empresarial de fantasía.

Recuerdo hace ya unos años, en mis tiernos primeros escarceos profesionales con el mundo empresarial como periodista económico y consultor de patronales, que ya entonces me percaté que los empresarios de este país que generaban la riqueza de nuestro estado de bienestar social eran mayoritariamente autodidactas. Mientras que las segundas generaciones, que generalmente ejercían un perfil de controlers como CEO’s en detrimento del espíritu emprendedor de sus padres, representaban la generación que aportaban los títulos universitarios como trofeos sociales a las paredes del negocio familiar.

Unos, los padres, los autodidactas, fluían por el río de la fuerza de la vida, mientras que los otros, los hijos, los academizados, se movían por un rígido esquema de referencias planificado sobre un cuadro de explotación al que llamaban plan de negocio. ¿Y ya se sabe qué diferencia existe cuando uno camina por la vida con actitud flexible, frente a aquellos que la encaran de manera rígida, verdad? Pues que los primeros están abiertos a nuevas posibilidades puesto que no se enfocan en el proceso sino en el objetivo, mientras que los segundos se autolimitan puesto que están enfocados más en las expectativas del comportamiento del proceso que en el propio objetivo.

Así pues, aunque sea de manera deductiva, acabamos de encontrar la fórmula secreta para reinventarnos en una situación de quiebra del sistema de referencias donde nos hemos quedado sin tablero de juego: reengancharnos a la fuerza de la vida. Ok!, nos diremos, pero, ¿cómo lo hacemos?. Para alinearnos con la fuerza de la vida necesitamos básicamente resetearnos en tres pasos claves:

1.-Focalizarnos en nuestra inteligencia emocional, frente a la inteligencia mental creada a partir de los conocimientos aprehendidos. 

2.-Focalizarnos en nuestro desarrollo competencial (habilidades naturales), frente al desarrollo intelectual (habilidades aprehendidas).

Y, 3.-Posicionar la inteligencia emocional y el desarrollo competencial en el epicentro de nuestro universo personal, frente a los conocimientos y habilidades aprehendidas que situaremos en la periferia de nuestro sistema existencial.

Ya que el secreto de la magia creadora de la vida está en entender que es el Corazón quien tiene el poder de crear realidades posibles, mientras que la Mente tan solo –que no es poco- le acompaña para ayudarle a dar forma en el mundo de la materia. Y no a la inversa, ni tampoco sin la participación alineada de ambos centros motores de todo ser humano.

A partir de aquí, ahora que ya sabes cómo reinventarte, ¿a qué esperas a crear tu nueva realidad? Tu nuevo futuro comienza hoy.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Si quieres ver, desfocalízate de tu realidad

Al igual que cuando miramos atentamente una luz intensa durante unos instantes la continuamos viendo allí donde vamos, así mismo pasa cuando focalizamos nuestra atención en un tipo concreto de realidad, que reproducimos dicha visión de ver y entender el mundo allí donde estamos.  En otras palabras, lo que ves no es lo que hay, sino la percepción de aquello en lo que te has focalizado.

Este mismo efecto sucede en el mundo del ilusionismo, en el que el mago hace uso de la técnica de desviar nuestra atención para poder crear la magia que transgrede nuestros parámetros del funcionamiento lógico de las cosas. La magia, en este caso, es justamente el arte de convertirnos en ciegos frente a lo que sucede delante de nuestras propias narices, mediante el simple hecho de desviar nuestro foco de atención. Pero ello no comporta que lo que no veamos sea realmente lo que suceda, al igual que pasa en nuestras vidas.

Los neurocientíficos afirman que nuestra mente falsea lo que vemos, ya que el 99% de aquello que vemos lo hacemos desde la memoria –construcción de realidades a partir de referentes que conocemos-, frente tan solo al 1% que vemos a través de lo que perciben de manera directa nuestros sentidos (que tampoco están exentos de ser falseados). Por ello se cree que los indios de América no divisaron en el horizonte las naves españolas de Cristóbal Colón hasta que prácticamente atracaron en la orilla de la playa, ya que sus mentes, sin referentes alguno a ese objeto de “otro mundo”, tan sólo podían percibir visualmente el surco espumoso de las olas en el mar producido por el propio navegar de los barcos, y no los barcos en sí mismos.

Este mismo efecto sucede con nuestra visión de la realidad: que solo vemos aquello en lo que estamos focalizados. Así pues, si no nos gusta lo que vemos tenemos dos buenas noticias:

1.-Lo que vemos no es todo lo que existe, e incluso puede ser mentira.
2.-Si queremos cambiarlo, debemos modificar el enfoque de lo que vemos.

El primer paso para generar un cambio en nuestras vidas es, sin lugar a dudas, recuperar la capacidad de poder ver que existen más cosas y otras posibilidades en el mundo. Y, para poder conseguirlo, debemos desfocalizarnos de nuestra realidad. ¿Cómo?, pues nada mejor que cambiando de ambiente para desintoxicarnos de nuestra realidad. Si continúas mirando la intensidad de la luz del foco que deslumbra actualmente tu vida, continuarás viendo aún con los ojos cerrados esa luz que no deja cabida a que puedas ver nada más, aunque lo que veas no te guste. Así que, si quieres ver más allá de esa luz de tu realidad que te ciega, debes salir de su campo de enfoque.

Dicho esto, si quieres cambiar tu vida, si deseas reinventarte e incluso innovar, ya sea a nivel personal, profesional o social, el primer paso que debes dar es cambiar de ambiente, pues sólo así la mente vuelve a abrirse a la posibilidad de reenfocarse en nuevos horizontes sembrados de nuevas y motivadoras oportunidades.

Así que ya sabes, si deseas un cambio en tu vida, no te quedes donde estás y date la oportunidad de descubrir ese otro mundo que hasta ahora no eras capaz de ver. Sólo si puedes verlo, podrás disfrutarlo.
  

jueves, 7 de febrero de 2013

Botiquín de las 3 Curas para cuando la vida te va mal


Hace un par de días una persona me preguntaba: “¿porqué las cosas me van de mal en peor, cada día peor tanto económicamente, como profesionalmente, un desastre que hace que no pueda ver nada positivo (…)?”. Más que una pregunta,  este es un grito de ayuda a la orden del día en los tiempos actuales de cambio que nos toca vivir.

Sobre la base que cada persona es un mundo, y que por tanto un pequeño artículo como este no puede suplantar la enorme efectividad de un tratamiento personalizado con tu coach/terapeuta, aquí te dejo el Botiquín de las 3 Curas para iluminar nuestro mundo. Como verás, este dispensario de autosanación tiene tres curas -por riguroso orden cronológico- a desarrollar: la cura mental, la cura emocional y la cura material, cada una de ella con prescripciones determinadas.

I.-Cura Mental
(Es aquella que tiene un efecto directo sobre los pensamientos, localizados en nuestra Mente, y que busca como objetivo el romper los esquemas mentales rígidos y caducos con los que hasta la fecha hemos entendido el mundo y, con él, nuestra vida).

1.-Practica la Higiene Mental: Al igual que procuras ser limpi@ exteriormente, así mism@ hazlo interiormente con tu mente. Distánciate de todo aquello que ensucie con pensamientos negativos tu mente, y cada vez que tengas un pensamiento negativo sustitúyelo por su contrario positivo. En un mes habrás reseteado tu vieja mente, modificándola por una nueva.

2.-Dile a tu mente que el mundo que conoces cambia porque todo está siempre en continuo cambio y transformación. En el Universo nada nunca siempre es igual a cada milésima de segundo. Ni tú mism@ eres el mism@ desde que comenzaste a leer este artículo (cada año renuevas todas y cada una de las células de tu cuerpo). Por lo que intentar que las cosas siempre estén igual es antinatural. Este efecto se llama Principio de Impermanencia, y aceptarlo es vivir en armonía con el flujo de la vida.

3.-Dile a tu mente que como todo el universo, y tú con él, está en continuo cambio y transformación, tú nunca fracasas, sino que sólo te transformas. Así que, ¿a caso fracasa la oruga al morir como tal para convertirse en mariposa?. Abre la mente y no pongas punto y final donde sólo hay un punto y seguido.

4.-Dile a tu mente que es normal experimentar la crisis curativa que produce la transformación profunda, casi alquímica, de una naturaleza de oruga a mariposa, al igual que es imprescindible hacer cama y pasar por las fiebres oportunas para curar una gripe. Así que no tengas miedo, ya que el miedo intenta paralizarte para que no te conviertas en mariposa. Y aún más, si te paras a observar verás que ese miedo no es tuyo, sino que es el miedo de los otros en ti que te han inculcado desde pequeñ@.

5.-Dile a tu mente que sea Responsable con los pensamientos que tiene, pues tú creas como piensas. Ya que depende de cómo pienses actuarás de una manera u otra en la vida, y ya sabes que toda causa tiene su efecto. Si piensas que Puedes, Vales y te lo Mereces, actuarás y alcanzarás objetivos en la vida de manera diferente a si piensas que No Puedes, No Vales y No te lo Mereces. Como ves, nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior, y para cambiar nuestra realidad debemos comenzar por nosotros mismos.

6.-Dile a tu mente que, a partir de ahora, quien manda eres Tú. Y que desde ahora mismo la sometes a un régimen de Higiene Mental.       


II.-Cura Emocional
(Es aquella que tiene un efecto directo sobre las emociones, localizadas en nuestro Corazón, y que busca como objetivo el limpiar los bloqueos emocionales que enferman nuestra autoestima y nos anclan en un pasado que no permite vivir el presente con el que se construyen los futuros)  

1.-Practica la Higiene Emocional: Al igual que procuras ser limpi@ exteriormente, así mism@ hazlo interiormente con tu corazón. Este ejercicio tienes dos partes:

Parte I: Cada vez que sientas el nudo de una emoción negativa bloqueada en tu interior, focalízate en el lugar del cuerpo donde sientas que se encuentra y respírala como si la atravesases, como si la limpiases con la respiración, y ya verás como el nudo se va deshaciendo poco a poco hasta desaparecer. Repite el ejercicio con cada emoción bloqueada tantas veces y durante tanto tiempo como requiera.

Parte II: Cada vez que sientas que emerge dentro de ti un nuevo sentimiento negativo, cámbialo de grado. Es decir, todos nuestros sentimientos son idénticos en naturaleza pero diferentes en grado. Así, al igual que variando el grado de intensidad de la temperatura podemos sentir frío o calor, lo mismo sucede con sentimientos como: amor-odio, valor-miedo, culpable-inocente, bueno-malo, éxito-fracaso, etc. Este principio, llamado Ley de la Polaridad, nos permite cambiar las circunstancias de nuestra vida no transmutando su naturaleza sino cambiando el grado. Es un principio muy práctico, ya que no hay que ir en contra de nada, sólo buscamos la polaridad opuesta y la aumentamos. Cada uno de nosotros tenemos secretos personales para cambiar la polaridad de un sentimiento (recordar un ser querido, una canción, una imagen, nuestro sueño, etc). Así, pregúntate ahora cómo te sientes y busca tu llave personal para cambiarlo si es el caso.  

A medida que practiques la Higiene Emocional, ya sea desbloqueando una emoción negativa implantada o invirtiendo la polaridad de una nueva, te irás sintiendo más aliviad@, liger@, segur@ de ti mism@ y libre.

2.-Dile a tu corazón que el enemigo en nuestras vidas no son los obstáculos en sí mismos, sino nuestra reacción emocional a los mismos. Por lo que son nuestros sentimientos los que nos encadenan o liberan a una situación. Ahora ya sabes cómo enfrentarlo.

3-Dile a tu corazón que, en una situación de cambio en la vida, debe desapegarse de una realidad ya inexistente, pues solo así podrá cerrar una etapa para abrir otra. Recuérdale que él sabe perfectamente que nuestro futuro comienza desde el único momento temporal que tenemos, que es nuestro presente, así que si continúa anclado en un pasado que ya no existe, ¿qué futuro va a construir?. Desapegarse significa Aceptación. Y Aceptación significa sanar nuestra Autoestima. Y sanar nuestro Autoestima significa volver a creer en nosotr@s mism@s y en el flujo mágico y transformador de la vida.

4.-Dile a tu corazón que te guíe, porque sólo él sabe quién eres de verdad (ya que quizás has estado viviendo hasta el momento sin ser tú realmente, sino siendo el eco de los otros en ti), por lo que si escuchas a tu corazón te permitirá el privilegio de reencontrate contigo mism@. Esta es la gran oportunidad que te ofrece el universo en este momento de cambio o de pausa en tu vida. Aprovéchalo, sabiendo que reencontrarse permite vivir en un estado de conciencia de armonía con un@ mism@ y con el mundo.

5.-Dile a tu corazón que una vez te hayas reencontrado alinee tus pensamientos a tus sentimientos, pues así vivirás en el mundo haciendo aquello que sientes, lo que te permitirá gozar de una vida sana emocionalmente. Vivir de manera que tu mente esté alineada a tu corazón, y no a la inversa, es una actitud ante la vida que ofrece autorrealización personal y el poder para poder crear nuevas realidades.

6.-Dile a tu corazón que, a partir de ahora, vas a mimarlo, porque ahora ya eres consciente que tú eres él, y él eres tú, y porque ahora mismo entiendes que nadie va a vivir la vida por ti (que la mente no te enrede). Así pues, desde ahora mismo vas a cuidarlo/te con el régimen de la Higiene Mental y la Higiene Emocional.

III:-Cura Material
(Es aquella que tiene un efecto directo sobre el mundo exterior, localizado en nuestra Realidad, y que busca como objetivo el generar la vida que deseamos vivir)

1.-Practica la Higiene Material: Sé Tú Mism@, gracias a la práctica de la Higiene Mental y la Higiene Emocional, siendo consciente que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior (corazón + mente).

2.-Dile a tu realidad que Ser Tú Mism@ significa tener tu propio modelo de éxito en la vida, no la de los otros, lo que comporta redefinir tu escala de valores, principios y prioridades aprehendidos en los últimos años. Una redefinición que se produce a lo largo del proceso personal e intransferible de reencontrarse con un@ mism@, por lo que muéstrate paciente y comprensiv@ contigo mism@.

3.-Dile a tu realidad que Ser Tú Mism@ comporta ver el mundo bajo otras texturas y matices hasta ahora desapercibidos, y que esto no es más que los primeros síntomas para poder reinventarse personal, profesional o socialmente. Pues para poder reinventar hay que poseer una visión renovada de percibir la realidad más inmediata que te rodea, y alcanzar la capacidad de ver el horizonte por encima de los muros de esa misma realidad. A partir de aquí, crear una vida nueva está a un solo paso.

4.-Dile a tu realidad que para Ser Tú Mism@ y poder reinventarte hay que derrumbar el castillo de naipes de verdades con el que se había construido tu viejo mundo, y no hay mejor práctica para percibir la chispa del poder creativo del ser humano que tomar baños de sol revitalizante y hacer largos paseos liberadores por la naturaleza, ya sea a orillas del mar o inmersos en los bosques de las montañas.      

5.-Dile a tu realidad que Ser Tú Mism@ comporta ser persistente y flexible, cualidades poco valoradas en una sociedad express. Pues la persistencia y la flexibilidad hacen posible que nuestra idea de proyecto de vida se materialice en un futuro próximo que hemos comenzado hoy. Pero no debes preocuparte, porque si te has reencontrado contigo mism@ tu corazón ya lleva incluido de serie la fuerza necesaria de la persistencia y la flexibilidad para alcanzar tu sueño. No hay fuerza más poderosa que la voluntad de querer conseguir algo.

6.- Y, por último, dile a tu realidad que, a partir de ahora, vas a vivir siendo Tú Mism@, ya que como ser creador que eres tienes el poder de construir tu propia realidad, teniendo la voluntad desde este preciso momento de ser dueñ@ de tus pensamientos y tus sentimientos, y no víctima del mundo. Pues ahora ya sabes que creamos como pensamos y sentimos, y que por tanto nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior..

He aquí el Botiquín de las 3 Curas en un esfuerzo de síntesis. A partir de aquí, nuestra es la decisión y la responsabilidad con nuestra propia vida.

lunes, 4 de febrero de 2013

Sueña y activarás la magia para crear tu vida


Ya verás qué divertido. Pruébalo. Por unos momentos olvídate del mundo y sueña qué te gustaría ser. Abre unos instantes la puerta de la imaginación y sueña cómo te gustaría vivir. No le pongas mente, y mucho menos lógica alguna, solo sueña. Sueña y déjate volar un rato con tus sueños, que son únicamente tuyos y de nadie más.

¿Qué es lo primero que sientes? Obsérvate. Seguro que te invade una sensación de alegría contagiosa. ¡Así es! Cuando sueñas no se te activa la mente, sino el corazón. ¿Te lo digo de otra manera?: Tú creas tus sueños con el corazón, no con la mente. Es decir, el corazón es quien tiene el poder para crear nuevas realidades, y la mente solo sigue a esa energía creadora del universo para ayudarle a dar forma en el mundo de la materia. Y si no, recuerda cómo alcanzaste tus pequeños o grandes sueños como sacarte el carné de conducir o tu carrera profesional, conseguir aquella pareja o formar esa familia, tener aquel trabajo, comprarte aquella casa, alcanzar aquel triunfo profesional, etc. ¿Recuerdas si iba primero el corazón o la mente, las emociones o los pensamientos? 

Dicho esto, cuando ahora que eres adulto te planteas tener otra vida, ¿sueñas o piensas? Aquí tienes una pequeña guía comparativa para saber cómo diferenciarlo, por si ya lo olvidaste y, lo que es más importante, reconocer sus diferencias potenciales:

UNO
Si sueñas, vibra todo tu ser y te sientes estupendamente bien y lleno de vida.
Si piensas, puede que ni te inmutes o, por lo contrario, sientas incluso lo contrario a lo que piensas.
(Vibrar vs. No Vibrar)

DOS
Si sueñas es que tienes una idea propia, original e innovadora.
Si piensas es que has hecho tuya una idea de otros.
(Idea Propia vs. Idea de los Otros)

TRES
Si sueñas imaginas, innovas y emprendes.
Si piensas puedes emprender, pero solo copias y reproduces.
(Emprender vs. Reproducir)

CUATRO
Si sueñas creas realidades alternativas.
Si piensas, sólo das vueltas y vueltas en el interior de tu cabeza, como el ratón en la rueda de su jaula, redescribiendo tu vida sobre el mundo que ya conoces y, por tanto, obteniendo los mismos resultados que has obtenido hasta ahora.
(Crear vs. No Crear)

CINCO
Si sueñas te desvives por dejarlo todo y ponerte ahora mismo manos a la obra.
Si piensas, en el mejor de los casos, te darás tiempo para elaborar un plan de desarrollo, con su timing incluido, para materializar esa idea algún día de estos después de…
(Reacción vs. Planificación a largo plazo)
 
SEIS
Si sueñas eres persistente en el tiempo por alcanzar tu sueño, porque el tiempo deja de existir para dejar paso solo en tu vida al deseo de materializar ese sueño.
Si piensas, tu persistencia se ve abatida con el primer obstáculo.
(Persistencia vs. Inpersistencia)

SIETE
Si sueñas te muestras flexible con los acontecimientos, ya que no generas expectativas de cómo vas a lograr tu sueño, tan solo te focalizas en alcanzarlo.
Si piensas te vuelves rígido ante el giro imprevisto de acontecimientos que, seguro, tambalearán el mapa de ruta trazado en tu plan de desarrollo.
(Flexibilidad vs. Inflexibilidad)

OCHO
Si sueñas, el corazón es el maestro de tu vida y tus pensamientos se alinean con tus sentimientos.
Si piensas, tu mente es quien dirige tu vida, la cual vive en disfunción entre lo que piensas y sientes.
(Alineación corazón-mente vs. Disfunción mente-corazón)

NUEVE
Si sueñas sientes que una energía inagotable de vitalidad, alegría y optimismo te empuja en el viaje por hacer realidad tu sueño.
Si piensas, la voluntad inicial que tira hacia adelante el proyecto se convertirá, a corto o medio plazo, en una carga con fecha de caducidad.
(Energía inagotable vs. Energía agotable)

DIEZ
Si sueñas sentirás la necesidad de desplegar tus propias cualidades, habilidades y dones innatos en tu medio natural, que por ser justamente el medio que te corresponde ocupar por naturaleza, desarrollarás con facilidad y gracia.
Si piensas, seguramente desarrollarás otras habilidades que, por no serte innatas sino aprehendidas, te comportarán mayor esfuerzo y menor satisfacción.
(Dones Innatos vs. Habilidades aprehendidas)

ONCE
Si sueñas, activas el mago que hay en ti
Si piensas, no hay magia que se active.
(Magia vs. No Magia)

DOCE
Si sueñas, te conviertes en dueño de tu vida.
Si piensas, te conviertes en esclavo de la vida de los demás.
(Autoridad Interna vs. Ceder tu Poder a los Otros)

Así que si quieres reinventarte, si deseas vivir otra realidad, no pienses sino sueña, porque sólo con los sueños se obtiene el poder de crear otros mundos posibles. El secreto, como ves, es que los pensamientos (que dan forma a las ideas en el mundo material) sigan a tu corazón (que es quien tiene el poder de crear), y no a la inversa. Una máxima que convierte el arte de soñar, y por tanto de alcanzar nuestros sueños, en una actitud frente a la vida. Ya que soñar es vivir con autoridad propia, puesto que nadie va a vivir ni a crear tu vida por ti.

¡Que tengas un feliz sueño en esta tu vida, amig@ mag@!