viernes, 27 de diciembre de 2013

¿Qué hacer cuando el dinero se convierte en un sufrimiento?

Terapeuta:   Buenos días, póngase cómodo. (Cierra la puerta y se sienta en su mesa)
Paciente:   Buenos días. Gracias. (Nervioso toma su asiento)
Terapeuta:   (Saca la libreta dispuesto a escribir) ¿A qué se debe la visita? ¿Qué es lo que le preocupa?
Paciente:   No puedo dormir, estoy muy nervioso últimamente. (Hace una pausa) Me siento angustiado.
Terapeuta:   ¿Y qué es lo que le angustia?
Paciente:   El dinero

Esta escena tipo, que bien podría servirnos para comenzar una obra de teatro (el gran teatro de la vida), es tristemente el pan nuestro de cada día en la mayoría de las consultas terapéuticas occidentales. Lo que resulta curioso es que las personas, en su papel de pacientes, acuden a la consulta con la ilusión que el terapeuta les resolverá su angustia por el dinero dándoles algún tipo de receta milagrosa que les permitirá salir de la terapia con plena capacidad y poderes extraordinarios para conseguir más dinero casi de manera inmediata.

(Lo cierto es que toda persona tiene el poder de crear sueños sin dinero, pero este es un paso posterior una vez la persona se ha graduado en la escuela de reencontrarse con su Yo Verdadero)

La angustia por el dinero, o mejor dicho por el sentimiento de carencia del dinero, no es otra cosa que miedo a perder parte o la totalidad de un modo de vida al que nos hemos acostumbrado.  Y ya sabemos que con el miedo metido en el cuerpo, las personas se bloquean en un círculo vicioso del “Yo no Puedo, Yo no Valgo, y Yo no me lo Merezco”.  Un efecto en cascada de sentimientos y pensamientos negativos que lo único que conducen es a menguar el nivel de autoestima personal  -el termómetro de nuestra fuerza vital que nos permite ser creadores de realidades alternativas-, y que nos alejan del camino que conduce a nuestra propia felicidad.

Así pues, ¿si el dinero se ha convertido en una carga, en vez de ser un medio para alcanzar nuestra felicidad personal? - porque al final todos buscamos lo mismo: ser felices-, ¿por qué no soltamos lastre, es decir la carga?

Paciente:   ¡Ah, no! (Se pone las manos en la cabeza) No puedo. ¡Tengo muchas responsabilidades!
Terapeuta:   ¿Cuáles son?
Paciente:   (Enojado) Pues el alquiler de la casa, las actividades de los niños, el alta de autónomo, el crédito del coche,…
Terapeuta:   Entonces, ¿prefiere intentar sobrehumanamente mantener la carga y continuar siendo infeliz?

Para crear hay que soñar, y después la mente materializa. Pero no hay persona que pueda soñar, que no es más que la capacidad de trasgredir la realidad conocida para imaginarse una nueva y alternativa, si la persona está bloqueada por el miedo a perder.

El estado de carencia de dinero que activa el sentimiento de sufrimiento en las personas, no es otra cosa que apego a cosas o situaciones, por lo que la supresión del sufrimiento solo se consigue por la eliminación del apego. Solo quien acepta que las cosas han cambiado se desapega de un pasado que ya no existe y permite abrir la puerta a un nuevo futuro lleno de posibilidades. Sin desapego no hay aceptación, y sin aceptación no hay camino que permita reinventarnos.

Paciente:   ¿Reinventarnos en qué?
Terapeuta:   En personas nuevamente felices  

Vivir en la actitud de la aceptación de la impermanencia (todo cambia en este universo conocido en un continuo fluir, por lo que nunca nada es igual), es aceptar el principio de armonía de la vida, que nos permite aligerarnos de cargas pasadas y vivir desde un estado de libertad interior.

Terapeuta:   Vamos ahora a jugar a soñar. Imagínese cómo le gustaría vivir. Sueñe en  ese modelo de vida que, desde su ser más interior, le  hace sentir feliz y realizado, e intente describirlo con el máximo posible de detalles…

… y, en la totalidad de los casos, si la persona realmente se ha conectado con su Yo Verdadero (que es su Corazón) en vez de con el Yo de los Otros (la Mente), la descripción que realiza de su modelo de vida anhelado nada tiene que ver con la vida que lleva.

El sufrimiento no es más que la pesada carga a un apego, y el dinero su manifestación última más física como recurso fácil de identificación en nuestra sociedad. Pero aún más importante, el sufrimiento es la señal más relevante de que nos hemos desviado de nuestro camino de felicidad personal. Y no hay felicidad sin fidelidad a nosotros mismos, ni fidelidad sin un trabajo previo de reencontrarnos con nuestro Yo Verdadero que vive desde el Ser, y no desde el Hacer o el Tener que forman parte del Yo de los Otros. Por ello la felicidad no solo es un poderoso camino de sanación, sino también de sabiduría personal.

Paciente:   Así pues, ¿cómo va a ayudarme a desbloquearme del dinero y a dejar de sufrir?
Terapeuta:   Enseñándole a desapegarse. Pues en la Aceptación está el primer peldaño hacia la Felicidad, y en ella radica su fuerza de autoestima capaz de hacer realidad sus sueños.

Y es que, como dice el sabio, en la renuncia (de lo que desea la mente), está la Felicidad!


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lunes, 18 de noviembre de 2013

El presente es el único espacio donde reside la Felicidad

La naturaleza de la Vida es como Es, y no de otra manera. Así como si dejo caer de mi mano una copa de cristal al suelo se rompe ahora, y no ayer o mañana, lo mismo sucede con la Felicidad que solo tiene un solo tiempo de manifestación: el Presente.

Pero el tiempo presente es fugaz, como todos sabemos, porque deja de ser presente a cada milésima de segundo. No obstante, si nos focalizamos en ese presente actual y en continuo flujo y transformación, nos daremos cuenta que podemos experimentar ese “continuo presente” que se manifiesta en el entrelazado del ahora, ahora, ahora, ahora, ahora, ahora… Y así pues, veremos que no sólo podemos experimentarlo, sino que incluso –aunque sea inicialmente por breves espacios de tiempo-, podemos instalarnos en ese “presente continuo”, que no es otro que el espacio natural de tiempo donde viven y disfrutan los niños, así como el resto de seres vivos del planeta.

Esa actitud de focalizarnos en ese “presente continuo” es lo que se denomina estar en Presencia. Así pues, la puerta de acceso a la Felicidad, que tan solo se manifiesta en el espacio-tiempo del presente, es estar en Presencia.

Para estar en Presencia se debe permanecer en una actitud despierta de observación de nosotros mismos con el mundo más inmediato con el que nos interrelacionamos, redirigiendo nuestra observación a la intensidad del momento presente que experimentamos, permitiéndonos así anclar –a la vez que fluir- entre medio de ese río de vida que llamamos “presente continuo”. Esa capacidad de observación, que implica no solo observar nuestros actos, sino también nuestros pensamientos y sentimientos, es lo que llamamos Conciencia.

Presencia es Conciencia, como Conciencia es Presencia. Las dos partes de una misma llave que abre la puerta de la Felicidad.

Presencia y Conciencia son dos partes indivisibles de una misma naturaleza. Al igual que no podemos extraer la cara de la cruz de una moneda, asimismo sucede con la Presencia y la Conciencia.

Llegados a este punto, ya podemos definir qué es la Felicidad:

“La Felicidad es un estado de Conciencia”

Y como estado de Conciencia, que se manifiesta en la actitud de la Presencia, debe trabajarse cada día. Por lo que la Felicidad es un verdadero camino hacia nuestra sabiduría personal, gracias a ese trabajo constante por alcanzar, mantener y persistir en su estado de conciencia natural a lo largo de nuestra vida.

Pero aún más, como ya sabemos Presencia y Conciencia solo se manifiestan, al igual que la Felicidad, en un solo tiempo: el Presente. Un espacio de tiempo que choca de lleno con la propia naturaleza de la mente, esa máquina cuyo lenguaje son los pensamientos y que desea controlar sin tregua ni cesión nuestras vidas, ya que solo se manifiesta alternativamente en dos espacios de tiempo diferentes: pasado y futuro. Así pues, ¿a qué naturaleza pertenecen la Conciencia y la Presencia? La respuesta es bien conocida desde la antigüedad: a la naturaleza del Corazón, allí donde radica nuestro “Yo Verdadero” frente al “Yo de los otros” que controla nuestra mente. Es por ello que quien debe regir nuestras vidas es el Maestro del Corazón, pues es el único que puede abrirnos la puerta hacia la felicidad.

El proceso, visto desde otro ángulo, es muy sencillo: Para ser felices debemos ser nosotr@s mism@s y ante el mundo tal y como somos de verdad. Pero, para vivir tal y como somos, primero debemos saber quiénes somos, es decir, debemos reencontrarnos (ya que seguramente hemos vivido despistados durante muchos años). Y solo hay una puerta que nos permite reencontrarnos con nosotr@s mism@s: el Corazón, allí donde habita nuestro Yo Verdadero. Pero para abrir la puerta del Maestro del Corazón tan sólo existe una llave, la cual está formada por dos partes indivisibles: Presencia y Conciencia.  

Un ejercicio muy sencillo para reeducarnos en el arte de anclarnos en el aquí y el ahora, en el presente continuo, y aprender a liberarnos del ritmo siempre frenético y estresante de la mente cuya naturaleza solo le permite saltar continuamente de pasado a futuro y viceversa, es focalizar nuestra atención en la respiración. Un ejercicio sencillo, pero profundamente sanador y transformador, que lo podemos hacer allí dónde nos encontremos: en la cola de un supermercado, esperando a que salgan nuestros hijos del colegio, lavando los platos, en el metro, el tren o el autobús, sentad@ en tu habitación, etc. Un ejercicio tan sencillo como el hecho de centrarte en tu respiración. Focaliza tu atención en el acto de respirar, observando cómo el aire fresco entra por la nariz o por la boca y sale posteriormente ya caliente por la nariz o por la boca, tras haber hinchado y deshinchado pulmones y abdomen. Céntrate en tu respiración sin necesidad de seguir ninguna técnica preconcebida. Este sencillo ejercicio te devuelve a tu aquí y ahora, ya que no se puede pensar y estar centrado en la respiración a la vez. Tanto es así que, si haciendo el ejercicio te invade algún tipo de pensamiento, esta es la justa señal que te indica que has perdido la atención en tu respiración. Inspira y expira. Inspira y expira. La práctica continua del ejercicio te ayudará a reeducar progresivamente tu capacidad para volver a conectarte con el Presente y, por tanto, reaprender a disfrutar del momento del instante y a poder fluir de manera natural con el flujo propio de la vida. Inspira, expira. Inspira, expira. Presencia es Conciencia, y Conciencia es volver a conectarte con tu Yo Verdadero que te abre la puerta hacia tu propia Felicidad. Inspira, expira…

Así pues, ahora podemos ver con claridad la imposibilidad de ser felices si estamos o bien anclados en un pasado o proyectados sobre un futuro inexistente, o bien desconectados de nosotr@s mism@s a través de múltiples distracciones como pueda ser la televisión, el ordenador, los móviles o incluso la interminable lista de “responsabilidades” sociales que, como padres, abuel@s, o trabajadores, por poner algún ejemplo, nos autoimponemos, dejando de ser nosotros mismos, para ser los otros (es decir, alienándonos en los demás). Puesto que todo lo que sea vivir desde la no Presencia, es vivir desde la no Conciencia, y por tanto nos aleja de la Felicidad.

Amig@s, si queremos disfrutar de una vida feliz, sustituyamos al Maestro de la Mente por el Maestro del Corazón para poder vivir con Presencia a la luz de nuestra Conciencia!        


Enlaces Relacionados:
-Descárgate gratuitamente el “Manual del Guerrero Blanco”, y sigue el sendero de Tu Propia Felicidad.
-Cursos-Talleres de la Felicidad en Espacio Ananda

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lunes, 11 de noviembre de 2013

El Respeto por la Vida nos hace Libres, frente a la competitividad que esclaviza

Si cultivásemos en los seres humanos el Respeto por la Vida, sería inconcebible  el hecho de permitir que haya personas que vivan en la miseria, o incluso mueran a causa de ella, frente a otras que viven en la abundancia, ya que eso no es Respeto.

Si cultivásemos en los seres humanos el Respeto por la Vida, sería inconcebible el hecho de permitir que se maten o maltraten a  los animales, por comercio, ocio, desprecio o simple desidia, porque eso no es Respeto.

Si cultivásemos en los seres humanos el Respeto por la Vida, sería inconcebible el hecho de permitir que se talen árboles, se exploten montañas, se maltrate la tierra, se contaminen los ríos o se adultere el aire, ya sea por inconsciencia o mala fe, porque eso no es Respeto.

Si cultivásemos en los seres humanos el Respeto por la Vida, sería inconcebible el hecho de permitir que ningún ser vivo sufriera sin intentar paliar por todos los medios su sufrimiento. Porque Respetar la Vida en cualquiera de sus manifestaciones es Amor, y no hay Amor sin Conciencia, ni esta sin un conocimiento espiritual y científico del hecho esencial y trascendental de que formamos parte indivisible de un Todo.


Todo lo que sea fraccionar la verdad fundamental del Todo del que formamos parte, todo lo que represente dividir y fragmentar dicha Unidad, fomenta la ilusoria división de hacernos creer seres individuales y desconectados del Todo, donde prima el beneficio personal en detrimento del beneficio colectivo. Es aquí donde tiene cabida el egoísmo, la falta de generosidad y la carencia de humanidad, todo ello bajo el falso precepto social al que llamamos competitividad y que lo justifica todo.

En nombre de la competitividad, cuya razón de ser es la división del Todo, permitimos las mayores atrocidades para la sensibilidad de cualquier ser humano con un mínimo de conciencia despierta. Solo hay que dar un repaso a las noticias de rabiosa actualidad, ya sean de ámbito local o internacional. Allí donde existe dolor, sufrimiento e injusticia humana, social o medioambiental, allí encontramos la huella fría y férrea de la competitividad amparada por la legislación a medida y protegida por el viejo poder económico de turno.  Porque la competitividad es la búsqueda del máximo beneficio económico personal posible, y no puede existir competitividad sin egoísmo, ni este sin una esclavitud hacia los deseos objeto del egoísmo como a aquellas personas, medios o instrumentos que pueden facilitarlos. Y está claro que en esta concepción individualista de mirar exclusivamente por uno mismo no hay cabida para el Amor,  y sin Amor no se concibe el Respeto por la Vida.

La buena noticia es que tanto la competitividad como el Respeto por la Vida son dos cualidades que se pueden educar. Actualmente, como sabemos, se nos educa a todos los niveles desde la competitividad, como máximo valor de las sociedades modernas. Pero si queremos evolucionar como seres humanos, y a la vista de los actuales resultados sociales y medioambientales obtenidos a escala global desde la hegemonía moral de la competitividad, ha llegado la hora que sustituyamos este principio social por el del Respeto por la Vida. Porque la competitividad es egoísmo y esclavitud, frente al Respeto por la Vida que es Amor y Libertad. Porque la competitividad es la búsqueda del beneficio individual, frente al Respeto por la Vida que es la búsqueda del beneficio de, por y para Todos.

Amig@s, el conocimiento, que despierta conciencias, se transmite a través de la enseñanza. Si queremos ayudar a crear un mundo mejor, debemos fomentar una nueva humanidad. Así pues, si nuestros gobernantes no cuentan con la altura de miras y nivel de conciencia suficiente para introducir en nuestros sistemas educativos el conocimiento esencial de que formamos parte de un Todo -porque no les interesa educar a seres humanos Libres, Autorrealizables y Felices que vivan de espaldas a esa competitividad de mercado que solo  beneficia a unos pocos-, seamos nosotros mismos, a nivel local, desde casa y desde nuestras pequeñas escuelas, que enseñemos a nuestros hijos a ver el mundo bajo los ojos de la Unidad de la que formamos parte. He aquí, como seres evolucionados, nuestro compromiso activo y nuestra revolución personal con la humanidad y con el propio planeta.   

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viernes, 1 de noviembre de 2013

Tu herencia familiar no te impide ser quien quieres Ser

De un tiempo hacia aquí me encuentro con el comentario recurrente, a modo de creencia a ciencia cierta, del:

-Yo no puedo ser diferente como soy porque esto o aquello me viene de mi padre, de mi madre, de mis abuelos o incluso de otra vida pasada.

Esta opinión, alentada por la moda generalizada de terapias que rebuscan en el pasado para dar sentido al presente (a imagen y semejanza tuneada del psicoanálisis freudiano de exploración del inconsciente a través de la asociación libre), es una concepción limitada de la propia naturaleza del ser humano que conlleva a que la persona adopte una actitud de victimismo y resignación ante la vida, su vida.

Es cierto que todos, como personas, estamos marcada por tres determinismos bien diferenciados:

1.- El determinismo Biológico/Energético, que es aquel que heredamos de nuestra familia por herencia genética/energética directa (de esta u otras vidas).

2.-El determinismo Ambiental, que es aquel derivado del contexto socio-cultural y económico en el cual crecemos y nos desarrollamos.

3.-Y el determinismo Psico-Emocional, que es la cosecha propia, personal e intransferible de cómo filtramos mental y emocionalmente como individuos la experiencia de ver, entender, enjuiciar y relacionarnos con las vivencias de nuestra realidad más inmediata, de manera directamente relacionada y dependiente con los otros dos determinismos biológico y ambiental.

Claro, si yo he nacido con esta o aquella herencia familiar y me he desarrollado en este entorno, está claro que mi capacidad psico-emocional para enfrentarme a los retos del mundo son limitados. -Yo soy así y no puedo hacer más, -nos decimos. Y en esta falsa creencia, much@s son los que renuncian a sus sueños personales atrapados en el sentimiento de carencia del Yo no Puedo, Yo no Valgo, y Yo no me los Merezco.

Lo que estas personas no saben, porque nadie se los ha explicado –entre otras cosas porque parece que tampoco interese fomentar personas libres, autorealizadas y felices-, es que existe un cuarto determinismo que permite a la persona sanarse y liberarse de las cadenas de los determinismos Biológico/Energético, Ambiental y Psico-Emocional; y este cuarto determinismo no es otro que La Conciencia.

La Conciencia es un determinismo que nos posibilita lograr una mejor, renovada y actualizada naturaleza de nosotros mismos para ser felices con nosotr@s y con la propia vida –puesto que la felicidad es un estado de conciencia-, y por extensión nos capacita para alcanzar nuestros sueños personales.

Y, ¿qué es la Conciencia?, nos podemos preguntar. Sin profundizar en el tema, apuntaremos que la Conciencia es aquello que observa tus pensamientos y sentimientos. Detente por un instante y observa lo que piensas en estos momentos. Eso que observa lo que piensas es Tu Conciencia.  Y esa capacidad de observación no es más que la demostración más sencilla que tiene la naturaleza de Tu Conciencia para poder enseñarte que puede dar el siguiente paso -prácticamente sin esfuerzo-, de controlar y dirigir tus pensamientos y sentimientos. ¿Controlarlos y dirigirlos hacia dónde?, podemos volver a preguntarnos: pues hacia la creación de la vida que deseas vivir.

Sí, sí, ¿pero qué pasa con la carga del determinismo genético  y ambiental?. La respuesta es fácil y alentadora:

A.-Si modificas tus sentimientos, modificas tu determinismo Biológico/Energético (los científicos saben, ya desde el siglo pasado, que nuestros sentimientos modifican hasta en 30.000 variaciones diferentes el código genético heredado a lo largo de nuestra vida. Por lo que no sólo modificas tu propia herencia genética, sino que creas y transmites una nueva a tus descendientes).

Y, B.-Asimismo, si modificas tus pensamientos, modificas tu determinismo Ambiental (Puesto que no hay mejor manera de transgredir la realidad conocida que cambiando el enfoque de tu manera de concebir el mundo profundamente culturalizado que te rodea).

¿Y cómo cambio mi estructura mental y emocional, para poder cambiar mi determinismo Biológico y Ambiental?. Como hemos dicho anteriormente, a través de La Conciencia. (En los Cursos y Terapias Ananda enseñamos de manera muy sencilla y de aplicación muy fácil y práctica cómo logarlo: http://talleresananda.blogspot.com.es/)

-Ya, ya, pero ¿y el subconsciente? Este sí que me determina mucho mi manera de ser y hacer, -diría la persona anclada en la persistente creencia que no puede cambiar. Para poderlo entender de manera rápida, sencilla y gráficamente imaginémonos un iceberg. Todos sabemos que un iceberg tiene una parte visible, aquella que sobresale por encima de la superficie del agua, y una no visible, que es la que está sumergida bajo el agua. A la visible la llamaremos mente consciente, y a la sumergida la llamaremos mente subconsciente. ¿Qué pasaría si la punta del iceberg, la parte visible, la pudiéramos derretir? Pues que la parte sumergida, de manera progresiva, iría ascendiendo haciéndose visible paulatinamente, ¿verdad?. ¿Y si persistiéramos en el proceso?. Pues la lógica y la experiencia nos dice que a medida que fuéramos derritiendo la parte visible, el iceberg iría reflotándose y empequeñeciéndose hasta llegar a desaparecer diluido en la inmensidad del agua del mar. Es decir, trabajando desde la mente consciente podemos actuar de manera efectiva sobre nuestro subconsciente. He aquí un sencillo ejemplo para desdramatizar la excesiva importancia que le damos a nuestra mente subconsciente, la cual puede modificarse por completo mediante la acción directa sobre nuestra parte consciente. 

Como vemos, con independencia de nuestro pasado (ya sea de esta u otras vidas), el secreto para reinventarnos en aquella persona que queremos Ser, para poder Ser nosotr@s mism@s y poder vivir una vida feliz, radica en modificar nuestra estructura mental y emocional a través de La Conciencia.

¡Qué infinitamente sabio es el Universo que nos ha creado de tal manera que no podemos cambiarnos un brazo, la cabeza o el estómago, pero sí que nos ha concebido de tal manera que podemos cambiarnos los pensamientos y los sentimientos, tal si reseteáramos un ordenador para reprogramarlo! Lo más volátil, moldeable y modificable que tenemos los seres humanos es, justamente, nuestra estructura mental y emocional, y en cambio persiste la falsa creencia que es lo más estático e inamovible de nuestra propia naturaleza.

Dicho esto, debemos tener claro que la Conciencia es un determinismo transformador del ser humano, a diferencia del resto de determinismos (Biológico, Ambiental y Psico-Emocional), que tiene tres reglas claves:

1.-Para que haya Determinismo Transformador de Conciencia debe haber una actitud y una participación activa por nuestra parte.
 (Sin Práctica no hay Hábito, y sin Hábito no hay Transformación)

2.-Para que haya Determinismo Transformador de Conciencia debemos dejar de presentarnos como víctimas ante la vida para erigirnos como Responsables de nuestra propia vida.
(Ya que para alcanzar un sueño personal hay que responsabilizarse de nuestros pensamientos-sentimientos-actos que son las únicas herramientas existentes para lograrlo).

Y, 3.-Para que haya Determinismo Transformador de Conciencia debe haber una actitud de Presencia con un@ mism@ y en interacción con la vida.
(Puesto que sin Presencia no hay Consciencia, y sin esta no hay Transformación. ¿Cómo vas a controlar y dirigir tus pensamientos, sentimientos y actos si en vez de estar Presente, estás fuera de ti?).

Así pues, amig@, ya está bien que conozcas de dónde vienes y el porqué de tu situación actual, pero lo importante es que, a la luz del conocimiento –que siempre ayuda a despertar la conciencia-, sepas a partir de este momento que por muchos determinismos que creas tener, tuya es la decisión y el poder de transformarte en aquella persona que quieras Ser y Vivir! Pues todos tenemos la capacidad y el derecho por nacimiento de ser felices, sabiendo que no hay nada inteligente en no ser feliz y que nadie va a vivir la vida por Ti! ¿Te animas ya a Transformarte Conscientemente, desapegándote de tu pasado como mariposa que deja atrás su vieja naturaleza de gusano?


Amig@, Anímate, Redescubre Tu Verdadero Yo, y Vuela Alto en busca de nuevos horizontes!

jueves, 24 de octubre de 2013

Nacimos con el poder de crear sueños sin dinero

Venimos al mundo sin dinero, y nos vamos de él sin dinero. El dinero no es una cualidad innata del ser humano, tanto es así que el Universo no ha considerado necesario incorporárnoslo de serie cuando nacemos para que sea de utilidad en nuestro pleno desarrollo como seres vivos. En cambio, el Universo sí que nos ha dotado de cualidades innatas como la emprendedoría, una habilidad natural a través de la cual experimentamos y, en este proceso donde coexiste el contraste dual entre éxito y fracaso, aprendemos.

La emprendedoría, cualidad innata del ser humano (que no te digan lo contrario), es una actitud básica de la experiencia del aprendizaje que conlleva una acción causante a la que llamamos creatividad. Es decir, el ser humano emprende como vía de aprendizaje y en dicho proceso crea. Así pues, emprendedoría y creatividad son dos cualidades innatas de toda persona que traemos incorporadas de serie desde que nacemos, y en donde el Universo no hace referencia alguna al dinero.

Si el Universo (o llámalo como quieras), la inteligencia creadora de toda la vida habida y por haber, no considera necesario el dinero para el desarrollo adecuado de nuestra existencia como seres conscientes, ¿qué es realmente esa figura divinizada que llamamos dinero?.

La respuesta, por obvia, no deja de ser iluminadora:

1.-Por un lado, el dinero es una creación del ser humano. Que no se nos olvide.

Y 2.-Por otro lado, y quizás en menor consciencia colectiva, el dinero es un simple recurso, un elemento facilitador de la vida creada por el ser humano. Que tampoco se nos olvide.

Así pues, hagamos énfasis en este punto: El dinero es un recurso, un facilitador. Como tantos otros recursos tiene y ha creado el ser humano, pero que no resulta imprescindible para la vida como pueda ser el aire que respiramos. De hecho, si nos quedamos sin aire dejaríamos de respirar, pero no así si nos quedamos sin dinero. Sin aire, la vida se acaba. Sin dinero, la vida prosigue. Por ello, debemos resituar el recurso dinero en su justa medida dentro de nuestro universo de referencias humano, profundamente humano.

La excesiva importancia y sobrevaloración que se ha otorgado al recurso/facilitador dinero en nuestra sociedad ha bloqueado nuestras cualidades innatas de la emprendedoría y la creatividad con las que nacemos. Ya que en un universo humano donde se erige como un dios al recurso dinero, la ausencia de esta falsa divinidad provoca sentimientos de carencia en los seres humanos, sentimiento que a su vez activa la emoción del miedo, emoción que genera bloqueos y parálisis en las personas, haciéndoles abortar cualquier iniciativa o sueño que puedan tener para su autorrealización como seres conscientes. Y en cambio, el Universo -sabio en su infinitud- no ha creído necesario incorporar de serie el dinero como cualidad innata del ser humano para poder crear nuevas realidades.

Somos los únicos seres de este planeta, tanto a nivel individual como colectivo, con la capacidad de crear realidades alternativas que no existen en el medio natural. Una cualidad creadora casi de naturaleza divina. Pero para crear, primero hay que soñar. Y cuando se sueña, se visualiza la nueva realidad imaginada con tanta intensidad que hace vibrar positivamente todas y cada una de las células de nuestro cuerpo. Es entonces que el aliento divino de la creación se manifiesta. Y justamente en la intensidad de esa experiencia, donde el sueño solo se centra en la realidad imaginada, no hay cabida para generarse expectativas de cómo va a ser el proceso que materializará ese sueño, tan solo el anhelo de alcanzar el horizonte soñado. Y es en ese preciso momento que se activan las cualidades innatas que el Universo ha dotado al ser humano para poder desarrollarse mediante sus sueños, al igual que el pájaro despliega sus alas para  poder realizarse en su vuelo. Cualidades innatas de la emprendedoría y la creatividad, del deseo de hacer algo diferente y del poder de la imaginación, que ponen la inteligencia humana al servicio del sueño. Pues el Corazón Crea, y la Mente Materializa. Pues el Corazón Sueña desde el mundo de los Dioses, y la Mente ejecuta bajo mandato en el mundo de la materia y las formas.

El Universo nos ha dotado con la suficiente emprendedoría, creatividad e inteligencia a todos los seres humanos para poder crear realidades alternativas sin la condición sine qua non del dinero. Así pues, si el dinero tan sólo es un recurso o facilitador, a falta del mismo, no hay más receta que aumentar la poderosa dosis de la emprendedoría, la creatividad y la inteligencia para hacer nuestros sueños realidad.

Amig@, si el dinero ha pasado de ser en tu vida un facilitador a una carga, un recurso para alcanzar tus sueños a un impedimento para lograrlos, como jaula que encierra el vuelo del pájaro o como clavos que fijan sus alas inmóviles contra la pared, plantéate otra realidad alternativa, otro modelo de vida posible y da el paso. Porque la Vida es muy rica, abundante y variada. Porque Tú, por decreto natural, tienes derecho a vivir feliz contigo mism@ y con la vida. Porque nadie va a vivir la vida por Ti. Porque no hay nada inteligente en no ser feliz. Y porque tienes la suficiente inteligencia natural y dones innatos de emprendedoría y creatividad para hacer realidad tus sueños. Que no te digan lo contrario!  

El Universo, amig@ mi@, te ha dotado de serie de todo lo necesario para que te desarrolles plenamente como ser humano. Recordarlo es reconectarte con quien verdaderamente eres.

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domingo, 20 de octubre de 2013

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para desde este presente continuo, redefinir el futuro. Aunque de hecho, nunca nos fuimos, solo que vivíamos despistados sin reconocernos en nuestra verdadera identidad.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, porque la Sabiduría Es inalterable en el fluctuante continúo espacio-tiempo del hombre, y cuando el hombre se reconoce y se reconecta con la esencia de la Vida, se conecta con la misma Sabiduría de nuestros pasados ancestros y de nuestros futuros descendientes.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, porque el Universo se manifiesta como un fractal eterno, y en todas y cada una de sus partes se refleja la misma sabiduría genuina que conecta y da sentido al Todo.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, tras despertar por el golpe continuo del latir del corazón que hemos podido escuchar nítidamente de nuevo, al haberse derrumbado por insostenible el ruido de nuestro mundo exterior.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para romper los esquemas mentales y trasgredir los emocionales, cortar dependencias, fulminar miedos, desterrar tristezas, disolver rabias, desdramatizar vivencias  y desbloquear desde la poderosa Luz de la Alegría todas aquellas cadenas internas que impiden a las personas crecer fuerte y sanamente desde su Autoridad Interna.      

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para iluminar de nuevo las Conciencias, que ancla a las personas en Su Presencia y les permite responsabilizarse libremente de sus vidas, desde la fidelidad a sí mism@s y sin ceder su poder a terceros.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para reeducar en la conexión con la esencia de la Vida desde el Aquí y el Ahora, guiando por el sendero transmutador de la Felicidad cuya maestría abre las puertas del reino a la Sabiduría Personal.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para explosionar de Luz el mundo de las sombras donde viven los espíritus codiciosos que crean e imponen sus falsos, dañinos e interesados ídolos que generan desequilibrios e injusticias humanas, sociales y medioambientales.  

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para devolver a las personas su capacidad de despuntar, crecer y desplegar sus preciosas alas, pues en ellas radica el poder de toda persona en crear realidades de sus sueños.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para despertar a otros que como antes nosotros aún deambulan despistados, y juntos levantar el velo de nuevos horizontes posibles para que el ser humano pueda realizarse libremente desde el Amor hacia sí mismo, hacia el resto de seres vivos y hacia la misma Madre Tierra.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, aunque de hecho nunca nos fuimos y nunca como ahora somos tantos los que hemos despertado.

Somos los Sabios del Pasado que hemos vuelto, para desde este presente, definir un nuevo futuro.

Somos, conectados con nuestra eterna esencia de Luz, los Sabios del Pasado, del Presente y del Futuro.


Somos Sabios, porque Somos Luz.

martes, 8 de octubre de 2013

Webinar gratuito sobre cómo crear un negocio sin dinero

¿Quieres conocer cómo crear una empresa con pocos recursos y mucha imaginación?

En veinte minutos veremos cómo todos tenemos la inteligencia suficiente para crear una empresa sin recursos que nos permita llevar a cabo nuestra idea de negocio y así poder reinventarnos profesionalmente en estos tiempos de cambio socio-económico que nos toca vivir.

En el webinar gratuito, o ponencia online, veremos de manera sencilla y práctica que todos somos personas emprendedoras y creativas, que para crear primero hay que soñar, que debemos poner la inteligencia al servicio de nuestro sueño, y que con unas sencillas indicaciones todos podemos montar un negocio sin dinero y mucha imaginación inteligente.

Si te apetece e interesa saber más, te invito al webinar gratuito.

Abre tu mente, disfruta del regalo y prepárate para romper paradigmas empresariales.


Día: Miércoles 16 de Octubre de 2013

Hora: 10.30h a 11.30h

Organiza: Reinvenciones.com de TalentTools, empresa colaboradora del Ministerio de Empleo y Seguridad de España.


Recursos:

·        Para aprender a Reinventarse sin Recursos:
Cómo Reinventarse en Tiempos de Cambio (y sin dinero)
Ed. Bubok, 2013 (Edición digital, descarga gratuita)

·        Para aprender a Gestionar Tus Capacidades:
Manual del Guerrero Blanco
Ed. Bubok, 2013 (Edición digital, descarga gratuita)

·        Para aprender a Gestionar el Fracaso:
El Poder Transformador del Fracaso
Ed. Silva, 2011 (Edición Impresa) / Ed. Bubok, 2011 (Edición digital)

·        Para seguir, si te apetece, mis reflexiones:


miércoles, 2 de octubre de 2013

Si quieres ser feliz, redescubre tu sencilla naturaleza

Es increíble lo que nos puede hacer sentir un espectáculo de sombras chinas, ¿verdad? Y al final, todos sabemos que se reduce a un juego de sombras proyectadas cuyo universo ilusorio es creado tan solo por las manos del artista. Pues lo mismo sucede con nuestros sentimientos, los cuales nos parecen todo un universo insondable al que no podemos ni abarcar ni controlar –y que en definitiva determinan la calidad de nuestra propia vida-, pero que realmente no son más que sombras proyectadas de solo cuatro emociones primarias: Alegría, Tristeza, Rabia y Miedo.

(Para no hacer cansino el artículo, al final del mismo relaciono una lista de sentimientos agrupados en las cuatro emociones primarias que utilizo en el Método Terapéutico Ananda)

Sí, queremos creernos seres muy complicados y sofisticados –para así alimentar a nuestros egos-, pero lo cierto es que somos seres muy sencillos, tanto que podemos reducir nuestro mundo sentimental a cuatro emociones primarias. Tal cual los cuatro compases en música que pueden crear una infinidad de partituras musicales, y que a su vez pueden subdividirse en compases/emociones binarias o terciarias: Alegría-Tristeza, Alegría-Rabia, Alegría-Miedo, Tristeza-Rabia, Tristeza-Miedo, Rabia-Miedo, Alegría-Tristeza-Rabia, Alegría-Tristeza-Miedo, Tristeza-Rabia-Miedo, etc. O como la combinación binaria de ceros y unos (01) del lenguaje informático, cuya multiplicidad de combinaciones nos asombra en la potencialidad que muestran ordenadores y demás mecanismos con base tecnológica, pero que en definitiva se reduce a ceros y unos, máxima bien conocida por cualquier informático a la hora de manipular un ordenador por sencillo o complejo que parezca.

Así pues, y a la luz de la breve exposición a modo de introducción expuesta, ahora podemos entender con lucidez que no podemos desbloquear y sanar nuestras vidas si nos quedamos en la superficie del novillo de sentimientos (o sombras chinas) en el que estamos encadenados, en vez de ir a su raíz.

Y, ¿cómo sabemos si estamos bloqueados y enfermos emocionalmente?. La respuesta la encontrarás en tu nivel de felicidad contigo mism@ y con la vida. A mayor estado de autoconciencia de felicidad, mayor nivel de salubridad emocional. Y, en contraposición, a menor estado de autoconciencia de felicidad, mayor nivel de insalubridad emocional. Este es un ejercicio de examen sencillo, fácil y rápido, ya que solo tienes que volver la mirada hacia tu interior; así como irrefutable, ya que tu corazón –en contraposición con la naturaleza de la mente- no puede mentirte ni enredarte.

La verdad es que podemos elegir vivir en o fuera de un estado de conciencia de felicidad, pero lo cierto es que no hay nada inteligente en no ser feliz, ya que al final todos buscamos lo mismo: ser felices, y nadie va a vivir la vida por ti.

Para poder alcanzar un nivel de salubridad emocional y vivir en un estado de conciencia de felicidad contigo mism@ y con la vida debemos tener claro,

1.-Que las sombras chinas emocionales que nos envuelven, entretienen, despistan y desgastan, son solo eso, sombras, y que por tanto no debemos regocijarnos en ellas.

2.-Que las sombras chinas se crean a partir de estructuras de pensamiento (cuya naturaleza es profundamente social), que a su vez generan sentimientos muy culturalizados, que mantenidas en el tiempo crean estados de ánimo en la persona.

3.-Que para disipar las sombras chinas y desbloquear y sanar los estados emocionales negativos que nos permitan vivir en un estado de conciencia de felicidad, debemos modificar nuestra estructura de pensamientos y sentimientos (dos caras de una misma moneda).

4.-Que todo este proceso requiere, indispensablemente, de una actitud activa por nuestra parte, puesto que los maestros, coaches o terapeutas guían el camino, pero solo nosotros podemos hacer el cambio, puesto que se trata de un cambio interno.

5.-Que al cambiar internamente cambiamos externamente, ya que nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior.

6.-Que la Felicidad es un poderoso camino de sabiduría personal, puesto que nos enseña a vivir de una manera sana emocionalmente con nosotros mism@s y con la vida.

Y, 7.-Que el sendero hacia un estado de conciencia de la felicidad es un camino de reconexión con nosotr@s mism@s y de regreso a nuestra sencillez como seres, donde el Corazón se convierte en Maestro y marca los pasos de la mente.

Si quieres conocer técnicas de aplicación práctica muy sencillas para modificar nuestras estructuras de pensamientos y sentimientos hacia una vida feliz, te invito a que te descargues gratis el libro: El Manual del Guerrero Blanco, corpus del conocimiento en el que se basa la Terapia de la Felicidad, llamada Terapia Ananda.

Vive y Sé Feliz, pues tú, como todos, tienes derecho a ser feliz desde el instante que viniste a este mundo para hacer de él un lugar cada día mejor!


Artículos relacionados:


Lista de relación de Emociones / Sentimientos:

Emoción Alegría
Sentimientos Relacionados: Aceptación, admiración, adoración, alivio, amor, atracción, autorrealización, autoridad interna, cariño, compasión, contento, curiosidad, deleite, deseo, determinación, empatía, encaprichamiento, ensoñación, entusiasmo, esperanza, euforia, exaltación, excitación, éxtasis, fascinación, felicidad, fortaleza, gozo, gratitud, impaciencia, interés, intriga, júbilo, libertad, optimismo, paciencia, pasión, paz, piedad, placer, plenitud, presencia, rebeldía, respeto, satisfacción, seguridad, simpatía, sorpresa, templanza, ternura, tranquilidad, valentía.

Emoción Tristeza
Sentimientos Relacionados: Abatimiento, aburrimiento, aflicción, angustia, ansiedad, apatía, apego, arrepentimiento, asombro, ausencia, aturdimiento, autocompasión, condolencia, confusión, congoja, culpa, decepción, derrota, desaliento, desamparo, desánimo, desconcierto, desconsuelo, desesperación, desilusión, desmoronamiento, depresión, duelo, estupor, falta de realización, humillación, incredulidad, indiferencia, infelicidad, impotencia, insatisfacción, lástima, melancolía, nostalgia, pena, perdido, pesadumbre, pesimismo, pereza, preocupación, rechazo, remordimiento, soledad, sorpresa, sufrimiento, tormento.

Emoción Rabia
Sentimientos Relacionados: Agresividad, amargura, ambición, ansiedad, asco, aspereza, avaricia, celos, codicia, cólera, desafío, deseo, despecho, desprecio, encaprichamiento, enfado, enojo, envidia, exaltación, fastidio, frustración, furia, hastío, hostilidad, indignación, interés, intriga, impotencia, ira, irritación, lujuria, malicia, malhumor, obstinación, odio, orgullo, prepotencia, rebeldía, rechazo, recelo, rencor, repugnancia, resentimiento, sufrimiento, valentía, venganza.

Emoción Miedo
Sentimientos Relacionados: Alarma, angustia, ansiedad, apego, arrepentimiento, baja autoestima, bloqueo, carencia, desasosiego, encarcelamiento, espanto, estrés, fobia, histerismo, horror, inquietud, intriga, interés, impotencia, inseguridad, intranquilidad, obstinación, pánico, perdón, pavor, respeto, rechazo, remordimiento, sospecha, sumisión, sorpresa, sufrimiento, timidez, temor, terror, vergüenza.


martes, 27 de agosto de 2013

La empresa es Sostenible, Nutritiva y Comunitaria, o no es empresa.

Hace poco más de cien años, es decir solo dos o tres generaciones atrás en nuestras propias familias, en plena revolución industrial habían empresarios españoles del sector textil que consideraban que sus trabajadores solo necesitaban pan y cebolla para trabajar, y que por supuesto estaban exentos de cualquier derecho laboral. Una concepción de la empresa, y por extensión de la idea empresarial de ser competitivo y de ganar dinero que, a todas luces, nos parece una aberración propia del esclavismo a la luz de la conciencia contemporánea.

Poco más de cien años después hemos avanzado, sin lugar a dudas, en derechos y obligaciones laborales dentro del marco de lo que llamamos los Estados de Bienestar Social en busca de un mundo que lucha contra los desequilibrios sociales. Un concepto de sociedad que, sea dicho de paso, se encuentra actualmente duramente bombardeado por las imposiciones restrictivas de los dictámenes de lo que hoy denominamos Mercado Financiero y que afectan al conjunto del sistema de prestaciones sociales. Pero con independencia de esta situación puntual de rabiosa actualidad –que debe combatirse por dignidad humana-, la humanidad ha dado un salto evolutivo irreversible en nuestra conciencia colectiva de justicia, equidad y responsabilidad social positiva que no solo incide en nuestras relaciones interpersonales, sino también en nuestra relación como especie con el conjunto del planeta. Una nueva y renovada conciencia colectiva que, como en cada fase evolutiva del hombre, nos obliga a replantearnos el concepto de lo que entendemos por empresa y, por extensión, lo que entendemos por economía y, por tanto, lo que concebimos como sociedad moderna.

A estas alturas de la película, en un mundo global e interactivo a tiempo real, y en el que el hombre continúa buscando la excelencia de su propia existencia como individuo y especie, no podemos concebir una empresa si ésta no es Sostenible, Nutritiva y Comunitaria. En caso contrario, como nos pasa al volver la mirada atrás en el pasado reciente de las fábricas textiles de principios del siglo XX, las denominaremos de otra manera, pero no podremos catalogarlas como organizaciones empresariales en nuestro concepto moderno empresarial. La empresa del siglo XXI es Sostenible, Nutritiva y Comunitaria, o no es.

Una empresa es Sostenible cuando su política productiva no se basa en el obsolutismo programado, es decir, en fabricar intencionadamente productos de corta durabilidad para fomentar la cultura del consumo continuo, lo que afecta de manera directa y exponencial en el agotamiento de los recursos naturales del planeta y en la sobresaturación del actual sistema económico artificial de la oferta y la demanda, sin hablar de la estafa social que ello implica.
(Sostenibilidad vs. Obsolutismo Programado)

Una empresa es Nutritiva cuando su proceso productivo no genera residuos, sino que sus elementos desechables –véase sólidos, líquidos o gaseosos- son reutilizados de manera orgánica por su ecosistema más inmediato, ya sea en un entorno humano o en un entorno puramente medioambiental. Si nos fijamos, la Naturaleza no genera residuos, sino tan solo nutrientes, que sirven para retroalimentar ecosistemas varios. No hay ser animal, vegetal o mineral en la Tierra que genere residuos más que el ser humano, lo que afecta negativamente y de manera directa en la salubridad de nuestro propio planeta y en el conjunto de su diversidad, entre los que nos encontramos nosotros mismos como una especie más.
(Nutrientes vs. Residuos)

Una empresa es Comunitaria cuando su política empresarial se basa en una Economía del Bien Común, frente a una Economía del Bien Individual. La Economía del Bien Común se fundamenta en los principios de la ética humana, que no solo abarca positivamente la gestión empresarial en su conjunto, sino que también incide de manera directa en la equidad y la justicia social. En contra de la Economía del Bien Individual, propia de las empresas textiles de principios del siglo XX –por seguir con el ejemplo-, que solo buscaban el beneficio personal del empresario en detrimento de crear desigualdades sociales y medioambientales.
(Economía del Bien Común vs. Economía del Bien Individual)

La empresa del siglo XXI es Sostenible, Nutritiva y Comunitaria, o no es. Y no es ninguna utopía, pues actualmente ya existen en el mundo diversas empresas estructuradas bajo esta renovada y actualizada conciencia socioeconómica. Cualquier estructura productiva empresarial, gracias al poder creativo y al nivel de conocimiento actual del ser humano, puede volverse a crear desde cero con mejores y mayores resultados acordes al nuevo concepto de empresas modernas. Ello bien lo saben los ingenieros y empresarios pioneros en esta nueva conciencia de gestión socioeconómica, a la que solo cabe que se sumen las voluntades legislativas de aquellas personas que se dedican a la política y que dicen ser representantes del pueblo y gestores del bien común.

Como decía Ghandi, -y a modo de resumir el cuento de nuestra propia historia como especie-, el mundo es suficientemente grande para cubrir las necesidades de todos, pero demasiado pequeño para la avaricia de unos pocos. En nuestras manos está actualizar dicha frase del célebre pacifista por otra más acorde a la nueva humanidad: En un mundo abundante y rico en recursos y medios para todos, no tiene cabida el individualismo y la falta de generosidad de unos pocos.

Quizás sea hora, a modo de pedagogía global, que creemos el Índice SNC donde se incluyan las empresas Sostenibles, Nutritivas y Comunitarias, para diferenciarlas de las que no lo son y así devolver el poder de decisión del mercado al consumidor consciente del siglo XXI, pues nuestra es la capacidad colectiva de crear un mundo cada día mejor.


miércoles, 14 de agosto de 2013

Formamos parte de un Todo cohesionado por la energía del Amor

El tiempo, y con él la vida que discurre dentro, es como una secuencia fractal donde dentro de uno hay otro. Así como dentro de nuestra medida de tiempo se encuentra el tiempo de la mariposa cuya vida tan sólo dura un día, nuestro tiempo como seres humanos a su vez se encuentra dentro de la medida de tiempo de las montañas cuya vida transcurre a lo largo de millones de siglos. Y así de manera infinita a nivel macro y microcósmico, situándose la realidad temporal de nuestras efímeras existencias en algún punto de la eterna secuencia fractal del Tiempo donde se manifiesta el flujo continuo y cambiante de la Vida.

Es por ello que la percepción de la Vida en cualquier organismo del Universo depende de la referencia de medida de tiempo con la que se mida. Así pues, aunque nuestra limitada percepción temporal como humanos no nos permita observar la pulsación vital de un ser -ya sea animal, vegetal o mineral-, por encontrarse en otro punto diferente al nuestro en el continuo fractal del Tiempo, no significa que no tenga vida propia sino tan solo que no podemos percibirla. En este sentido, al igual que un parásito que vive en alguna parte de nuestro organismo no puede percibir nuestra vida como personas completas e individuales; en nuestro caso, como seres que formamos parte del planeta nos cuesta percibir la vida de la Tierra como un organismo vivo, completo e individual.

Esta visión consciente de la Vida manifestada ricamente en el Universo a escalas temporales diversas, dentro de una secuencia fractal infinita, nos debe hacer entender no solo que somos un Todo interconectado, y que por tanto debemos ser responsables en nuestras interacciones con el resto de la Creación, sino que también nos debe alentar a ser respetuosos con cualquier otra forma de vida diferente a la nuestra, aunque no la entendamos. Puesto que la vasta gama de escalas diferentes de ritmos del Tiempo, manifestadas dentro de su continuo fractal, no son más que las pulsaciones de la Vida que componen la gran sinfonía orgánica que llamamos Universo.

En otras palabras: el Universo es un ser orgánico y vivo, creador de todas las formas conocidas y por conocer, y por tanto como Ser Creador que es tiene conciencia propia, una conciencia superior e infinita de la que formamos parte como seres de su creación. Un Ser Creador al que podemos llamarle de muchas formas, cada cual a su nivel de entendimiento y de tradición cultural, pero que nos permite intuir una vez más en el punto evolutivo de nuestra humilde especie, ya sea por vía espiritual o por vía científica, que Todo es Uno y que Uno es Todo. Sabedores que la energía unificadora por excelencia del Universo que permite la cohesión e interconexión entre todas las partes del Todo no es otra que la que lo humanos conocemos como energía del Amor, la cual tenemos la capacidad innata como especie de manifestarla a través del respeto, la solidaridad y la caridad con nuestros semejantes y el resto de la Creación.

Es por ello que en estos tiempos convulsos y de transición, donde las diferencias sociales en el plano humano se agravan entre personas indignadas y personas indignas, personas excluidas de cualquier derecho a una vida digna y personas acaparadoras de todos los derechos y privilegios sociales, no hay mayor remedio que el despertar, la cohesión, fortalecimiento y multiplicación de conciencias individuales basadas en el Amor, cuya energía une e integra, frente a las conciencias individuales basadas en el egoísmo, cuyas energías dividen y excluyen.


A los despiertos y activistas comprometidos en la conciencia del Amor daros ánimos, pues la fuerza de la Vida del Universo conspira a vuestro favor!. Puesto que el ser humano evoluciona de manera progresiva e inexorable hacia la Luz, un espacio donde la oscuridad no tiene cabida.
 

sábado, 3 de agosto de 2013

Descárgate gratis mi última novela "La Era de los Hijos de Metatrón"

Esta novela, que se inició con una experiencia personal en medio de una meditación en diciembre de 2011, en pleno pirineo catalán, y que culminó su desarrollo ya bien entrado enero del 2012, es el recuerdo de la historia del ser humano y de su evolución como especie a lo largo de siglos de existencia. Una historia con licencias de autor, para ayudar a dar cuerpo literario a la obra y pedagogía al hilo argumental, sazonada con otras tantas experiencias de diversa naturaleza, entre ellas las regresiones no inducidas a vidas pasadas, que nos adentran en el misterio del Universo y del propio hombre. Una novela que, de la mano de seis personajes de perfil cotidiano y de amplio espectro social, nos desvelan los conocimientos de la Flor de la Vida, el Merkaba y el Cubo de Metatrón, en una dimensión donde Todo está interconectado y en un tiempo en el que iniciamos una nueva era evolutiva para la humanidad: La Era de los Hijos de Metatrón.
¡Y se hizo la Luz!

Jesús A. Mármol
Ed. Bubok, 2013

lunes, 1 de julio de 2013

Descárgate gratis “Cómo Reinventarte en Tiempos de Cambio (y sin dinero)”

Toda persona está suficientemente capacitada para crear su propia realidad, y por tanto perseguir y alcanzar sus sueños, ya que somos seres emprendedores y creativos por naturaleza. Es por ello que esta pequeña obra es un canto de exhortación a creer en el ser humano, que es lo mismo que creer en nosotros mismos, y por extensión en la propia vida.

La obra que puedes tener gratis entre manos a través de Bubok no pretende ser un tratado académico, que aunque me lo he planteado por el momento lo he descartado al aburrirme someramente su rígida estructura metodológica. Sino que esta obra tan sólo pretende ser un breve pero intenso viaje conceptual e intuitivo por el mágico universo del poder que tenemos todos para reinventarnos en aquello que deseamos. Pero para poder reinventar primero hay que soñar, y no podemos soñar si previamente no nos hemos reencontrado con nosotros mismos (que es lo mismo que redescubrir nuestro mundo o inteligencia emocional), así como no puede haber reencuentro si antes no hay un despertar de nuestra conciencia que nos permita ver, entender y enjuiciar el mundo bajo una renovada mirada donde se trasciendan los límites de los paradigmas socio-culturales que definen la realidad conocida. ¿Cómo vamos a reinventarnos profesional o empresarialmente si no creemos en nosotros mismos, cuando es justamente en nosotros donde radica el poder de crear las realidades posibles?

La obra, estructurada en tres grandes capítulos: Descubre, Descúbrete y Reinvéntate, es un compendio de reflexiones realizadas a lo largo de mi andadura como profesor especializado en Reinvención, Innovación y Gestión del Fracaso por universidades, escuelas de negocio y entidades empresariales de toda España, así como por centros de desarrollo personal y como docente voluntario de un centro penitenciario, y que he ido plasmando periódicamente en mi blog personal: Bitácora de un Buscador. Si bien, esta obra también se puede entender como una extensión o segunda parte más informal de mis anteriores libros: El Poder Transformador del Fracaso y Manual del Guerrero Blanco.

La razón por la que publico la obra bajo la fórmula digital y gratuita, y no mediante una editorial convencional con las consecuentes barreras de precio y distribución, es porque considero que la verdadera revolución se basa en universalizar el conocimiento, creando aquellas estructuras, plataformas, espacios o canales de gestión de saberes que rompan cualquier barrera de acceso a un conocimiento global y a tiempo real por parte de cualquier ser humano, con independencia del lugar del mundo donde habiten. Ya que el conocimiento es poder, pero no un poder coercitivo –como al que nos han acostumbrado-, sino un poder liberador, ya que el conocimiento despierta las conciencias, y una concierta despierta es irreversible y transformadora y, por esencia, humanamente revolucionaria. Libertas Capitur, Sapere Aude (La libertad se conquista, atrévete a saber).

A la espera que esta pequeña obra pueda serte de utilidad e inspiración en estos tiempos de cambios que nos toca experimentar, te deseo una feliz y mejorada reinvención de ti mismo y de tu propia vida, pues tuyo es el poder de crear tu propia realidad!

Jesús A. Mármol
Ed. Bubok, 2013

Precio: Gratuita
  

martes, 25 de junio de 2013

Diccionario del Alma (Cansado/da-Cargar) XIIª Entrega

Cansado, -da: (Anímicamente) Efecto de desgaste vital causado por una ceguera reduccionista de la vida. 
Cansancio: Uso desequilibrado de la energía vital personal cuyo exceso contagia en cadena al cuerpo físico, mental y emocional.   
Cansar: Acción de desgaste.
Cansino,-na: 1. Efecto de un reclamo o atención insistente. 2. Persona que no prosigue su propio camino.
Cantábrico: La faceta brava del mar.
Cántabro, -bra: Un celta moderno.
Cantante: Un terapeuta de la voz.
Cantar: Vibración sonora del cuerpo emocional.
Cantera: La expoliación de la montaña.
Cantero: Cirujano de la cantera.
Cántico: Lenguaje del corazón.
Cantidad: Suma de individualidades.
Cantimplora: La posibilidad del abastecimiento.
Cantina: Escondite de uno mismo y el mundo.
Canto: La palabra devuelta a su cuna musical.
Canturrear: Susurro anímico.
Caña: La maestría de la aceptación.
Cañería: La posibilidad del flujo.
Cañón: La intencionalidad de infringir dolor.
Cañonero, -ra: Siervo de la muerte.
Caoba: La potencialidad del árbol.
Caos: Multiplicidad de sincronicidades.
Caótico: Incomprensión del caos.
Capacidad: Alineación entre mundo interior y exterior.
Capacitar: Redescubrir una habilidad.
Capar: Coartar una capacidad.
Caparazón: Escudo del miedo.
Capataz: Persona capacitada que dirige.
Capaz: Quien busca superarse.
Capcioso,-sa: Falta de transparencia.
Capear: Fluir con los cambios.
Capellán: 1. Persona entregada al desarrollo de su espiritualidad. 2. Hombre dedicado al cuidado del Amor por todas las criaturas.
Capeo: Acción que no integra una situación, sino que la evade mediante artes de despiste.
Caperuza: (Roja, de cuento) La fortaleza de la inocencia.
Capicúa: El Alfa y Omega de una frecuencia.
Capilar: La última capa del cuerpo físico
Capilaridad: La flexibilidad del tacto.
Capilla: Puerta dimensional de nuestra propia trascendencia.
Capital: 1. Algo destacable. 2. (Dinero) Medio de intercambio de habilidades y elemento armonizador de desequilibrios sociales.
Capitalismo: 1. Dogma absolutista del capital. 2. (Mercado) Divinización del capital donde éste se convierte en un fin. 3. El egoísmo hecho religión.  
Capitalista: (Economía) Persona que sobrepone la vida del capital por encima de la vida del ser humano.
Capitalizar: Acaparar
Capitán, –na: 1. Persona a la que se le ha cedido el derecho de decisión personal en busca del bien común. 2. Estadio de responsabilidad moral.
Capitanear: Dirigir con inteligencia colectiva.
Capitel: Aquello que encabeza y a su vez aguanta.
Capítulo: Un punto en el continuo del espacio-tiempo.
Capricornio: Destello de un rasgo de identidad de las estrellas en el ser humano.
Capricho: Necesidad de satisfacción del Yo.
Caprichoso, -sa: Ego malcriado.
Cápsula: Aislante del infinito.
Capsular: Acción de defensa frente al deterioramiento.
Captación: Atraer para sí.
Captar: Integrar.
Capturar: 1. Captar contra voluntad. 2. Falta de respeto por la libertad ajena.
Capuchino, -na: El que busca la espiritualidad desde el retiro y la vida contemplativa
Capullo: La crisálida de la semilla.
Caqui: La energía revelada bajo la forma de una onda vibratoria de luz.
Cara: Accidente biológico del alma eterna.
Carabela: La intrascendencia del cuerpo físico.
Caracol: El aliento divino de una de las geometrías sagradas del Universo.
Caracola: Diversidad de la espiral de la vida.
Carácter: 1. Materia moldeable. 2. El activo que crea las realidades individuales.
Característico, -ca: Elemento diferenciador.
Caradura: Falta de respeto por el prójimo.
Carambola: Sincronicidades visibles.
Caramelo: El adulzurante del gusto.
Carantoñas: Estado infantil de la comunicación previo al lenguaje.
Carbón: El poder regenerador y transmutador del reino vegetal.
Carbonero, -ra: Maestro de la Tierra y el Fuego.
Carbono: Pieza del puzzle vital.
Carburador: Corazón mecánico.
Carburante: El espíritu de la Tierra convertido en savia de vida para los seres mecánicos.
Carcajada: El alma que ríe.
Carcamal: 1. Persona experimentada. 2. Persona anclada en el pasado.
Cárcel: Estigmatización del fracaso.
Carcoma: Anuncio de la transitoriedad de las cosas.
Cardenal: 1. (Físico) Recuerdo de resistencia a la invasión del espacio personal. 2. (Catolicismo) Persona consagrada al servicio de los más necesitados.
Cardíaco: (Ataque, salud) Señal de aviso frente a una vida tensionada. Persona que vive empujando, no fluyendo.
Cardo: La diversidad de la belleza natural.
Carecer: Necesidad del Yo.
Carencia: Estado febril de un ser completo.
Careta: 1. Tantas como falsos Yo tenemos. 2. Pose artificial de las personas que aún no se han reencontrado consigo mism@s.
Carga: Todo aquello que dicta la mente Hacer en contra de lo que el corazón siente Ser.
Cargar: (En contra del Ser) Ceder el poder personal a terceros.


Índice-Link Retrospectivo:



¿Cómo reinventar mi negocio en clara decadencia?

Esta inquietud manifestada en todas las clases que he dado sobre reinvención e innovación es la pregunta del millón en estos tiempos que corren, a la que los protagonistas suelen responder en sus vidas diarias haciendo lo mismo que hacían con anterioridad sin querer percatarse que las reglas del juego han cambiado. Una actitud a la que podemos llamar apego, en este caso a un pasado empresarial ya prácticamente inexistente, así como falta de aceptación a la realidad presente.

Sí, la vida está en continuo cambio y transformación, ya que el principio de impermanencia es una ley que afecta a todo el Universo conocido. Desde las galaxias, pasando por las estrellas hasta llegar a los átomos que forman las células de nuestros cuerpos se encuentran en un flujo de cambio constante. Una ley universal a la que no escapa ni los mercados ni nuestros proyectos empresariales, por lo que aceptar los cambios no solo es armonizarse con el ritmo natural de la propia vida, sino desarrollar la capacidad de adaptarse a los mismos. Si no fuera así, aún existiría aquél comercio a la esquina de la calle que elaboraba y vendía cestos y escobas de mimbre, o aquella famosa tienda de discos de vinilo en Londres que se hizo mítica por vender los primeros álbunes de los Beatles, o aquel profesional liberal que iba de pueblo en pueblo afilando cuchillos o vendiendo productos farmacéuticos, o aquella microempresa textil que daba trabajo prácticamente a toda una ciudad, o aquella otra fábrica que producía máquinas de escribir o cassetes de grabación con cinta magnética.  

Ante esta realidad en continuo cambio y transformación tan solo tenemos dos opciones:

Una: Aguardar la muerte anunciada de nuestra actividad económica, negándonos las señales evidentes de cambio de mercado (marcado por el giro de tendencias en la oferta y la demanda), enfrascados en continuar malgastando las energías en ejercer una práctica empresarial ya infructífera (muy a nuestro pesar y bajo la presión de un asegurado desgaste personal), y resoplando con pesadumbre a cada nuevo día que levantamos la persiana de nuestro negocio.

O dos: Distribuir parte de nuestras energías empresariales en reinventar una nueva línea de negocio. 

En ambos casos tenemos un punto fuerte: que contamos con una unidad empresarial operativa; así como con un punto débil: que dicha unidad empresarial tiene unas cargas estructurales fijas a cubrir.

A partir de aquí, sigamos la siguiente línea argumental:

1.-Pongamos la atención en la parte positiva, ya que en ella radica la fortaleza para poder reinventarnos, que es el hecho de que disponemos de una unidad empresarial operativa, por pequeña que sea. Es decir, que contamos con un activo humano,  logístico y relacional que, aunque no sea solvente en la actualidad, aún es existente.

Y, 2.-Permitámonos abrirnos a la potencialidad de una estrategia empresarial excesivamente en desuso: la diversificación. Una práctica realizada a lo largo de la historia de las empresas que, en algunos sectores productivos supuso incluso la substitución a la larga de la actividad económica principal de las empresas. Como es el caso del enoturismo frente a la producción de vino en el sector vitivinícola.

Pero, ¿en qué diversificamos los activos de nuestra unidad empresarial?, podemos preguntarnos.

La respuesta, más allá de buscarla en ponernos a pensar en hipotéticos nichos de mercado potenciales, debemos encontrarla en el potencial de nuestro equipo humano, con independencia de la responsabilidad actual que ocupe cada uno de sus miembros. Es decir, todos y cada uno de nosotros tenemos habilidades y dones innatos por desarrollar que muchas veces no corresponden con las funciones que una persona ocupa en una empresa, a causa de las limitaciones derivadas por la necesidad de cubrir o ocupar un puesto laboral en un momento determinado de la vida de la empresa y de las personas. Por ejemplo, una persona proactiva, que hace las funciones de secretaria, seguro que tiene un potencial a desarrollar en muchas otras facetas dentro de un proyecto empresarial emergente, ya sea como creativa, relaciones públicas, vendedora, financiera o productora. La cuestión radica en descubrirlo.

No tenemos que olvidar que el alma de las empresas son las personas, pues somos las personas las que damos vida, contenido y funcionalidad a cualquier actividad económica. Así pues, si deseamos reinventar nuestra empresa debemos contar con la participación e implicación de todas y cada una de las personas que forman el equipo humano de la estructura empresarial, que seguro nos sorprenderán al exponer cualidades hasta el momento desconocidas. Por lo que lo más inteligente es contar con todos para la definición de la nueva línea de negocio, en la que las responsabilidades de cada uno irán directamente relacionadas con el redescubrimiento de sus habilidades potenciales, ya que en el desarrollo de esas habilidades personales radica la motivación y la ilusión necesaria para viabilizar un proyecto.

Llegados a este punto, conseguiremos tres objetivos claves para la reinvención de nuestro negocio:

1.-La plena implicación de todos y cada uno de sus miembros en un nuevo proyecto definido de manera comunitaria (Es muy importante la comunicación transversal y horizontal entre todos para asegurar el consenso en la definición e integración de la nueva idea de negocio)

2.-La plena motivación del equipo al posibilitar el desarrollo de las habilidades potenciales e innatas de sus miembros. (No hay persona más motivada que aquella que hace lo que le gusta)

Y, 3.-La energía suficiente para ser persistentes y flexibles en la consecución del éxito empresarial, derivado de los puntos anteriores.    

Y una vez ya tenemos clara la línea de diversificación del negocio, así como la distribución de las nuevas competencias, solo cabe:

4.-Redistribuir la energía empresarial entre la continuidad (o minimización) de la antigua actividad económica en decadencia con el nuevo proyecto empresarial emergente mediante una adecuada organización de trabajo.

Ya que de igual manera que una persona en su trabajo cuenta con una distribución de tareas en su puesto de responsabilidad, asimismo toda persona tiene plena capacidad (y más aún si está motivada) para distribuirse entre dos responsabilidades diferentes relativas a dos líneas de negocio propias dentro de una misma estructura empresarial.

Y a partir de aquí, solo cabe trabajar para hacer realidad nuestro nuevo sueño!